El rey tambor en el Río de la Plata

Hugo Fattoruso viene a tocar con Cafundó para unir Montevideo y Buenos Aires
Gabriel Plaza
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18 de septiembre de 2015  

"Mi música es simple", anuncia Hugo Fattoruso. Acto seguido, el mejor tecladista del mundo, según Jaime Roos, se pone a tamborilear con los dedos sobre la mesa. " Si yo te cocino, es porque te quiero y porque te quiero amor, es que te cocino, de la viña al vino y toda la dulzura del mundo entero, se queda asombrado de cuanto te quiero." Es como si toda una cuerda de tambores tocara atrás y Fattoruso fuera cantando por las calles de Montevideo ese candombe cotidiano y universal, una postal de la belleza casera y el swing de su arte. En esa pieza, Hugo Fattoruso suena a candombe y suena a simpleza. A una simpleza entendida por Fattoruso como una proverbial mezcla de esa compleja raíz popular capaz de condensar lenguajes como el jazz, la música latinoamericana y la escuela del candombe.

"Yo no soy purista", reconoce el pianista, arreglador, compositor de unos 300 temas, que iba con su padre de niño a ver la salida de los tambores en el Barrio Sur; que aprendió los primeros yeites en el piano en el Club Hot de Montevideo a los 15 años, y que sacudió a toda una generación a fines de los sesenta al frente de la banda de rock Los Shakers. En los setenta, el músico que vivió en Estados Unidos ya enamoraría a genios de la talla de Herbie Hancock, que se hizo fan de los discos de Opa, el grupo con el que junto a su hermano Osvaldo fundaron ese swing de candombe beat con jazz rock.

En todos estos años de historia musical, Fattoruso hizo hablar a su teclado en varias lenguas, trabajando con artistas como Milton Nascimento, Chico Buarque, Ron Carter, Hiram Bullock, Hermeto Pascoal, Nana Vasconcelos, Don Cherry y Tomohiro Yahiro, y se transformó en una pieza clave de la música del Río de la Plata por sus trabajos con Rubén Rada y Jaime Roos. Su oreja musical le permitió sumarse a distintos proyectos y aventuras sónicas como el reciente dúo experimental HA, con la percusionista Albana Barrocas, con el que van a participar de esta reunión junto a la Orquesta Cafundó + 10, esta noche, en La Trastienda.

"Yo no los conocía. Me mandaron un link y suenan tremendo. Fijate que hasta un ciego lo ve. Es un trabajo muy fuerte lo que hacen", elogia Fattoruso. Automáticamente Ezequiel Szusterman (director de Cafundó) se pone colorado. "Qué voy a decir yo de él. Es sabido. Lo que se nota es que a Hugo Fattoruso le gusta tocar. Apenas lo convocamos nos escribió que quería participar."

El encuentro con la Orquesta Cafundó + 10 permitirá cruzar el sonido de este grupo percusivo afrobrasileño con los repiques siderales del dúo de Fattoruso. "Será como la República del Uruguay Cafundó", bautiza el director de la orquesta. "No tenemos la suerte de tener un folklore percusivo de la ciudad como en Uruguay. Por eso Brasil, Uruguay y Perú están muy presentes en nuestro sonido", reconoce Ezequiel.

Esta intervención sonora de Fattoruso en la orquesta de nombre tupí guaraní es un ejemplo de la multiplicidad de proyectos que lleva adelante el tecladista: Piano Solo, Rey Yambor, HA Dúo, Cuarteto Oriental con Daniel Mazza, Amuedo y Miodownik, y Dos Orientales, con Tomohiro Yahiro. "El otro día me di cuenta de algo mirando a Capusotto. Viste que el tipo hace un montón de personajes, no uno solo. Entonces yo dije: «Ah, lo que hago es medio parecido, porque yo no toco una cosa, toco cuatro o toco cinco». Eso puede ser de cuna porque en casa se escuchaba de todo. No sé, digo yo que será por eso. No soy purista. No toco esta, ni esta, pero toco todas estas. No soy como Tato Bores, que tenía un personaje y era un genio."

-A la vez lograste dejar una marca Fattoruso en la música rioplatense

-El comediante es el mismo, los personajes son distintos.

Para los músicos del Río de la Plata, Hugo Fattoruso es sencillamente de otra galaxia. En su último disco solista, Piano for ever, hay una ilustración que muestra a un astronauta tocando un teclado en una nave del espacio exterior. La imagen lo dice todo. Tocando piezas intimistas y en solitario, como "Estrellas"; echando leña al fuego del candombe de vieja escuela con Rey Tambor, o volando con el groove eléctrico del Cuarteto Oriental, el tecladista sigue sonando de otro planeta.

-Jaime Roos dice que literalmente hacés hablar a los teclados.

-Cantan los teclados y cualquier instrumento, la verdad. Un platillo que parece frío canta. Claro que si viene alguien y hace plaaaash a todo volumen y en el tercer tema sigue haciendo con todo plaaash plaaash plaaash, el platillo desaparece. En cambio si tocás con sutileza, canta. Y con el teclado imaginate todos los sonidos que podés sacar. Todo músico con pasión puede hacer lo que quiera. Si sos un apasionado, cuando ponés el plato a la mesa lo ponés tan apasionadamente que no es sólo un plato de comida. Si se nota tu mano, mejor.

Cafundó + 10 Orquesta con Hugo Fattoruso

La orquesta tocará con el dúo HA

La Trastienda, Balcarce 460

Hoy, a las 21.

Desde $ 75

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