La Supercopa de Europa se muda a Georgia y desata la locura "soviética" por Messi

Crédito: Prensa FC Barcelona
Barcelona y Sevilla jugarán en Tiflis, donde llegan fanáticos desde gran parte de Europa del Este
(0)
9 de agosto de 2015  • 18:53

TIFLIS (Por Ignacio Ortega, EFE).- Un hincha de Barcelona llegó desde Uzbekistán sin entrada, ni reserva de hotel, ni pasaje de vuelta. Viajó varios miles de kilómetros para ver en directo la Supercopa de Europa . No es el único caso que llama la atención. Un georgiano trasnochó durante tres días para conseguir un asiento. Estas son sólo algunas de las locuras a las que están dispuestos los fanáticos del fútbol en el espacio post-soviético. Son aquellos que no quieren esperar hasta el Mundial de Rusia 2018 para ver a los mejores jugadores del planeta.

Los fanáticos blaugranas de esta zona del mundo tienen pocas opciones de asistir a un partido de sus ídolos, por lo que la Supercopa en Tiflis -se disputa el martes, entre Barcelona y Sevilla- se convirtió en una oportunidad inmejorable de ver al campeón de Europa y a su gran estrella, Messi.

El uzbeko Dzhajanguir Keldíev no pudo obtener una de las miles de entradas puestas a la venta en Internet, pero eso no lo amedrentó a la hora de tomar un avión en Tashkent con destino a Tiflis con escala en Moscú. Con un modesto sueldo de constructor, este hombre de 36 años ya gastó 850 euros y aún le falta por encontrar un hotel en la capital georgiana y reservar el pasaje de vuelta. Pero eso le preocupa poco, ya que lo que único que le interesa es comprar una entrada, aunque no puede pagar más de 200 dólares, ya que su ajustado presupuesto no se lo permite. "¿Dónde se puede conseguir una entrada? ¿Quizás en el estadio? ¿Le pregunto a un taxista? ¿Y si voy a la embajada de mi país?", pregunta.

La perspectiva de ver el partido en la pantalla grande de un parque de Tiflis no le hace ninguna gracia, por lo que se plantará este lunes a primera hora en las inmediaciones del estadio para probar suerte. No lo tendrá fácil, ya que las autoridades locales han declarado la guerra a la reventa, donde el precio mínimo es precisamente de 150-200 dólares. Decenas de voluntarios y policías patrullan los alrededores del escenario de la Supercopa para ahuyentar a los reventas, que tendrán que recurrir a la imaginación para hacer negocio si no quieren acabar entre rejas.

Dzhajanguir se hizo hincha de Barcelona cuando el equipo entrenado por Johan Cruyff y comandado por Guardiola y Koeman se alzó con su primera Copa de Europa allá por 1992. Sus ídolos son Messi, no en vano antes su equipo preferido era la selección argentina, e Iniesta, cuyo gol en la final del Mundial de Sudáfrica entre España y Holanda le hizo dar "saltos de alegría", confiesa.

La UEFA repartió 24.000 entradas entre los georgianos, mientras el resto fueron puestas a la venta en Internet, con la excepción de los 2.700 que recibieron las aficiones de ambos equipos finalistas: Barcelona y Sevilla. Un grupo de barcelonistas procedentes de la provincia de Lérida fueron este domingo los primeros españoles en llegar al aeropuerto internacional de Tiflis. Se espera que el resto llegue a la capital georgiana vía Estambul, aunque algunos también pueden optar por hacer escala en Moscú.

js

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.