Carla Quevedo, la actriz argentina de Show Me a Hero

Te contamos quién es, cómo llegó a HBO y cuáles son sus próximos proyectos

20 de septiembre de 2015  • 15:33

Para algunos actores argentinos, Hollywood no es un destino preciado al cual llegar, para otros, por el contrario, es el paraíso deseado. Entre ese blanco y negro, se encuentra Carla Quevedo , una joven actriz argentina que logró pasar varios castings para formar parte de Show me a Hero, la serie de HBO que fue aclamada por la crítica y que termina su primera temporada esta noche, a las 22 .

Tiene 27 años y seguramente la viste en alguna producción argentina, actualmente está dando sus primeros pasos en la meca de la industria televisiva y habló con LA NACION sobre cómo vive los cambios en su vida, lo que significa el desarraigo y saber que aunque ahora tiene una gran oportunidad entre manos, todos los días le pueden cerrar la puerta. "Una vez que entrás hay que mantenerse porque no es que hacés una película y ya está, ya tenés la carrera asegurada, es una lucha, en la que te enfrentás al rechazo todos los días", remarcó.

1. El secreto de sus ojos

Su debut fue haciendo de cadáver. Puede que dicho así no resulte muy distinto del viejo cliché del actor que debuta como mayordomo diciendo "la mesa está servida", pero hubo algo de ese amor interrumpido entre Ricardo Morales (Pablo Rago) y Liliana Coloto (Carla Quevedo), que traspasó la pantalla y convirtió al extinto personaje de Liliana en la locomotora emocional que tanto conectó a los espectadores con la obsesión del personaje de Ricardo Darín en El Secreto de sus Ojos. Sobre ese personaje y lo que significó en su carrera, Quevedo le contó a LA NACION: "La importancia que tuvo fue la del primer paso. Para mí, fue un aprendizaje enorme, fue mi primera experiencia profesional y estando ahí, en el set, fue que tomé la decisión de que eso era lo que quería hacer de ahí en adelante".

Va a sonar extraño, pero lo cierto es que desde ese momento, la Liliana de Quevedo se convirtió en uno de los muertos más importantes de la historia del cine argentino y en un primer paso en la construcción de una actriz.

2. Parque Lezama

Cuando Juan José Campanella se encargó de dirigir Parque Lezama, la joven actriz volvió a ponerse a las órdenes del director y junto a él descubrió el mundo del teatro: "Campanella para mi es símbolo de mis primeras veces porque con él fue mi primera vez en cine y en teatro. La verdad es que Parque Lezama fue increíble. Yo nunca había hecho teatro y me gustó muchísimo, fue una experiencia de mucho aprendizaje".

La obra estaba protagonizada por Luis Brandoni y Eduardo Blanco, dos actores recurrentes de Campanella, que componen a dos ancianos que traban una amistad casual en el parque del título, y en esa historia, aparece una chica como otra figura recurrente de aquel lugar. Carla encontró en ese rol, una manera de trabajar única: "La experiencia de laburar con Campanella es muy enriquecedora porque realmente es una colaboración. Él no es un director que te diga ponete acá, ponete allá sino que realmente se genera un diálogo y me parece que esa es la manera ideal de trabajar en un proyecto, cuando de los dos lados hay una simbiosis, cuando hay una cocreación. El está muy atento a lo que cada actor puede traer al proyecto".

3. 20.000 Besos

"Me enamoré de una tarada", dice el personaje de Juan (Walter Cornás) en 20.000 Besos, ópera prima de Sebastián De Caro. En esa película, Quevedo encarna a la peor pesadilla de cualquier hombre que acaba de separarse y se siente solo, ya que se enamora de una mujer que sin querer, le termina dando el golpe de gracia en el ingrato camino a la miseria. La Luciana de Quevedo es una mujer, que desde su ternura e inocencia, termina manipulando a Juan, haciendo que ese protagonista se convierta en el reflejo obligatorio de alguna historia que de una u otra manera, todos transitamos alguna vez.

La actriz entiende que hay cosas que la distinguen y otras que la hermanan con su personaje: "Creo que tengo esa inocencia de Luciana en la que trato de no perder esa capacidad de ver todo como si fuera la primera vez, sobre todo cuando actúo, trato de no volver mecánicas las cosas y de realmente estar presente. Es algo que en mi vida personal me resulta bastante difícil y que lo laburo a través del trabajo".

4. Ser actriz en los Estados Unidos

En un momento muy temprano de su carrera, Carla tomó la decisión de viajar a Nueva York e intentar descubrirse como actriz en esa ciudad: "Fue un impulso, no fue algo muy premeditado. En este mismo momento, estoy en un barco en medio de la nada y así como ahora te estoy hablando desde acá, la mayoría de las decisiones que tomé fueron muy impulsivas; me viene un deseo y voy detrás de eso. Fue la curiosidad que te agarra en los veintiprimeros por querer experimentar algo distinto, tuve la suerte de poder viajar y me pareció buena la idea de vivir sola en otra ciudad, así que me fui a Nueva York dos meses a estudiar teatro. Pero vivir acá no fue algo que me planteé ni fue una elección consciente sino que se fue dando. Fui navegando -ya que estamos con la metáfora del barco- las aguas y me trajeron acá y por ahora es esto".

