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Lousteau denunció "presiones" y sumó tensión al ballottage

El candidato de ECO rechazó la posibilidad de bajarse de la segunda vuelta contra Rodríguez Larreta; en Pro están disgustados por esa decisión, pero Sanz lo apoyó; Carrió buscó mostrarse prescindente
Jaime Rosemberg
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7 de julio de 2015  

Horas después de festejar el segundo puesto obtenido en las elecciones a jefe de gobierno porteño, Martín Lousteau calentó el clima de cara al ballottage del 19 de julio, cuando competirá contra Horacio Rodríguez Larreta, el postulante de Pro, que anteayer le ganó por 20 puntos. Denuncia "presiones" para que se baje de sectores, dentro y fuera del espacio ECO, que desean que abandone la pelea y de ese modo consagre al jefe de gabinete de Pro como el sucesor de Mauricio Macri.

"Vamos a hacer lo que dijimos por respeto a quienes nos votaron y por respeto a nosotros mismos", dijo Lousteau en conferencia de prensa. Y después continuó: "Es evidente que lo que decimos molesta mucho a ciertos sectores, especialmente empresariales y del juego; es evidente que hay alguien que está nervioso, pero nosotros estamos tranquilos y queremos ser coherentes con nuestra forma de construcción política".

Su decisión despertó ambiguas reacciones de sus socios: mientras el titular del Comité Nacional de la UCR, Ernesto Sanz, apoyó su decisión, Elisa Carrió dijo que no "se mete" en el tema. Cerca de Macri, socio de Sanz y Carrió a nivel nacional, no objetaron la decisión de Lousteau en público, aunque sí lo hicieron en privado. "Va a pagar un costo, no sólo dentro de Pro, porque la confianza en él la hemos perdido, sino con la gente, que le va a pasar factura por hacerlos ir a votar de nuevo cuando está todo definido", afirmaron a LA NACION dos dirigentes cercanos al líder de Pro.

En el macrismo, el mensaje del día después fue claro y tuvo la intención de ahuyentar cualquier fantasma. "Estamos tranquilos y contentos. Se ganó ayer, se ganará el 19", fue el mensaje que ayer transmitió Macri a los principales dirigentes de Pro, horas después de los festejos por el contundente triunfo de Rodríguez Larreta en las elecciones porteñas.

"La decisión es seguir como estamos. No veo razones para cambiar", dijo el propio Larreta a LA NACION en la medianoche del domingo. Timbreos junto con Macri, actividades conjuntas con Gabriela Michetti y atender la demanda de los medios de comunicación conformarán el combo estratégico que el jefe de gabinete utilizará en la breve campaña que lo espera. "Vamos a buscar al 68 por ciento de los porteños que tienen una buena imagen de la gestión", dijo a LA NACION Fernando de Andreis, jefe de campaña de Pro en la ciudad.

Lousteau y su negativa a "bajarse" de la competencia fue tema de reflexión en privado y también en el tradicional almuerzo que Macri comparte los lunes con sus principales espadas políticas . "Mauricio está molesto por el nivel de agresión de Lousteau hacia Pro durante la campaña", contó uno de los dirigentes con los que habló el jefe de gobierno.

¿De dónde saldrán los votos que le faltan a Pro ? "Habrá mucho voto en blanco y menos votantes. Una situación que claramente nos va a beneficiar", afirmaron cerca de Rodríguez Larreta en referencia al último peldaño que le falta para suceder a Macri.

Lousteau, en tanto, dijo que competirá en el ballottage aun a riesgo de empañar la imagen de gestor en la ciudad de Macri, quien más posibilidades tiene de vencer al kirchnerismo en las próximas elecciones presidenciales.

Pero la recompensa por competir es demasiado apetecible como para bajarse de la compulsa, razonan en el entorno de Lousteau. Implicaría catapultar al candidato de ECO como el principal referente opositor en la ciudad. En un ballottage, esta nueva fuerza porteña podría alcanzar el 40 por ciento de los votos, una cosecha nada desdeñable para un joven dirigente como Lousteau, quien arrancó hace apenas dos años en la competencia electoral.

Esto explicaría en parte la reacción que tuvo ayer Carrió. Con sus declaraciones demostró no estar de acuerdo con la decisión de Lousteau de darle batalla a Rodríguez Larreta. Aduce que hay que preservar la unidad opositora para hacerle frente al kirchnerismo en la dura batalla de las PASO nacionales y en las elecciones generales de octubre. Hay quienes se preguntan en el entorno de Lousteau si Carrió no actúa así por temor a perder su liderazgo personal en su bastión porteño.

Lo cierto es que, más allá de los reproches y eventuales celos internos, Lousteau está decidido a consolidar su espacio en la ciudad, al que ya entronizó como segunda fuerza tras las elecciones de ayer. Para el ballottage, asegura que su estrategia no cambiará: insistirá en debatir los problemas de la ciudad con un sentido propositivo. Sin caer en la descalificación.

Con la colaboración de Laura Serra

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