River dio un paso importante en la Copa Libertadores: le ganó a Guaraní 2 a 0 y sueña con la final

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Club Guaraní

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En el Monumental, el equipo de Marcelo Gallardo logró una diferencia que le da margen gracias a los goles de Mercado y Mora, en el segundo tiempo; el próximo martes, a las 21, jugará la revancha en Asunción
Alberto Cantore
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15 de julio de 2015  • 16:11

Fuente: LA NACION

Para River , el segundo semestre empezaba anoche. Por eso se había permitido relativizar algunas señales preocupantes, en juego e impotencia ofensiva, que le habían dejado los últimos tres partidos oficiales. Gallardo , a modo de justificación, decía que la cabeza estaba puesta en esta primera semifinal. Que todo lo anterior era una puesta a punto, un ajuste para llegar en las mejores condiciones posibles al partido con Guaraní . Y terminó festejando más un resultado importante que un rendimiento convincente. El 2-0 le devolvieron la tranquilidad y la ilusión a este River que el martes próximo, en Asunción, intentará llegar a la final de la Copa Libertadores que no juega desde 1996.

La revancha se jugará en Asunción, el próximo martes, desde 21.

Mirá los goles del partido

Para River, la victoria llegó luego de la tensión y un desarrollo trabado. En un ambiente de impaciencia creciente porque las respuestas se demoraban y tampoco surgían los arrestos individuales. River no es un equipo muy distinto en nombres al del semestre pasado, pero la baja de dos jugadores le difumina un poco la identidad que tenía. Extraña el control de pelota y la inteligencia de Ariel Rojas, y con Teo Gutiérrez, más allá del personaje conflictivo que encarna, se fue una cuota de jerarquía futbolística que por ahora no tiene reemplazo.

River festejó ante un Monumental repleto
River festejó ante un Monumental repleto Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

Por eso a este River todo le está costando bastante. Y debe recurrir a viejas soluciones cuando todo parece bastante cerrado. Como en la final de la Copa Sudamericana contra Nacional de Medellín, Mercado apareció en el área para aprovechar una pelota que había bajado Alario tras un córner. Iban 14 minutos del segundo tiempo y el gol fue liberador para River. Le quitó ansiedad, le levantó el ánimo. El cambio de Pity Martínez por el intrascendente Lucho González había sido un acierto de Gallardo. Le dio más agresividad por izquierda.

La desventaja sacó a Guaraní de la seguridad en que se encontraba. El gol había cambiado el partido para beneficio de River, que encontró el segundo luego de una estupenda emboquillada de Mora , asistido por Alario .

En menos de 15 minutos, River resolvía un encuentro por el que había sufrido mucho más tiempo. Atrás quedaba lo peor. Corto de ideas y de juego. En esa escasez se puede resumir el primer tiempo de River. Demasiado impreciso, poco claro. Los intentos no tuvieron un sentido colectivo, se frustaron en pases erróneos o decisiones equivocadas.

De entrada le funcionó la presión alta para recuperar la pelota, pero no hizo un buen control. Se empezó a repetir en los centros, no tuvo sorpresa y no apareció el pase que rompiera el firme bloque paraguayo. Las pocas variantes quedaron reflejadas en la reiteración de los avances por la derecha, con Sánchez o Mercado, aunque la situación más clara por ese sector la generó Mora.

Guaraní confirmó los buenos antecedentes que traía. Equipo ordenado, no desprecia la pelota y, aun dentro de un planteo conservador, con nueve hombres implicados en la recuperación, no renunció al contraataque con el hábil Benítez y el potente Santander .

La pretendida movilidad y el cambio de posiciones en el medio entre Ponzio , Lucho González y Sánchez no desacomodó a Guaraní, que se cubrió sin pasar mayores sobresaltos. Ponzio chocaba y sufría por la falta de espacios.

River se iba al descanso preocupado. La entrada de Martínez le dio más fútbol al empuje que se mantenía como argumento principal. Esa bravura que quedó expuesta en el gol de Mercado. El 1-0 les abría los ojos y la mente a River para encontrar los caminos del segundo gol. Hacía rato que River tenía la cabeza en este partido. Obsesionado con una final de la que siente muy cerca.

La única mala noticia de la noche fue la amonestación a Ponzio, por infracción al arquero cuando había quedado mano a mano, ya que no podrá jugar la próxima semana en Asunción.

Con el 2-0 a Guaraní, River llegó al centenar de triunfos como local por la Copa Libertadores en 148 partidos. Empató 30 y perdió 18.

El 29 de junio de 2005 había sido la última vez que los millonarios jugaron esta instancia de la Copa Libertadores.

Guaraní llevaba un invicto de 8 partidos (5 éxitos y 3 empates) por la Copa Libertadores. Y sumaba 450 minutos sin recibir goles.

av/fc

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