Tercer robo en los arsenales del Ejército en lo que va del año

Las autoridades del Batallón de Ingenieros 601 de Campo de Mayo denunciaron ayer la sustracción de nueve pistolas 9 mm; sospechan que detrás del hecho hay personal militar involucrado
Gustavo Carabajal
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17 de septiembre de 2015  

El Ejército denunció ayer la sustracción de por lo menos nueve pistolas de guerra del Batallón de Ingenieros 601, de Campo de Mayo. Fue el tercer robo en arsenales de alguna guarnición militar en nueve meses.

En enero pasado se había advertido un faltante de 26.000 balas de calibre 9 mm en el Batallón 603 San Lorenzo, en Fray Luis Beltrán, cerca de Rosario. Diez días después, el Ejército reconoció el robo de un misil TOW 2 del Escuadrón de Caballería Blindado, 1 de La Plata. Ese proyectil, capaz de destruir un tanque de guerra, no se podía utilizar porque le faltaba el lanzador, según informó el Ministerio de Defensa en esa oportunidad.

Con respecto al nuevo robo, descubierto ayer en Campo de Mayo, fuentes de la investigación indicaron que el episodio fue denunciado por el jefe del Batallón 601 de Ingenieros, luego de que un suboficial alertara que había encontrado forzada la cerradura de una de las jaulas con armas del arsenal de la dependencia.

Al realizar el inventario, los responsables de la guarnición militar determinaron que faltaban nueve pistolas calibre 9 mm, que, según informó el Ejército, "se encontraban fuera de servicio".

Fuentes de la investigación confiaron a LA NACION que una décima pistola fue hallada a pocos metros de la puerta del arsenal.

Si bien en principio se informó que se había tratado de un golpe comando contra la guarnición militar y que el botín de armas era mayor y de poder de fuego superior, tanto el Ejército como las distintas fuentes vinculadas con la investigación negaron que el robo hubiese sido concretado por un grupo organizado.

Ayer mismo, cuando el caso ya había tomado estado público, el Ejército difundió un comunicado en el que se indicó que se hizo la denuncia penal correspondiente. La fuerza que conduce el teniente general Ricardo Cundom informó que "se ha realizado una denuncia con motivo de haber detectado en el Batallón de Ingenieros 601 de Campo de Mayo, la ausencia de nueve pistolas. Debe señalarse que las mismas se encuentran fuera de servicio". Fuentes del caso precisaron que esas armas tenían algún tipo de falla en sus mecanismos que impedía que pudieran ser usadas.

"Actualmente se están llevando a cabo diligencias con el objeto de avanzar en la investigación. El Ejército se ha puesto a disposición de la jueza a cargo [Alicia Vence, del juzgado federal N° 2 de San Martín], brindando toda la asistencia, información y colaboración que requieran para el esclarecimiento del hecho. Al mismo tiempo se han iniciado las actuaciones disciplinarias que corresponden para el caso", concluyó el comunicado.

A partir de la reconstrucción del hecho realizada por los investigadores judiciales cobró fuerza la hipótesis de que el sospechoso del robo sería personal de la misma guarnición militar. Los mismos detectives apuntaron a que no se trataría de un robo en la modalidad hormiga, sino que las armas fueron robadas en un solo hecho y que el responsable se desempeñaría en dicha dependencia.

Tal presunción se funda en el hecho de que había sido violentada la cerradura de la jaula en la que se guardan las armas y en que al menos una pistola fue encontrada en el pasto, a pocos metros de la puerta del arsenal.

Ayer, peritos de la dirección de Policía Científica de la Gendarmería revisaron el arsenal para tratar de encontrar alguna huella dactilar capaz de ser comparada con las del personal de la guarnición militar.

El Batallón de Ingenieros 601 funciona cerca de la puerta 2 bis de Campo de Mayo. Parte del perímetro está a un costado de las vías del Ferrocarril Urquiza, a la altura de la estación Sargento Barrufaldi.

Se trata de una zona con intenso tránsito de autos particulares y colectivos que, durante el día, usan el sendero interno de Campo de Mayo para cortar camino entre la ruta 201 y la continuación de la avenida San Martín.

En La Plata y en Rosario

El primero de los robos en dependencias del Ejército denunciados este año ocurrió en la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán, de Santa Fe, de donde se robaron 26.000 municiones. Por este robo, el Ministerio de Defensa suspendió a dos oficiales y cinco suboficiales del Ejército.

Otra de las medidas que aplicó el ministro Agustín Rossi fue la de ordenar el traslado del arsenal de munición de bajo calibre a otra dependencia del Ejército.

Diez días después, en otra dependencia del Ejército, en La Plata, se registró la sustracción de un misil antitanque TOW 2, aunque el ministro Rossi dijo en esa ocasión que el arma robada del Escuadrón de Caballería Blindado N° 1 era inoperable debido a que los autores del hecho no se habían llevado el lanzador.

Hasta el momento los juzgados federales de Rosario y de La Plata que tienen a su cargo sendas investigaciones no lograron identificar a los sospechosos de los robos. Tampoco hay detenidos hasta el momento.

Arma de gran historia y gran potencia

La Browning GP-35, arma corta de dotación oficial del Ejército Argentino, es una pistola semiautomática calibre 9 mm de acción simple. Está basada en un diseño iniciado por el inventor de armas de fuego estadounidense John Browning, y completado por Dieudonne Saive de la Fabrique Nationale (FN) de Herstal, Bélgica. Browning falleció en 1926, varios años antes de que el diseño fuese terminado. El nombre GP-35 viene por las iniciales en francés Grande Puissance, que significa "Gran Potencia"; su importante cargador es para 13 proyectiles. Esta pistola comenzó a ser fabricada en la Argentina bajo la licencia de la compañía belga FN.

Faltantes en guarniciones castrenses

Noviembre de 2002

Se conoció un informe que revelaba que más de 300 fusiles FAL y subametralladoras pertenecientes al Ejército y a fuerzas de seguridad argentinas habían sido secuestrados por la policía brasileña en las favelas de Rio de Janeiro, entre 1993 y 2001

Agosto de 2010

La Fuerza Aérea denunció en la comisaría 51» que le habían sido sustraídos fusiles, pistolas y ametralladoras livianas del sector militar de Aeroparque. En la causa que instruyó el juez federal Norberto Oyarbide Nunca se determinó la cantidad de armamento faltante

Enero de 2011

Una inspección detectó el robo de más de 20.000 proyectiles de diversos calibres del polvorín de la Base Aérea de El Palomar

Febrero de 2011

Se constató el faltante de armamento en el Batallón de Arsenales 603 del Ejército, en Rosario: 400 fusiles FAL, una ametralladora pesada MAG y cinco ametralladoras calibre 12,70

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