El desafío de recrear el profesorado

Juan J. Llach
Juan J. Llach PARA LA NACION
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5 de septiembre de 2015  

Hacia 1950 la escolarización secundaria era del 10%. Hoy, muchos países la hemos hecho obligatoria, casi todos se proponen universalizarla y algunos están cerca de lograrlo. Este avance conlleva mayor diversidad socioeconómica y cultural y se da en el marco de nuevas culturas adolescentes, a veces multicultural, con grietas entre ellas y la institucionalidad escolar y grandes cambios en la estructura y los roles de las familias. La Argentina no está respondiendo bien a estos desafíos. Sólo un 44% de los estudiantes se gradúa a tiempo, en las evaluaciones PISA hemos caído en doce años desde el primero o segundo puesto en América Latina a entre el quinto y el séptimo, los estudiantes reconocen muchas ausencias voluntarias (sólo menos que en Letonia) y perciben el peor clima de trabajo en el aula entre 65 países.

Entre las causas de este pobre desempeño se destaca la prevalencia de profesores errantes ("taxi") que enseñan cada día en varias escuelas y tienen escasa interacción con directivos, pares, alumnos y familiares. Esto contrasta con el predominio, en el pasado, del ser profesor de tal colegio, a lo sumo de dos. Este desarraigo docente es aún más nocivo por su desigual distribución, con mayor incidencia en los colegios estatales, salvo los de elite, que en los privados, salvo los de menores recursos. El deterioro de las remuneraciones docentes durante la larga crisis argentina iniciada a mediados de los setenta fue decisivo para el surgimiento y la proliferación del "profesor taxi" como único camino de subsistencia.

Normas como la ley de educación nacional (2006) o resoluciones del Consejo Federal legislan, tibiamente, marchar hacia los profesores por cargo. Aparecen más operativas algunas legislaciones provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Pero falta un largo camino a recorrer. Las cosas ocurren como si no se hubiera aceptado que la formación de equipos directivos y docentes con alta dedicación a un colegio es condición imprescindible para desarrollar en él proyectos educativos innovadores, atractivos para los jóvenes y capaces de superar ese dilema que estigmatiza, el de inclusión o calidad.

El autor es ex Ministro de Educación de la Nación y Director del Programa de Gobierno para Líderes de Comunidades Locales (IAE)

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