Caso Ángeles: pena máxima por una muerte que conmovió al país

Los jueces entendieron que Mangeri fue el único autor del asesinato, cometido para ocultar un intento de violación
Gustavo Carabajal
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16 de julio de 2015  

Jorge Néstor Mangeri pasará el resto de su vida en la cárcel. Ayer, un tribunal condenó al portero del edificio de Ravignani 2360 a prisión perpetua por el homicidio de Ángeles Rawson, la adolescente, de 16 años, asesinada el 10 de junio de 2013, en Palermo.

Si bien los fundamentos de la sentencia se conocerán el 24 de agosto, el tribunal consideró que Mangeri, de 47 años, fue el único autor del homicidio. Pudo haber tenido una ayuda cuando trató de borrar las pruebas que lo incriminaban. Por este hecho existe una causa abierta contra el ex policía Cecilio Saettone, primo de Diana, la esposa de Mangeri.

Para los jueces, Mangeri cometió un femicidio, debido a que asesinó a Ángeles en un hecho de violencia de género para ocultar el intento de violación previo al asesinato y con el objetivo de que ese ataque quedara impune.

Durante los seis minutos que duró la lectura del veredicto, Mangeri no lloró. No se le cayó una sola lágrima. Como si estuviera ausente, escuchó con la mirada perdida cuando el presidente del tribunal leyó que lo condenaban a prisión perpetua. En ese momento, sus ojos apenas se humedecieron.

Ni siquiera atinó a buscar con su mirada a Diana. Su esposa no lo acompañó en la última audiencia del juicio oral, la decisiva, el día que lo condenaron a prisión perpetua.

En la sentencia que se conoció ayer por la tarde, el Tribunal Oral Criminal N° 9, integrado por Ana Dieta de Herrero, Fernando Ramírez y Jorge Gettas, ordenó investigar por presunto falso testimonio a Diana Saettone, la esposa del condenado; al perito de la defensa, Adolfo Méndez; al portero amigo de Mangeri, Jorge Meniguelli, y a dos vecinos del edificio en el que vivían Ángeles y el acusado.

Además, los magistrados dispusieron que se inicie un sumario interno en el Cuerpo Médico Forense debido a las irregularidades que se expusieron durante el juicio oral.

Si bien no lo nombraron, los magistrados se refirieron con esto a la declaración testimonial del forense que hizo la primera autopsia del cuerpo de Ángeles y que sugirió que la chica había muerto en la compactadora del camión de residuos en el que fue llevada al predio de la Ceamse, en José León Suárez. Este médico había omitido mencionar en su informe pericial las lesiones que presentaba el cuerpo de la adolescente y que eran compatibles con un intento de violación. Esa conclusión hizo que la investigación se desviara inicialmente hacia el entorno familiar de la víctima.

Con respecto a los vecinos del edificio de Ravignani 2360 Pablo Bazán Domínguez y Juan Manuel Cesaretti, el tribunal dispuso que se los investigue por presunto falso testimonio debido a que, cuando declararon como testigos en el juicio oral, no habrían dicho que en las reuniones de consorcio se hablaba de los acosos previos de Mangeri a diferentes mujeres, dato que sí aportaron otros residentes en el inmueble.

Por la mañana, Adrián Tenca, defensor del acusado, había respondido los cuestionamientos que hicieron en sus alegatos los fiscales Fernando Fiszer y Sandro Abraldes y el abogado Pablo Lanusse, quien representó como querellante a Jimena Aduriz y Franklin Rawson, los padres de Ángeles.

Luego, Mangeri pronunció sus últimas palabras antes de conocer su suerte en el veredicto: "Quiero volver a declarar mi inocencia. No tuve ni tengo nada que ver con la muerte de «Mumi» y que se haga justicia. Nada más".

El padre de la víctima se molestó por esos dichos de Mangeri, especialmente cuando, con una familiaridad que contrastó con su gesto impasible y su tono monocorde de voz, llamó "Mumi" a Ángeles. "No me sorprendió porque siempre dijo lo mismo, se aferra a su discurso. Lo de «Mumi» me molestó mucho, no sé si me sorprendió. Hice un esfuerzo enorme, trabajé mucho para contenerme, tenía que hacerlo por Ángeles. Fue difícil contenerme, pero fue por Ángeles", expresó Rawson.

Luego de escuchar la sentencia Mangeri fue llevado nuevamente al pabellón H1 de la cárcel de Ezeiza, donde está alojado desde 2013.

Tras anunciar la sentencia en la que los jueces aplicaron la penal solicitada por los fiscales Fiszer y Abraldes y por Lanusse, se dispuso que los fundamentos del fallo se conocerán el 24 de agosto próximo.

En el veredicto los jueces rechazaron los planteos de nulidad presentados por la defensa de Mangeri y dejaron firmes los estudios de ADN realizados con el material genético hallado debajo de las uñas de Ángeles -que correspondían al portero- y la declaración de la madrugada del 15 de junio de 2013, cuando el portero pasó de testigo a imputado. Así quedó avalada la actuación de la fiscal de instrucción, Paula Asaro.

Femicidio

Al imponer la figura penal de femicidio, por considerar que Mangeri mató a Ángeles en un hecho de violencia de género, los integrantes del tribunal oral coincidieron con el pedido de Lanusse y con la calificación de la conducta de Mangeri que había hecho el juez de instrucción Javier Ríos cuando reformuló la acusación a partir de las conclusiones de la segunda junta médica, que revelaron el abuso sexual que sufrió la chica antes de ser asesinada.

Aunque el tribunal pospuso la publicación de los fundamentos para agosto, el análisis de las audiencias previas permite conocer cuáles fueron las declaraciones en las que se funda la condena a Mangeri.

Entre esos testigos figuran los siete médicos que revisaron al portero y afirmaron que las 34 lesiones que Mangeri tenía en el cuerpo eran compatibles con arañazos propios de un acto de defensa.

También comprometieron al imputado los genetistas Daniel Corach (UBA) y Enzo Canónaco (Cuerpo Médico Forense), que encontraron ADN de Mangeri bajo la uña del dedo índice derecho de la víctima. Lo mismo que Primarosa Rinaldi de Chieri (Asociación Argentina de Genética Forense). Coincidieron en que no hubo contaminación en las máquinas en las que se realizó el estudio de ADN de los restos genéticos hallados en las uñas de la víctima.

De los 120 testigos que declararon durante los cinco meses de juicio oral, los dichos de al menos un centenar fueron utilizados para fundar la sentencia contra Mangeri por el homicidio de Ángeles.

Recién en 2048 podrá acceder a la condicional

  • Mangeri podrá pedir su libertad condicional luego de pasar 35 años en prisión, en 2048, cuando tenga 80 años. Según explicaron fuentes judiciales, la llamada "ley Blumberg" reformó el artículo 13 del Código Penal y extendió el plazo para acceder a ese beneficio, que antes era a partir de los 20 años de cárcel en los casos de prisión perpetua.
  • La única posibilidad que tiene de salir antes es que un juez de ejecución penal le dé el beneficio de la prisión domiciliaria cuando el 1° de enero de 2038 cumpla los 70 años, aunque para ello deberá cumplir otros requisitos.
  • Mangeri está preso en el Complejo Penitenciario I de Ezeiza del Servicio Penitenciario Federal, en el pabellón de conducta H1, donde trabaja en la limpieza y estudia. Allí comparte calabozo y patio con Eduardo Vásquez -el ex baterista de Callejeros- y con el sindicalista José Pedraza.

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