Duelo mañanero: ¿Morfi... o La mesa está lista?

Te contamos qué nos parecieron las nuevas apuesta de Telefé y El Trece
Martín Fernández Cruz
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29 de junio de 2015  • 16:12

Esta mañana, dos programas debutaron en la pantalla chica, uno por Telefé y el otro por El Trece. Primero, a las 10.30, desembarcó Morfi, todos a la mesa, un magazine conducido por Carina Zampini y Gerardo Rozín y una hora después, a las 11:30, Germán Paoloski y su equipo arrancaron con La mesa está lista. ¿Quién vencerá en este duelo? Difícil saberlo ahora, pero mientras te contamos nuestras impresiones.

Morfi, todos a la mesa

1. La importancia de la dupla

Los conductores de Morfi..., todos a la mesa son Gerardo Rozín y Carina Zampini . El, se sabe, es un conductor todo terreno. Como se vio en Gracias por venir (un gran programa que no se mantuvo al aire el tiempo que merecía), Rozín puede saltar con comodidad de un tono más divertido a otro más emotivo, sin por eso violentar la armonía del programa. Esa característica lo convierte en un capitán idóneo para un ciclo como este.

Por el lado de Zampini, el de la conducción, se presenta como un mundo a descubrir. En el primer envío, la actriz salió airosa frente a ese desafío. Más allá de los nervios propios del debut, su encanto y frescura se conservan intactos en esta nueva faceta. De esta manera, se confirma que apostar por esta dupla es una apuesta ya ganada.

2. Las recetas, la información y los invitados

Como su nombre bien lo sugiere, en Morfi... la cocina tiene un lugar central. Desde la repostería (¡la torta multicolor tenía una pinta!) hasta los platos principales y los cocineros que los preparan, el mundo culinario es vital para el transcurrir de la nueva propuesta de Telefé. Por otro lado, aunque en un espacio más breve, la información también estuvo presente. De la mano de María Belén Aramburu, Rozín y Zampini charlaron con la periodista sobre actualidad. Si bien el tono de Morfi... es divertido y extender la información dura atentaría contra el espíritu del programa, ese segmento estuvo muy bien logrado y se acopló con suavidad al resto de los contenidos.

Por último, se encuentra el invitado. En el primer programa, estuvo Christophe Krywonis que compartió con los conductores buena parte del ciclo. El chef dio una breve entrevista con Rozín (segmento que el conductor ya tenía en Gracias por venir, y que aquí traslada con un tono menos emotivo), jugó a juzgar al cocinero que le sirvió el plato, para terminar compartiendo la mesa con Carina y Gerardo, momento en que recordó con emoción a su abuela. Es indudable: el jurado de MasterChef es un personaje con mucho atractivo. Y por eso quizá el riesgo del programa sea que ante un invitado menos ganchero, el ritmo pueda terminar estacionándose.

En el cierre, una perlita: Rozín le regaló a Christophe un libro del Comisario Montalbano (otro vicio que arrastra desde Esta noche libros, otro gran programa que no estuvo al aire el tiempo que merecía).

3. Entonces…

Desde que Jorge Guinzburg comenzó con sus Mañanas Informales muchos años atrás, la televisión de aire redescubrió que esa franja horaria es una zona de vital importancia dentro de su grilla televisiva. Con el correr de los años, la catarata de programas matinales comprendieron la importancia de mezclar información con diversión, una fórmula imbatible que (una vez más) pergeñó el gran Guinzburg. Y Morfi, todos a la mesa es un nuevo ciclo que se sumerge en la mañana para proponer, justamente, información y un rato divertido, pero que le agrega a la fórmula nuevos elementos en la búsqueda de una voz propia. Un equipo de cocineros, entrevistados, un baterista que toca con cacerolas, humor e información dura más una atractiva dupla de conductores lo convierten en un ciclo que tiene todo para ser un clásico de la mañana.

La mesa está lista

Crédito: Twitter

1. Un equipo multitudinario

Con un equipo numeroso, La Mesa está lista se propone como el nuevo programa matutino de El Trece, cuyo objetivo es también brindar un rato divertido que mezcle información con humor. Con la conducción de Germán Paoloski , junto a un equipo integrado por María Julia Oliván , Gonzalo Rodríguez, Jey Mammon y José Chatruc, el magazine es un popurrí, o sea, que tiene de todo: humor, información, entrevista, denuncia social, móviles, etc. En ese sentido es un ciclo que intenta abarcar la mayor cantidad de ítems posibles a lo largo de la hora y media que dura. A parte del quinteto principal suma también a la modelo Solead Ainesa y a Rulo Schijman, que tienen sus respectivas columnas: ella se encarga del segmento femenino y él hace notas de color, en un estilo que remite mucho al de su paso en CQC.

2. La entrevista: el mejor segmento

El último tramo del programa se lo dedicaron a la entrevistada del día: Griselda Siciliani. A lo largo de media hora, el panel charló con la actriz repasando sus comienzos en la tele, algunas anécdotas divertidas e incluso dialogaron telefónicamente con su hermana, Leticia, y con Adrián Suar. El que se robó el fragmento fue Mammon que, entre su personaje de Stellita y su juego del piano, marcó los momentos más divertidos de la nota.

La charla con Siciliani fue lo mejor de este debut, pero no porque los otros bloques fueran menos logrados, sino porque fue el momento en el que el equipo se serenó y tanto el conductor y los panelistas pudieron convivir con naturalidad dentro del mismo segmento.

Crédito: Twitter

3. Entonces…

"El que mucho abarca poco aprieta" no necesariamente es un dicho que se aplique a este programa, que con dinamismo alterna temas serios con otros mucho más relajados. Pero el gran equipo, que Paoloski dirige con mucha fluidez, puede convertirse con el tiempo en el punto fuerte o en el talón de Aquiles del magazine. Esa idea de condensar en 90 minutos tantos periodistas y tanto contenido puede impedir que La mesa está lista encuentre su verdadera voz. Pero algo es claro: la materia prima está, ahora el desafío es entender cómo ordenarla…

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