Juan Schiaretti triunfó en Córdoba: Cristina y Scioli llamaron para felicitarlo

Schiaretti celebra con De la Sota detrás
Schiaretti celebra con De la Sota detrás
El peronismo ya se adjudicó el triunfo en la elección para gobernador; Massa se sumó al palco; Aguad reconoció la derrota pasada la medianoche
Gabriela Origlia
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6 de julio de 2015  • 01:22

Córdoba. Con el precandidato presidencial José Manuel de la Sota como figura central en el palco, cuatro horas después del cierre de los comicios, se realizó el acto de festejo de la fórmula Juan Schiaretti y Martín Llaryora, quienes se adjudican la victoria en las elecciones provinciales. El tigrense Sergio Massa se sumó al escenario junto a Roberto Lavagna y Felipe Solá .

El acto apuntó a nacionalizar la victoria en Córdoba. De la Sota se encargó de plantearlo directamente, cuando apuntó como los dos grandes perdedores a Daniel Scioli y Mauricio Macri. Del primero dijo que, en el acto con Zannini, se mostraron "tal como son, vengativos". Respecto del jefe del Pro señaló que en la provincia "mezcló el agua y el aceite impuso su capricho; la derrota ha sido dura en Córdoba".

Con un discreto número de militantes participando del festejo, el primer orador fue Llaryora quien se comprometió a "recuperar" la ciudad capital para Unión por Córdoba, ya que -una vez más- la fuerza perdió en ese distrito. "Demostramos de nuevo al país que Córdoba no se rinde, que estamos de pie, que seguimos en la ruta del progreso", señaló en su breve discurso de menos de cinco minutos.

Al momento en que los candidatos iniciaban sus presentaciones, el escrutinio oficial seguía estancando en casi el 32% de los votos emitidos. El resultado marca 38,19% para Schiaretti; 33,71% para Oscar Aguad de la triple alianza y 18,78% para el kirchnerista Eduardo Accastello.

Schiaretti arrancó agradeciendo el acompañamiento de De la Sota y Massa y los llamados para felicitarlo de Daniel Scioli, Carlos Zannini, Mauricio Macri y de la presidenta Cristina Fernández. Entre los mencionados estuvo el intendente de Córdoba Capital, Ramón Mestre, quien es parte de la alianza "Juntos por Córdoba".

Durante la campaña varias veces había dicho que mantenía buenas relaciones con todos los competidores por la presidencia, más allá de que su candidato era De la Sota. Incluso mencionó que tenía diálogo con Zannini, quien fue compañero de cárcel de dos de sus ex ministros.

Dijo que el pueblo cordobés dio otra "lección de civismo" y en varias oportunidades destacó la gestión de De la Sota. "Nuestro triunfo jamás nos hará caer en la tentación de la arbitrariedad, del totalitarismo. Llamaremos a todas las fuerzas políticas para instrumentar políticas de Estado, a todas las fuerzas del trabajo y de la producción, a todos los credos religiosos y a todos los organismos no gubernamentales. Un gobernador siempre debe escuchar".

Insistió: "Para nosotros es sagrada la libertad de prensa, la división de poderes y la independencia del poder judicial. No somos partidarios de la chequera y el látigo, estaré al servicio de todos los intendentes y jefes comunales para que juntos sigamos haciendo progresar a Córdoba".

"Respetando a todos los que piensan distinto, tengo firmeza en mis convicciones porque llevo en mi alma la mejor doctrina que es la de Juan y Eva Perón", aseguró en su discurso, en el que reiteró algunas de sus promesas de campaña.

También aprovechó para rendir un homenaje a los "compañeros desaparecidos". Lo hizo mientras repasaba algunas de las vivencias que registra como cordobés y de las que dijo sentirse orgulloso. "Córdoba no es una isla, sufre las consecuencias de lo que le pasa a la Argentina, es una parte indivisible del país", destacó.

El cierre lo realizó De la Sota, a quien presentaron como el hombre necesario "para que no haya rencores ni divisiones". Arrancó mencionando la quinta victoria consecutiva del peronismo en una provincia "tan crítica y difícil de conquistar". Advirtió que "no es fruto de la casualidad, sino de una nueva forma de gobernar, de aquellos que tienen coraje y no se arrodillan ante los poderosos".

"El día de mañana será la victoria de todo el pueblo argentino; hoy ganó la Córdoba de la dignidad, de la que se resistió a un Gobierno que se quedó con los fondos de los jubilados cordobeses", planteó actualizando su confrontación con el kirchnerismo al que acusó de "despreciar y discriminar" a la provincia.

Todos su discurso fue haciendo eje en la campaña nacional. Volvió a criticar a quienes hablan de una polarización y planteó que con Massa son los que proponen una alternativa distinta.

Pasada la medianoche, el candidato Oscar Aguad reconoció la derrota. Así lo hizo saber el propio Schiaretti mediante un tuit.

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