Cuando la historieta se pone seria

Muy lejos del humor, y en la estela que dejó Maus, el clásico de Art Spiegelman, el cómic se ocupa de temas más complejos; Las Moradas, de Santa Teresa, y una visión sobre el horror de Auschwitz son dos ejemplos recientes
Natalia Blanc
(0)
26 de julio de 2015  

A quinientos años del nacimiento de Teresa de Ávila, un equipo de guionistas y dibujantes argentinos y uruguayos se enfrentó a un desafío descomunal: trasladar al lenguaje del cómic los bellísimos textos de la obra El castillo interior o Las Moradas, considerada un testimonio místico y uno de los ejemplos más perfectos de la prosa del Siglo de Oro español. Las Moradas, de Santa Teresa de Jesús, que se presentará el martes 28 en la embajada de España, con un prólogo y una biografía en historieta, ofrece una adaptación ilustrada de las siete moradas que la fundadora de las carmelitas descalzas escribió en 1577.

El proyecto, impulsado por la Oficina de Cooperación Española y el Centro Cultural de España en Buenos Aires, fue coordinado por Alejandro Farías, autor, historietista y uno de los fundadores de la editorial Loco Rabia, especializada en el género. En 2013, Farías estuvo a cargo de la adaptación al cómic de las Novelas ejemplares, de Miguel de Cervantes Saavedra. Junto con el ilustrador Marcos Vergara, publicó tres títulos de la serie Teatro en Viñetas (con obras de dramaturgos como Roberto Cossa y Mauricio Kartun) y prepara un cuarto volumen para octubre. Vergara, que ilustró la biografía de Santa Teresa con texto de Leo Sandler, es también el dibujante del libro Camino a Auschwitz y otras historias de resistencia, de Julián Gorodischer.

"La historieta tiene la capacidad de abarcar varios lenguajes, de tomar aspectos de la literatura, del cine, de la plástica y utilizarlos para crear algo nuevo, que no es ninguna de esas cosas y que parece hablar a la generación educada en Internet con un lenguaje que los incluye", dice Juan Duarte, consejero cultural de la embajada de España y responsable del proyecto de Santa Teresa. Al igual que con las Novelas ejemplares, buscaron llevar los textos a un público amplio. "Queremos decirle a la gente que Cervantes y Teresa de Jesús no hablaron para una elite de intelectuales; que pretendían que sus textos llegaran a muchos para servir de instrumentos de reflexión, de diversión [en el caso de Cervantes], de guía espiritual [en el caso de Teresa], y que, siglos después, siguen vigentes. Pero el común de los lectores no se acerca a esas obras por respeto o porque piensan que no son para ellos. Creemos que la historieta tiene el poder para hacerles cambiar de opinión."

Para ilustrar y guionar cada morada, Farías convocó a distintas duplas creativas. Participan, entre otros, Max Aguirre, Pedro Mancini, Patricio Delpeche, Jorge Quien y Fernando Calvi. "Después de analizar las obras de Santa Teresa, llegamos a Las Moradas, que se podía adaptar con varios autores. Hay dibujantes más realistas y otros más abstractos. Pedro Mancini, por ejemplo, hizo un trabajo increíble, casi sin texto. Otros nos apegamos más al original", cuenta Farías, que escribió los guiones de la primera y la cuarta morada. Duarte destaca el trabajo de Jorge Quien, autor de la sexta morada, que incluyó una referencia a El éxtasis de Santa Teresa, de Gian Lorenzo Bernini.

El trabajo de Marcos Vergara para el libro de Gorodischer, y Teresa de Ávila en la visión de Max Aguirre
El trabajo de Marcos Vergara para el libro de Gorodischer, y Teresa de Ávila en la visión de Max Aguirre

Cuando se trata de traspasos de un género a otro (ya sea novela, teatro u ópera, como en el caso de Jenufa, que Farías y Sandler llevaron a historieta), el resultado siempre es una obra distinta. En eso coinciden tanto autores como dibujantes: "Son dos lenguajes distintos. El texto de Santa Teresa tiene tal riqueza que, al adaptarlo a viñetas, no perdió fuerza ni poética", asegura Farías.

