Nueva era: reabrieron las embajadas de Cuba y EE.UU. tras 54 años

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, encabezó la ceremonia de inauguración de la sede diplomática en Washington, en la que izaron la bandera; ahora se reúne con Kerry, que irá a La Habana el 14 de agosto para inaugurar la sede estadounidense
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20 de julio de 2015  • 12:50

WASHINGTON.- Cientos de personas siguieron esta mañana con atención el recorrido de la bandera de Cuba hacia la punta del mástil al frente de la restablecida embajada de la isla en la capital de Estados Unidos, horas después del restablecimiento formal de las relaciones bilaterales plenas después de 54 años de hostilidad.

El canciller cubano Bruno Rodríguez presenció el acto en el que tres efectivos de la Guardia de Honor Presidencial vestidos con traje de ceremonia izaron por primera vez desde 1961 la bandera -una estrella blanca sobre fondo rojo junto a franjas azules y blancas- a las puertas de lo que a partir de hoy es la embajada de Cuba en Washington.

En la histórica ceremonia, que se llevó a cabo en el edificio que desde 1977 acogía la Sección de Intereses de Cuba, también se interpretó el himno de Cuba, coreado por los presentes.

La representación oficial de Estados Unidos estuvo a cargo de la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson. También estaba presente su par en las negociaciones emprendidas en diciembre para el deshielo de las relaciones bilaterales, Josefina Vidal.

Los alrededor de 500 invitados a la ceremonia formal de reapertura hicieron escuchar sus cánticos en apoyo al presidente cubano, Raúl Castro, y su hermano Fidel . Pero, desde afuera de la sede diplomática, un grupo de anticastristas aclamaban su resistencia contra el régimen. "¡Cuba sí, Fidel no!", era uno de los reclamos.

No se enviaron invitaciones para la ceremonia, ubicada sobre la calle 16 del centro de Washington, a los legisladores anticastristas de línea dura. La delegación estadounidense está encabezada por la subsecretaria de Estado, Roberta Jacobson.

Tras la ceremonia, que incluye el desvelado de una placa en la verja de la embajada, el canciller Bruno Rodríguez se dirigirá al Departamento de Estado para reunirse con su titular, John Kerry.

Será la primera visita de un responsable de la diplomacia cubana a esa sede desde la ruptura de las relaciones, en 1961.

Kerry y Rodríguez se reunieron por última vez en abril en la Cumbre de las Américas en Panamá, donde Obama y Castro también sostuvieron conversaciones.

Desde la medianoche

Tímidamente, sin ceremonias, en el primer minuto de hoy, las misiones diplomáticas de ambos países dejaron de ser secciones de intereses para convertirse en embajadas.

Justo después de la medianoche, ambos países alcanzaron un nuevo hito en el deshielo histórico que comenzó con unos anuncios realizados por el presidente estadounidense, Barack Obama, y su par cubano, Raúl Castro, el 17 de diciembre último.

Poco después, alrededor de las 4 de la mañana, antes de que amaneciera en el verano estadounidense, la bandera cubana -una estrella blanca sobre fondo rojo junto a franjas azules y blancas- se izó en la entrada del Departamento de Estado, junto a las de los demás países con los que Estados Unidos mantiene relaciones diplomáticas.

En Cuba esperan

Mientras los cubanos realizan su ceremonia, la Embajada de Estados Unidos en La Habana también será reabierta. Pero ninguna bandera estadounidense ondeará allí hasta una visita de Kerry fijada para el próximo mes. "Queríamos que el secretario estuviera allí para supervisar estos eventos importantes", dijo un funcionario del Departamento de Estado.

Finalmente, hoy se confirmó que Kerry visitará Cuba el 14 de agosto para izar la bandera de Estados Unidos sobre la restaurada embajada en La Habana.

"Acabo de hacer mi primera llamada de la historia al Centro de Operaciones del Departamento de Estado desde la embajada de Estados Unidos en La Habana. No existía en enero de 1961", indicó en su cuenta de Twitter Conrad Tribble, número dos de la delegación diplomática de Estados Unidos en La Habana.

"En concordancia con el anuncio efectuado el 1° de julio por el presidente Barack Obama, hoy los Estados Unidos y Cuba han restablecido relaciones diplomáticas", indica el primer comunicado emitido por la "Embajada de Estados Unidos de América. La Habana, Cuba", según figura en la cabecera de la nota.

La Sección de Intereses de Estados Unidos, añade, "se ha convertido oficialmente en la Embajada de los Estados Unidos en La Habana y continuará sus funciones diplomáticas desde su sede en el Malecón, bajo el liderazgo" del a partir de hoy encargado de negocios ad interim, Jeffery DeLaurentis.

Largo camino

Sin embargo, aunque la normalización avanza, sigue habiendo un profundo abismo ideológico entre los dos países, y quedan muchos asuntos por resolver. Algunos de estos temas son espinosas disputas, como las reclamaciones cruzadas de reparaciones económicas, la insistencia de La Habana de que se ponga fin al embargo impuesto hace 53 años y las peticiones estadounidenses de que se hagan mejoras en derechos humanos y democracia.

Algunos legisladores estadounidenses, incluidos varios aspirantes destacados a la candidatura republicana, han prometido no revocar el embargo y anunciado que si alcanzan la presidencia darán marcha atrás en las decisiones de Obama sobre Cuba.

Aun así, los acontecimientos de hoy sellan un drástico cambio de rumbo en la política estadounidense sobre la isla comunista durante el gobierno de Obama, que ha buscado acercamientos con Cuba desde que asumió el cargo, y suavizado de forma progresiva las restricciones sobre el viaje y el envío de dinero a la isla.

Los esfuerzos de Obama tropezaron durante años por el encarcelamiento en Cuba de Alan Gross, contratista de la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional. Tras meses de negociaciones secretas, el pasado diciembre se obtuvo la liberación de Gross y de varios prisioneros políticos en Cuba, así como de los miembros de una célula cubana de espionaje que seguían presos en Estados Unidos. El 17 de diciembre, Obama y el presidente cubano, Raúl Castro, anunciaron que retomarían las relaciones diplomáticas plenas.

Obama declaró que la antigua política hacia Cuba había sido un fracaso que no alcanzó los resultados pretendidos, y afirmó que EEUU no podía seguir haciendo lo mismo y esperar un cambio. Por tanto, dijo, comenzaría a trabajar en la normalización de relaciones.

El proceso avanzó despacio hasta que Estados Unidos retiró a Cuba de su lista de países que auspician el terrorismo a finales de mayo, y después se atascó en cuestiones sobre el acceso de los diplomáticos estadounidenses a los cubanos de a pie.

El 1° de julio, sin embargo, se resolvieron estos asuntos y ambos países intercambiaron notas diplomáticas aceptando que la fecha de restauración de relaciones plenas sería el 20 de julio.

Agencias Reuters, AFP y AP

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