Entrar es difícil, asegura. Hacerse un lugar en el mundo de la actuación es un trance áspero que no permite egos delicados y, allí, la actriz comprendió que la clave está, justamente, en no entender el conseguir un personaje como la única meta a lograr: "Creo que a mí me ayudó la inocencia de no decir ´estoy acá porque quiero ser actriz´. Esto siempre me lo tomé como una experiencia, tratando de disfrutar cada día y no estar como un conejo detrás de las zanahoria. Entonces eso me ayudó bastante. Igualmente, sí, todo es muy competitivo (…) y una vez que entrás hay que mantenerse porque no es que hacés una película y ya está, ya tenés la carrera asegurada, es una lucha de todos los días y en la que te enfrentás al rechazo todos los días".

5. Show me a Hero, la ficción televisiva perfecta

David Simon podría ser considerado el creador de un subgénero al que podríamos llamar "ficción burocrática", o sea, relatos en los cuales la burocracia sirve como elemento para corporizar la enorme cantidad de falencias que hacen de la vida cotidiana, una serie de inagotables combates cotidianos. Fue el creador de la gran ficción The Wire, y en ella retrató el enorme mapa político, económico, social del circuito de la droga, focalizándose en cómo la policía intenta darle punto final a una guerra que durará por siempre. Y este año estrenó Show Me a Hero, una miniserie de seis episodios centrada en la historia real de Nick Wasicsko (Oscar Isaac), quien en los ochenta fuera alcalde de Yonkers, con menos de 30 años. Nick se encuentra en una encrucijada: encontrarle lugar físico a 200 viviendas sociales en el distrito de Yonkers, cuyos habitantes se oponen a rajatabla por considerar que esas viviendas traerán aparejadas la delincuencia y la droga, como si la pobreza fuera sinónimo de delito. Además, debe enfrentar a una sociedad racista, sin siquiera contar con el respaldo de sus propios compañeros de partido. Y mientras la burocracia política se debate entre idealistas y racistas, la realidad se come a los que necesitan un techo para comenzar de nuevo.

En Show Me a Hero, Quevedo interpreta a Nay Noe Wasicsko, la esposa del protagonista. Teniendo en cuenta que la verdadera Nay aún vive y que incluso trabaja en el ayuntamiento, el poder conocerla le dio a la actriz argentina una perspectiva clave a la hora de comprender de qué forma debía reconstruir su personaje: "Generé un vínculo muy cercano con Nay, ella me ayudó muchísimo y en parte yo sentía el deber de ser fiel a su visión de las cosas porque una cosa es la gente real y otra es la visión que el director quiere proyectar sobre esa persona. En este caso, yo sentía el deber de interpretar a Nay como ella se veía a sí misma en ese momento y no agregarle la sabiduría de quien es esa persona treinta años después de los hechos de ese momento. Así que pasé mucho tiempo con ella, visitándola en su casa y juntándonos a tomar sangría".

6. David Simon y la importancia del guión

La frase que mejor resume el espíritu de Simon como guionista se la dijo a Nick Hornby: "A la mierda con el lector promedio" haciendo referencia a lo frustrante que significa el escribir algo pensando en ese público estándar que pide a gritos que le den la papa pisada. Y Quevedo que pudo darse el lujo de trabajar con alguien que entiende la ficción televisiva más como un disparador de preguntas que como un fast food, vio en primera persona el detallismo con el que Simon trata a cada uno de sus personajes: "Hubo una escena en la que mi personaje decía ´ podés poner un cartel en la casa de mis padres´, ésa era la línea. Un par de días antes de filmarla, me mandan la nueva versión del guión y veo que la habían cambiado por ´ la casa de mi padre´. Yo llego al set y todavía tenía en la cabeza ´ de mis padres´, por lo que seguía diciendo eso. Entonces se acerca David y me dice: ´ Carla, la línea cambió, ahora es: la casa de mi padre´. Y le dije: ´ Pero yo vivo con mis padres, es la casa de los dos, es de mis padres´. Él se queda mirándome y me dice vamos, pensá y en seguida lo entiendo porque decir la casa de mi padre habla del contexto en el que ella fue criada, habla de esa figura de crianza más católica. Entonces me cuenta que cada palabra del guión como "padre" o "padres" estaba pensada y que tenía un motivo real detrás y eso me hizo admirar como nunca antes el laburo de un guionista. No hay nada librado al azar, está todo realmente muy pensado".

7. El futuro…

Luego de su gran experiencia en Show Me a Hero, Quevedo sigue construyendo su carrera en los Estados Unidos: "Acabo de terminar de filmar una película que se llama Youth in Oregon, dirigida por Joel David Moore, que es muy conocido como actor y que ahora empezó a dirigir. La protagonizan Frank Langella y Billy Crudup y laburar con esos dos monstruos fue increíble. También hice un film que se llama How to Be Single, protagonizada por Rebel Wilson y Dakota Johnson. Es una comedia sobre lo que significa estar soltero en una ciudad como Nueva York y tengo ahí una escena muy divertida. Ahora estoy por viajar a Los Angeles para empezar un thriller psicológico y a la Argentina espero volver pronto, me encanta trabajar allá. ¡Ojalá me lllamen!".

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