Entre las adaptaciones al cómic de obras literarias que pueden conseguirse en las librerías argentinas se destacan las que publicó Ediciones de la Flor, en su colección de novela gráfica. Una es El extranjero, de Camus, con textos de Juan Carlos Kreimer e ilustraciones de Julián Aron. Cuenta Daniel Divinsky: "Compramos los derechos de Fahrenheit 451 y Las crónicas marcianas, de Ray Bradbury. Publicamos además Lo mejor de Poe, una excelente adaptación de cuentos de Poe y de su poema El cuervo, con guión e ilustraciones de Edu Molina. También una versión estupenda de La invención de Morel, de Jean-Pierre Mourey, un francés devoto de Bioy. Y está por aparecer una versión de El caso del hombre de los lobos, de Freud, ilustrada por Richard Appignanesi".

Otros sellos nacionales independientes, como Editorial Común, de Liniers, han publicado novelas gráficas de autores extranjeros, como el canadiense Guy Delisle, uno de los referentes del género. Autor de Shenzhen, Pyongyang y Crónicas birmanas, Delisle ganó en 2012 el premio a la mejor obra del festival del cómic de Angoulême, con Jerusalén. Crónicas desde Tierra Santa, publicado en 2013 por Editorial Común.

Delisle suele marcar la diferencia entre su trabajo y el de otro referente del género, Joe Sacco, a quien admira: "Él hace periodismo y yo, una postal dirigida a mis conocidos". Sacco, autor de La gran guerra (Reservoir Books), entre otros títulos, y Delisle fueron invitados al país en los últimos años para participar de festivales de historieta y de literatura. Diferentes en estilos, técnicas y miradas, ambos reconocen una misma influencia: Maus, de Art Spiegelman, que ganó el premio Pulitzer en 1992. Allí, Spiegelman narra la historia de un sobreviviente del Holocausto: Vladek, padre del autor, le cuenta a su hijo los terribles días que vivió durante el nazismo. La edición publicada por Emecé fue traducida por César Aira.

Con Maus como célebre antecedente, el periodista Julián Gorodischer se animó a narrar historias de mártires y sobrevivientes en Camino a Auschwitz. Entre las razones por las que eligió la historieta, el periodista destaca: "La tendencia creciente en todo el mundo a abordar lo real desde el cómic". Explica: "El relato de realidad en cómic se nutre tanto de la reportería clásica como de la historieta, que aporta un permiso mayor para vincularse con un concepto menos aplastante de «verdad» narrativa. Joe Sacco la llamó «verdad gráfica esencial» y exige fidelidad a la memoria del acontecimiento y algunos elementos de ficción". También, un punto no menos importante: el encuentro con el dibujante Marcos Vergara, que "reúne los requisitos que exige la creación de una crónica gráfica: es dibujante documental, se motiva y avanza en el contacto con el testimonio directo, la foto, el manuscrito, el ejemplar incunable".

En el libro, el autor fusiona ficción e historias reales; crónica y biografía. Los tres personajes centrales (Paie, Berl y Luba) son tíos abuelos de la rama materna. Muchas de las historias y los mitos recreados en las viñetas forman parte de las anécdotas familiares que escuchó desde la infancia.

Para Vergara, este trabajo en particular le presentó nuevos desafíos: "Crear personajes con personas vivas, que probablemente leerían el libro y que aparecen en el relato en situaciones graves, de una gran profundidad emocional. También, por el tema histórico abordado, debí encontrarme constantemente con imágenes muy duras. La paleta de colores tan variada y luminosa que usé fue un modo inconsciente de poder sobrellevar el dolor de esas imágenes".

PRESENTACIÓN

Santa Teresa, en cómic

Las Moradas, de Santa Teresa, se presentará el martes 28, a las 19, en la embajada de España (Av. Figueroa Alcorta 3102, esquina Mariscal Ramón Castilla). Con Juan Duarte, A. Farías, Florencia Calvo y Marietta Gargatagli. Modera: Mercedes Álvarez

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?