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StarOffice, un clásico del futuro

El nuevo modelo de negocios global y en línea permite a las empresas de software crear productos de primera calidad con esquemas de precios que, estoy seguro, lo dejarán boquiabierto.
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26 de abril de 1999  

Es como el Office de Microsoft y además trae un excelente programa de dibujo (con elementales en 3D, por ejemplo); se lo puede configurar hasta un grado inaudito, de tal modo que si usted viene de otro procesador de textos o de otra hoja de cálculo, no tendrá inconveniente en adaptarlo a sus usos y costumbres. Lo estoy usando en este instante para escribir mi columna semanal, dejando para el final el dato más importante: para usos no comerciales, este estupendo paquete de software no cuesta un centavo.

Sí, leyó bien. No trae 2 millones de ClipArt ni seiscientas mil fuentes tipográficas, pero usted puede elegir entre los diccionarios de tres idiomas (la lista incluye inglés americano y británico, alemán, español, francés, italiano y unos cuantos más) y lo único que le pedirán a cambio es que se registre en el sitio Web.

Estoy hablando del StarOffice , que va por la versión 5.0 y que es bien conocido entre los usuarios de OS/2, puesto que, no contentos con producir un soberbio paquete de software para oficina, la gente de StarDivision ( http://www.stardivision.com ) ha creado versiones nativas para Windows 3.1/95/98, Linux, Solaris y OS/2.

En este momento estoy usando la de Linux (estoy escribiendo en casa) mientras que en el diario he probado intensamente la versión para Windows 95/98. Ambos se portan con una estabilidad poco frecuente en aplicaciones de este tamaño, aunque, creo que no es sorpresa, la versión para Windows es un poco menos sólida que la versión Unix. Cualquiera de éstas está disponible para hacer un download en el sitio de StarDivision: la de Windows pesa unos 62 MB y la de Linux, alrededor de 70.

Pero, ¿por qué gratis?

StarDivision no podría sobrevivir ni quince minutos si regalara todo su software. Lo que hace es entregarlo sin cargo a los usuarios individuales y sin fines de lucro, aunque no entrega el código fuente, ya que es una empresa comercial y no está suscripta a la Licencia Pública GNU.

Pero si lo quiere en CD-ROM, con caja, manuales impresos y muchas más fuentes, fotos y ClipArt, puede adquirirlo en el mismo sitio Web y cuesta 39 dólares.

En la mayoría de los grandes negocios de software de los Estados Unidos y Europa (donde es especialmente célebre), también se puede encontrar el StarOffice Deluxe Edition for Windows .

El gran negocio de StarDivision son las corporaciones -para quienes preparan ediciones a medida- y brindan el soporte técnico; este modelo comercial ya comienza a perfilarse como nuevo paradigma en el ambiente del software.

El resto de nosotros puede obtener el OK para el download gratuito al llenar un formulario con datos personales. Con eso, se nos entrega un número de serie y una larga clave de registro alfanumérica indispensable para instalar el software. Hágase un favor y realice una doble copia de esa página, porque si pierde dichos datos tendrá que empezar todo de nuevo.

La instalación tiene un par de trucos que es mejor saber de antemano, aunque por lo demás, si lee atentamente las pantallas, no tendrá que repetirla. Como se trata de una versión personal gratuita, usted no puede grabar todos los módulos opcionales. Esto lo dejará con sólo (¿sólo?) tres idiomas, por ejemplo. El programa en sí está completamente en inglés, lo que constituye un obstáculo para los que conocen exclusivamente español. Elija los tres idiomas en los que usted suele escribir (o cualquiera de los otros módulos, sin pasar de tres) y apriete el botón Next , llene sus datos de registro y al cabo de unos minutos tendrá su StarOffice instalado.

Si lo va a usar para escribir, vaya a Tools y seleccione Spanish como idioma predeterminado para sus documentos. Luego configúrelo para que revise la ortografía mientras escribe y, si produce bastante texto con varios idiomas mezclados, pídale que revise todos ellos a la vez. Sí, puede hacerlo.

El resto, es como el Word o el WordPerfect , aunque con sus atajos de teclado propios. ¿Quiere adaptarlo a los que ya conoce? Simple: vaya a Tools/Configure y en un rato tendrá el teclado al que está acostumbrado.

La versión Linux tiene una vuelta más de tuerca. Como este sistema operativo es multiusuario, usted puede instalarlo para que lo usen varias personas, cada una de las cuales deberá tener su propia licencia. Para eso, use la opción /net desde una terminal X. Luego, cada operador deberá correr el setup nuevamente y ahí le pedirá sus datos personales, licencia y demás.

El StarOffice ofrece un desktop integrado al browser de Web y administrador de archivos, entre otras cosas.

En total, una de esas joyitas que el nuevo modelo de negocios on line comienza a producir y que, esperamos, se multiplicará en el futuro.

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