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Ricardo Tapia: "Este disco es un descanso de nosotros mismos"

La Mississippi acaba de editar Inoxidables, un álbum compuesto por clásicos del rock argentino; hoy lo presentan en La Trastienda
Sebastián Espósito
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13 de agosto de 2015  

Dos clásicos se saludan. De un lado, La Mississippi (desde hace años sin el Blues Band que completaba su nombre); del otro, un puñado de 13 clásicos del rock argentino de las décadas del 70 y 80. Algunos llegaron a los estadios, otros no salieron de los fogones, pero todos son definitivamente Inoxidables, tal el título que eligió la banda capitaneada por Ricardo Tapia para su nueva obra, la número 13 de una extensa discografía que empezó en el 91 con el inconseguible Mbugi.

-¿Cómo surgió la idea que desembocó en el disco?

-El 90 por ciento de los temas ya los habíamos tocado en un momento de nuestras vidas. En el caso de Vox Dei, en el disco está el primer tema que yo aprendí a tocar con la guitarra de rock, "Azúcar amarga" (también "Ritmo y blues con armónica"). Hay montones de canciones que teníamos en nuestro inconsciente de músicos de rock argentino y otras que nos gustaban pero no habíamos tocado nunca, como "Mejor no hablar de ciertas cosas", de Sumo. Si lo ves más de cerca vas a notar que los temas de los 70 son los que están tocados de un modo clásico y los temas de los 80 probablemente son los que tienen más diferencias con sus versiones originales.

-¿A qué se debe?

-Probablemente tiene que ver con que esos temas los llevamos hacia nuestro sonido. "Puticlub" ("Masacre en el puticlub", Los Redondos) lo hicimos más negro. Lo bueno es que lo grabamos en una sesión en vivo, que te permite reestructurar lo que estás haciendo y, a la toma siguiente, cambiar velocidades, por ejemplo. Hay un tema que lo hicimos mucho más lento de lo que es: "Azúcar amargo". Y sólo porque lo queríamos hacer de ese modo.

-La mayoría de las canciones las incluyeron en sus shows antes de grabarlas, ¿cierto?

-Sí, durante un año muchas formaron parte de la lista de temas de nuestros shows. Hay otros que no grabamos que también tocamos en vivo, como "Ana no duerme" (Almendra). Lo hicimos como una cuestión de diversión, tiene que ver con la pausa que los grupos se dan después de tantos años. Yo nunca paré de componer y está bueno hacer una pausa con un disco en el que sólo soy intérprete. Te ayuda para que en el próximo puedas componer de otra forma. Lo tomamos como un descanso de nosotros mismos.

-Además, es gratificante escuchar por radio temas tan viejos como "Pato trabaja en una carnicería", de Moris.

-A ese tema queríamos darle un sonido de base de Dylan. La canción de Moris es hermosa, es pre-rock argentino, está más influida por la chanson francesa, por Jacques Brel, que por lo que se hacía acá. En lo sonoro hubo mucho de experimentación con nuestro técnico, Mariano Bilinkis, que es un nuevo cráneo del sonido argentino. Utilizamos micrófonos que no pasan del año 70. Las guitarras generalmente se las toma muy próximas y en este caso las registramos con micrófonos que se usan para las voces, pero que en los 70 se utilizaban para las guitarras. Con eso logramos el sonido ambiental que queríamos.

-¿Es más sencillo trabajar material ajeno que propio?

-No, no es fácil. Primero, porque no les cambiamos los tonos a los temas y tuve que cantar en registros muy diferentes. Pero el registro hace al tema. Cuando te acordás de una canción te acordás del tono; eso te pasa con los Beatles: recordás un tema y lo cantás en su tono y si lo cambiás se convierte en otra canción.

-El disco borra el dato cronológico: todos los temas pertenecen a un mismo tiempo, éste.

-Tal cual. Son temas que fueron populares en su momento y hubo que buscarles la forma para que tuvieran la misma importancia. En la Argentina los momentos pasan volando. Es música viva, no anacrónica. En ese sentido, para la música a veces no hay que correr tan rápido. Hay que disfrutar un poco más de los temas. De la misma forma que uno disfruta de los Beatles o los Rolling Stones puede hacerlo con el rock argentino de la misma época sin que uno sea viejo y el otro no. Yo escucho temas de Grateful Dead que tienen 40 años y me parecen nuevos. Es una cuestión de equilibrar los tiempos y el arte en todas partes y de darse cuenta de que hay temas que son buenos sin importar cuándo fueron escritos.

-¿Cuáles son las canciones que más te marcaron?

-"Cementerio Club" (Luis A. Spinetta: del disco Artaud, solista, pero firmado como Pescado Rabioso) me encanta, es hermosa. En una toma del tema, como práctica para que pudiera salir bien, nos quedamos un rato en silencio y ese tiempo quedó grabado. Es una canción muy particular y es increíble que la haya escrito de tan joven. Tiene un aura especial, como todo lo que hacía Spinetta. Se refiere a la muerte y "Postcrucifixión" también. Hablaba mucho del umbral entre la vida y la muerte.

-¿Y cómo se ven ustedes con más de 25 años de banda?

-Nos vemos viejos. Cuando uno hace tantas cosas en tanto tiempo en un momento tiene que parar. Este disco fue eso, mirar y apreciar que la gente sigue aceptándonos. Es el ángel que tiene La Mississippi. Nosotros nos renovamos con el tiempo. Un disco como Búfalo (2011) marcó un quiebre. Ahora somos menos en la banda, trabajamos en un formato más rápido y nos adaptamos a la mutación.

-Los Auténticos Decadentes, Las Pelotas, Divididos y ustedes son bandas que pasaron los 25 años y que gozan de muy buena salud.

-Es un momento en el que la gente disfruta de las bandas que tienen muchos años, porque las cosas se logran con el tiempo. Veo los grupos que hacen un disco y al año quieren hacer otro cuando el anterior todavía no lo conoce ni la mamá. Hay que darles tiempo a las cosas e insistir.

La Mississippi

Presenta Inoxidables

La Trastienda Club, Balcarce 460

Hoy, a las 21 y el jueves 27, a las 21

Entradas, desde 150 pesos. En el lugar y en www.tuentrada.com

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