Nisman: un nuevo peritaje del arma sumó más dudas al caso

Determinó que la pistola con que murió el fiscal deja rastros de pólvora en la mano; dos estudios anteriores habían indicado lo contrario; Fein seguirá al frente de la investigación
Hernán Cappiello
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8 de septiembre de 2015  

El resultado de un estudio pericial sobre el arma que mató al fiscal Alberto Nisman de un disparo en la cabeza arrojó ayer nuevas dudas sobre si se trató de un suicidio o de un asesinato.

Ayer se conocieron las conclusiones de un estudio que detectó rastros de pólvora en las manos de la persona que efectúa un disparo. Los dos primeros análisis que se hicieron dieron negativo, es decir que no registraban presencia de pólvora tras el disparo del arma, lo que abonó las sospechas de que alguien más pudo haberlo efectuado.

Se realizó un tercer estudio cuyos resultados se conocieron anoche: el trabajo, un barrido electrónico de partículas realizado sobre la pistola Bersa calibre 22 que mató a Nisman en su departamento de la torre Le Parc de Puerto Madero, en enero pasado, ahora dio positivo: por primera vez fueron hallados rastros de pólvora en el arma tras haber sido disparada. Como las manos del fiscal no tenían vestigios de explosivo, ahora hay más dudas sobre las circunstancias en que murió. Y se abren más hipótesis: que alguien hubiera limpiado los rastros de la mano de Nisman, que alguien hubiera disparado en su lugar, que los otros dos estudios hubieran estado mal hechos o que el arma -de pequeño calibre- en algunas circunstancias deje partículas de pólvora adheridas a la piel y en otras no, por lo cual el dato no sería concluyente.

Los expertos aseguran que el resultado positivo sólo revela que Nisman estuvo sometido a un disparo, no se sabe si de él mismo o de otro. Lo demás debe interpretarse junto con el resto de las pruebas del caso. En el Centro de Investigaciones Fiscales de Salta se reprodujo el disparo mientras un maniquí sostenía el arma. La mano del maniquí estaba recubierta de piel de cerdo, para simular la piel humana.

Se disparó la pistola Bersa en un lugar similar al baño donde ocurrió la muerte del fiscal y se tomaron muestras de la piel de cerdo. Se dividieron las muestras en tres partes: una se analizó de inmediato, otra a las diez horas y otra 20 horas más tarde. El objetivo era comprobar si con el correr del tiempo las partículas se desprendían. Pero en los tres casos no se desprendieron. Los dos primeros estudios se realizaron en dependencias de la policía bonaerense y en un laboratorio de la Gendarmería.

Fein, al frente de la causa

El resultado de este estudio, ordenado por la fiscal Viviana Fein, se conoció el mismo día en que la funcionaria retomó su tarea al frente del expediente luego de una breve licencia. La fiscal aseguró que no tiene "un plazo en tiempo real" para emitir un dictamen sobre la muerte de Nisman, aunque estimó que será después de octubre; rechazó de plano que piense apartarse de la causa y se mostró molesta con la querella a cargo de la juez Sandra Arroyo Salgado. "No tengo un plazo en tiempo real para terminar con la causa, jubilarme o apartarme. Todo lo que están manejando en los medios y diciendo la querella no es cierto", sostuvo Fein, que pidió respeto. Sobre todo luego de que el abogado querellante Juan Pablo Vigliero dijo que la causa se instruyó "como el culo".

"Me llama la atención la terminología cuando hubo cinco abogados presentes de Arroyo Salgado desde el principio. Pido respeto y que se guarden las formas", dijo Fein.

"Yo voy a seguir en la causa, que no quepa duda", garantizó la funcionaria. "Me costó mucho mantenerme, mantener mi ecuanimidad y mi tranquilidad. No me dejaron tener una actuación muy tranquila por lo que todos sabemos", explicó la fiscal.

"Yo continúo con la investigación, no retaceo tiempos, me gusta llegar a la verdad objetiva. No tengo un plazo para culminar mi actuación, cuando lo haga será con la certeza de lo que sucedió", garantizó.

Resultados contradictorios

  • Los primeros análisis que se hicieron sobre el arma que mató a Nisman indicaron que no dejaba restos de pólvora, lo que impulsaba la hipótesis del asesinato
  • Sin embargo, el tercer estudio dio positivo e indicó que, tras el disparo, el arma quedó con partículas de pólvora

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