Flexibles, aun ante lo más inesperado

Graciela Melgarejo
Graciela Melgarejo LA NACION
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8 de junio de 2015  

Escribe Alberto Borrini a Línea directa el siguiente correo electrónico, el 5/6 : "Preocupado, como todo escribiente, por el lenguaje cotidiano, veo con horror lo que estamos haciendo con las palabras. Si seguimos así, creo que no podremos entendernos con los términos convencionales y tendremos que valernos de esos tan comprimidos mensajitos que intercambian los nativos internautas.

"A la creciente utilización, en los medios masivos, de palabras en inglés, como selfie, bullying, spoilers, crowdsourcing y decenas más (que no veo en el diario El País de España, por ejemplo), se ha sumado ahora la novedad de escribir frases de varias palabras sin espacios, como la reciente #NIUNDÍAMENOS".

Probablemente, los lectores de esta columna también han disfrutado de las columnas de Borrini en la sección Economía de LA NACION, como especialista en temas empresariales, de negocios, publicidad y comunicación, escritas con un lenguaje preciso, claro y rico en vocabulario. Por eso mismo es interesante que haga estas observaciones.

Los que nacimos en el siglo pasado recibimos una educación y una disciplina bastante férreas con respecto a casi todas las cosas. Era, es cierto, más fácil que ahora manejarse con ciertos conceptos: en la casa y en la escuela, los que lo sabían "todo" (o casi todo) eran los padres y los maestros. Y punto; los niños y los alumnos no osaban discutir, se limitaban (casi siempre) a obedecer. La RAE también era obedecida en aquellos tiempos.

Pero el mundo ha cambiado, y lo está haciendo "de manera exponencial". No tenemos a veces ni tiempo de incorporar una información que ya está llegando otra que la supera, se le superpone y hasta la contradice. Ahora bien, la expresión #NIUNDÍAMENOS -y también, y sobre todo, #NiUnaMenos escrita así, con el signo numeral por delante, todo junto como si fuera una sola palabra, está tomada en préstamo de la red social Twitter, que tanta información proporciona a quienes la utilizan. Cualquiera de las dos frases es un hashtag, es decir, una etiqueta (palabra que es el perfecto equivalente en español) para indicar que hay un concepto clave o una categoría que nos importa destacar. Y vaya que en el caso de #NiUnaMenos hay algo que importaba destacar. Una etiqueta así hace más fácil a los usuarios de Twitter rastrear mensajes con ese tema.

En "Las múltiples ventajas del aprendizaje de un nuevo idioma" ( http://bit.ly/1HchIXV), artículo que publica en su blog El Caparazón la especialista en redes sociales Dolors Reig (@dreig), se desarrollan, a partir de la experiencia de aprender francés "utilizando distintos recursos en Internet (Busuu, Duolingo, Second Life, conversaciones en Skype, videos en YouTube, podcast, etcétera)", algunas consideraciones sobre las virtudes de, por ejemplo, ser bilingüe, porque sirve para tener "mayor flexibilidad cognitiva" y adaptarse más fácilmente a "circunstancias inesperadas".

Conclusión: el español nuestro de cada día también está cambiando, sus fronteras se han vuelto más flexibles que antes y más permisivas con el uso de extranjerismos, y con muchas cosas más. Y tan mal no nos va a los más de 500 millones de hispanohablantes.

lineadirecta@lanacion.com.ar

Twitter: @gramelgar

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