Así terminó Noche y día: en el policial que prometía acción, triunfó el amor

Con picos de 11,6, la telenovela de Pol-ka llegó a su fin, tras un derrotero de cambios de protagonistas y volantazos en el guión
Silvina Ajmat
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20 de agosto de 2015  • 14:50

Un policial comandado por Facundo Arana después de 099 Central generaba por lo menos una expectativa interesante. Cuando se lanzó Noche y día, prometió adrenalina, acción, apasionados romances y una megaproducción con explosiones alucinantes, tiroteos y persecuciones a lo Búsqueda implacable. Presentaba un triángulo amoroso cautivante: a Arana se lo disputaban dos bombas de la pantalla chica local como Romina Gaetani y Eleonora Wexler . Y un villano de película como lo es Oscar Martínez , que configuró un ministro de Seguridad perverso y corrupto y que nos llevó a evocar lo peor de la historia política argentina, tal como su personaje en Relatos salvajes.

Pero fueron muchas las piedras en el camino de esta ficción de Pol-ka. En primer lugar, la noticia de que dos de sus protagonistas abandonarían la tira, generó desconcierto en la audiencia y cierta desazón. Si el argumento los había enganchado, la salida de dos personajes centrales como el de Gaetani y el de Martínez, padre e hija en la ficción y cuya historia de secretos y traiciones era el eje del desarrollo dramático de la telenovela, ahuyentó una buena parte del público cautivo. Las incorporaciones de Florencia Raggi , para reestablecer el triángulo amoroso con Wexler, y de Pablo Rago, como villano, no generaron el impacto que se buscaba, aunque ayudaron a reconfigurar el guión, llevado desde entonces más al culebrón que al policial. En segundo lugar, el rating nunca fue el esperado aunque fluctuó con picos aceptables, lo suficiente como para mantenerla en el aire por nueve meses. Pero implicó cambios de horario y terminó transformando la tira en serie, ya que sólo se podía ver una vez por semana. Por otro lado, la telenovela Las Mil y Una Noches, que comenzó a emitirse en el mismo canal una hora antes a principios de este año, se convirtió en un suceso inesperado y se robó una enorme proporción del público de ficción de la noche televisiva. Si bien al principio Noche y día pudo arrastrar y capitalizar en buena medida ese rating, la llegada de ShowMatch la conminó a los miércoles, día en que no se emite el programa de Marcelo Tinelli. Con todos estos factores en contra, una telenovela que parecía ofrecer al mapa de ficciones local una trama más sofisticada y moderna se quedó a mitad de camino, y terminó plagada de clichés, apostando a lo seguro.

Vico y Martina terminaron juntos y felices
Vico y Martina terminaron juntos y felices Crédito: Prensa El Trece

Pese a todo, Noche y día cerró su ciclo con dignidad. Terminó sus emisiones con un final dividido en dos -se vio media hora la semana pasada y media hora anoche-, y las últimas escenas de tensión le dieron un pico de 11,6 puntos de rating. Facundo Arana lideró el barco hasta el final y salió airoso. Dio sobrada cuenta de que su papel de héroe reo, sentimental y apasionado permanece intacto.

¿Qué pasó?

Lucila y Castro se casaron
Lucila y Castro se casaron Crédito: Prensa El Trece

"Finalmente, cada uno llegó a donde tenía que llegar", resume Vico en modo relator mientras pasan las escenas que muestran cómo terminaron todos los personajes. Pero antes hubo unos instantes de tensión de la buena: Fabián ( Pablo Rago , el villano psicópata que cubrió el vacío que dejó Oscar Martínez), secuestra a Valentino, el hijo de Martina (Wexler). Se lo lleva engañando a su abuela (Ana Padilla) y espera usarlo de carnada para matar a Martina y Vico (Arana). Gise ( Manuela Pal , la hermana díscola de Vico) descubre que es un psicópata e intenta matarlo. Forcejean y él la asfixia. Llegan Martina y Vico a punta de pistola a rescatar a Valentino pero es demasiado tarde: Fabián lo apunta con un arma y no hay mucho que hacer. Libera al niño, pero se queda con Martina y obliga a Vico a matarse. El estaba a punto de hacerlo cuando Gise vuelve en sí (¡no estaba muerta!) y le dispara a Fabián por la espalda.

Muerto el villano, fin del conflicto. Lucila (Brenda Gandini) y Castro (Gabriel Corrado) se casan; Martina y Vico esperan un hijo; Eva (Marina Bellati) y Robert (Favio Posca), la pareja que supo mantener el humor en esta trama de manera brillante, terminan trayendo al mundo a su hijo en la ruta camino a Córdoba. Y según el relator (Arana), excepto Gise que fue condenada a prisión por el crimen que cometió bajo los designios del malvado Fabián, todos vivieron felices para siempre: "Pudimos amarnos. Cuidándonos entre nosotros, y eso nos hace invencibles".

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