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Con su pertenencia al euro pendiendo de un hilo, Grecia ofrece concesiones

El gobierno de Tsipras presentó un plan con una "solución definitiva" a las instituciones europeas antes de la reunión de emergencia convocada para hoy
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22 de junio de 2015  

ATENAS.- Tras meses de discusiones con sus acreedores, y cuando faltan pocas horas para que se celebre una cumbre clave entre los países de la zona euro, el premier griego, Alexis Tsipras, jugó ayer una de sus últimas cartas para salvar a Atenas del default: un nuevo paquete de reformas cuyas medidas serán analizadas hoy por los líderes europeos en Bruselas.

Tsipras ha visto cómo en los últimos meses los ahorristas retiraban cientos de millones de euros de los bancos griegos mientras se estancaban las negociaciones con los acreedores para liberar la ayuda financiera a Grecia y lograr que el país no cayera en bancarrota.

La permanencia de Atenas en la zona euro pende de un hilo. Tsipras había echado más leña al fuego de las diferencias con Europa al firmar hace unos días un acuerdo estratégico con Moscú. Las concesiones anunciadas ayer por el premier griego tratan de calmar los ánimos y de que la cumbre de hoy en Bruselas se celebre con un espíritu más dialogante.

La propuesta de Tsipras fue confirmada ayer por el presidente francés, François Hollande, durante una visita a Milán. Los representantes de los acreedores europeos y del Fondo Monetario Internacional (FMI) se reunieron ayer para discutir esa oferta, cuyos detalles no fueron divulgados.

Los acreedores exigen al gobierno de Tsipras recortes adicionales al gasto y aumentos de varios impuestos. Las concesiones griegas podrían ser un paso intermedio a esas demandas y un incentivo para que se alcance algún acuerdo de última hora antes de que Grecia se quede sin liquidez.

Un día antes de que se celebre la reunión de emergencia programada el viernes pasado, Tsipras reunió ayer a su gabinete para reformular su estrategia ante los acreedores.

El premier griego transmitió ayer por teléfono su nueva oferta a Hollande; a la canciller alemana, Angela Merkel, y al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

"El primer ministro presentó a los tres líderes la propuesta de Grecia para un acuerdo mutuamente beneficioso que brinde una solución definitiva y no posponga abordar el problema", señaló el gobierno griego en un comunicado.

Tsipras, que fue elegido con la promesa de que pondría fin a las medidas de austeridad, se ha resistido a las demandas de recortar el gasto en las pensiones. Funcionarios griegos, sin embargo, han sugerido que Atenas podría estar dispuesta a considerar subir el IVA u otros tributos para calmar a los prestamistas.

Según la prensa griega, el nuevo plan de Tsipras mantendría los tres tipos actuales del IVA, pero se modificaría la imposición sobre algunos alimentos y el sector hotelero para aumentar los ingresos fiscales, tal como reclaman las instituciones acreedoras.

En cuanto a las pensiones, que es junto al IVA una de las cuestiones donde hay mayores desacuerdos, el gobierno griego estudiaría eliminar las jubilaciones anticipadas a partir del próximo año, lo que ahorraría unos 200 millones de euros, así como reducir las pensiones complementarias más elevadas.

"No hay tiempo que perder. Cada día cuenta. Las negociaciones y el diálogo deben continuar para que se logre un acuerdo", dijo Hollande en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro italiano, Matteo Renzi.

Excluida de los mercados de deuda y con la ayuda congelada desde el verano boreal pasado, Atenas se está quedando rápidamente sin dinero. El Ministerio de Finanzas confirmó ayer que Grecia tenía sólo dinero para pagar los sueldos del sector público y las pensiones durante este mes.

Pero Atenas necesita además acceso urgente a los fondos internacionales para no incumplir el pago de 1600 millones de euros de un préstamo del FMI que expira a fines de mes. A medida que la crisis se extiende de reunión en reunión, cada parte ha atribuido a la otra la responsabilidad para alcanzar un acuerdo.

El dinero se está esfumando de los bancos griegos después del colapso de las negociaciones el fin de semana pasado y Atenas podría verse obligada a imponer controles de capital dentro de unos días si no hay un avance en las negociaciones.

Liquidez

Fuentes diplomáticas europeas señalaron ayer que el directorio del Banco Central Europeo discutiría hoy la liquidez del sector bancario griego. Según esas fuentes, las preórdenes de retiro de depósitos para hoy en Grecia habían alcanzado los 1000 millones de euros, después de que los ahorristas sacaran más de 3000 millones de euros de sus bancos la semana pasada.

El consejo de gobernadores del BCE celebrará una teleconferencia para discutir un posible aumento de los fondos de emergencia para los bancos griegos. El BCE ya aumentó hace unos días el tope de financiación de emergencia para los bancos griegos. Aunque no se comunicó el monto oficialmente, la prensa europea estima que el incremento fue de entre 1800 y 3000 millones de euros.

Los ministros europeos han minimizado las posibilidades de que se alcance un acuerdo final hoy, pero esperan que se pueda llegar a algún tipo de entendimiento político que permita un pacto completo antes de fines de junio.

Marcha contra la austeridad

  • Miles de personas se manifestaron ayer frente al Parlamento de Atenas y reclamaron al primer ministro griego, Alexis Tsipras, que resista la presión de los acreedores internacionales y no acepte las condiciones de austeridad para que el país no entre en cesación de pagos. La marcha de los simpatizantes de Syriza fue la segunda en una semana y se produjo un día antes de la cumbre que se celebrará en Bruselas para tratar de romper el bloqueo de las negociaciones.
  • Al igual que la primera manifestación contra la austeridad y otra marcha a favor del euro, la protesta de ayer fue menos numerosa que las masivas marchas que congregaron a decenas de miles de personas en la plaza Syntagma durante la crisis. Los manifestantes gritaron consignas contra el euro y la "voracidad" de los acreedores internacionales. "La gente no será chantajeada", y "El país no está en venta" se leía en los carteles de los manifestantes. "Nos quieren humillar. Si no, ¿por qué insisten con todas estas medidas? No lo toleraremos más", dijo Yiota Kananakari, una ex docente de 35 años.
  • Las encuestas muestran un amplio apoyo a que Grecia permanezca dentro de la zona euro, pero también ha habido un profundo resentimiento hacia los recortes.
Agencias AFP, EFE, DPA y Reuters

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