Para danzar a Beethoven

Mauricio Wainrot estrena hoy Himno a la alegría; el programa se completa con otras dos obras
Néstor Tirri
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18 de julio de 2015  

"Escucha, hermano, la canción de la alegría,/ el canto vital de quien espera un nuevo día." Es el comienzo de la Oda a la alegría, que Friedrich Schiller compuso en 1785 y que Ludwig van Beethoven tomó para el momento coral de su Sinfonía Nº 9 (1824). Mauricio Wainrot traspuso al movimiento ese pasaje en su nueva pieza coreográfica, Himno a la alegría, que el público conocerá como cierre del nuevo programa del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, dirigido por el propio Wainrot, este sábado, junto con otras dos obras: Hasta siempre (también estreno), de Analía González, y 4 Janis para Joplin, reposición de otra pieza de Wainrot.

No pasa inadvertido que el último movimiento de "la Novena" involucraba toda una tentación para un coreógrafo a quien, antes, le entusiasmaron partituras de expresividad exultante (como su clásico Carmina B urana, sobre Carl Orff). "Ocurre que el Himno a la alegría -argumenta Wainrot representa la expresión más definida de los ideales de libertad, paz y solidaridad." Su versión danzada se viste con los diseños de su -ahora asidua vestuarista Graciela Galán.

La banda sonora que sostiene Hasta siempre, la pieza de Analía González, conforma un mix multicultural en el que confluyen Julia Kent, L'Orchestre de Contrebasses, Ludovico Einaudi, Yann Tiersen, Los Núñez con Ruiz Guiñazú, Abel Korzeniowski y Zbieniew Preisner. En su concepción, la coreógrafa valoriza la idea del vínculo como "una forma de perpetuar o continuar en el otro, como condición para la supervivencia".

González pertenece a la generación de coreógrafos que hicieron sus primeras armas en la última década; obtuvo el Premio Trinidad Guevara y ya disfrutó de su debut en el Teatro San Martín, hace dos años, con su pieza Después del sol, en un programa conformado por coreógrafos jóvenes. Hasta siempre, la nueva creación, se trata -según su autora de "una estructura dinámica en continuo movimiento, que funciona por factores instintivos y psicológicos". El vestuario de Hasta siempre fue confiado a Valentina Bari.

Joplin, de regreso

4 Janis para Joplin fue creada por Wainrot en 1989 para Les Ballets Jazz de Montréal (Canadá) y estrenada al año siguiente en la Argentina por el Ballet Contemporáneo, sobre la base de canciones de la legendaria (y malograda) cantante del título, texana de nacimiento, pero californiana por adopción. Premiada en Chile, en 1994, como la mejor producción de la temporada, la pieza fue repuesta varias veces en la Argentina; en 2006 Wainrot sometió la obra a algunos ajustes, lo que dio lugar a una versión aggiornata. "A la gente [la original] le había gustado mucho, pero yo no me había quedado contento con esa versión -dijo en ese entonces el coreógrafo- y me pareció que tenía que darme una chance de ver la obra como debía estar, y ahora lo está."

En su reposición, 4 Janis para Joplin exhibirá la escenografía y el vestuario originales de Carlos Gallardo, con iluminación (al igual que las restantes obras del programa) de Eli Sirlin. La duración total del espectáculo, incluidos dos intervalos, será de una hora cuarenta. ß

Ballet Contemporáneo del San Martín

Hasta siempre, de Analía González; 4 Janis para Joplin e Himno a la alegría, ambas de Mauricio Wainrot.

Sala Martín Coronado, del Teatro San Martín. Corrientes 1530.

Funciones, jueves, a las 18; viernes y sábado, a las 20.30; domingo, a las 19.

Platea, $140 (jueves, $65)

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