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Estudiantes perdió ante Independiente Santa Fe y quedó eliminado de la Copa Libertadores

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Estudiantes La Plata

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El Pincha cayó 2 a 0 y quedó afuera del certamen; en la ida había ganado 2 a 1 los de Milito
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13 de mayo de 2015  • 09:57

Estudiantes se despidió de la Copa en Bogotá
Estudiantes se despidió de la Copa en Bogotá Fuente: Reuters

BOGOTÁ.- Aquella sensación de resultado corto con la que Estudiantes se despidió de La Plata, al final, terminó volviéndose una dura realidad. La Copa Libertadores puede no perdonar el mínimo descuido y ese gol que Independiente Santa Fe marcó como visitante condicionó seriamente la llave. Tanto que el Pincha viajó convencido en defender con toda su fuerza la mínima ventaja y resignó buena parte de sus posibilidades. ¿Conclusión? El conjunto dirigido por Gustavo Costas se impuso 2-0 y le dio el primer gran golpe al ciclo de Gabriel Milito en Estudiantes, que ahora sólo pensará en enderezarse en el campeonato local. Experiencias. Todas son experiencias.

Todo estuvo más o menos bajo control hasta la media hora. Si bien había cedido el protagonismo, Estudiantes no había corrido grandes riesgos hasta aquel centro desde la izquierda en el que Desábato quedó enganchado. El cabezazo de Meza no encontró reacción en Navarro y la estrategia de Milito se derrumbo. El 1-0 dejaba afuera al Pincha y la postura conservadora ya no tenía sentido en un partido que echaba a los argentinos de la Copa.

Milito imaginó un encuentro más enredado y tuvo que recapitular con la desventaja. El problema fue cómo hacerlo: los laterales casi ni se proyectaron y faltaron piernas en el medio campo. Un poco más adelante, ni Auzqui ni Carrillo tuvieron la peligrosidad necesaria. Independiente Santa Fe controló el desarrollo y los argentinos ni le hicieron cosquillas. El Pincha igual mantuvo la paciencia y no adelantó los movimientos. Aunque se suponía alguna modificación tras el descanso, todo siguió con los mismos nombres durante un buen rato.

Estudiantes trató de reaccionar como pudo. Adelantó las líneas, y, ya con el ingreso de Cerutti, trató de ser algo más punzante. Igual, los colombianos siempre dieron una sensación de mayor peligrosidad, sobre todo por la decisión y por la fuerza con la que encararon los ataques. Sólo la falta de profundidad de los locales no puso en mayores inconvenientes al conjunto platense.

La dinámica creció con el transcurrir del tiempo y también se encendieron los ánimos. La fricción se volvió inevitable, y en un par de ocasiones los jugadores quedaron cara a cara y entre manotazos, como Damonte y el argentino Omar Pérez. Los ademanes de Milito, cuando aún faltaban varios minutos, señalaron que las cosas estaban bastante mal. Fueron momentos de grietas defensivas y en los que Navarro sostuvo el resultado. Los malos augurios se materializaron con un toque de Roa definido por Rivera. La historia pudo haber cambiado con el bombazo de Jara en el travesaño o con un cabezazo de Carrillo. No hubo caso. Esquiva, la Copa Libertadores no admite distracciones. Mucho menos titubeos. Estudiantes lo comprobó. Milito, también.

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