Suscriptor digital

Los Urabeños: la conexión de la causa del "narcoarroz" con traficantes serbios

Las empresas investigadas en el país por el presunto delito de lavado de dinero se vincularon con sospechosos colombianos y un cartel de los Balcanes
Gabriel Di Nicola
Germán de los Santos
(0)
4 de octubre de 2015  

La cocaína embebida en arroz fue descubierta en un cargamento que iba a ser exportado a África
La cocaína embebida en arroz fue descubierta en un cargamento que iba a ser exportado a África Crédito: Gendarmería nacional

A Slavisha Neshovanovich lo recibió una tormenta de verano en Buenos Aires. Había dejado un crudo invierno en Belgrado y aquel 24 de enero de 2012 vestía una camisa blanca de lino para enfrentar un sofocante calor. Su estadía no sería larga y no llevaba mucho equipaje. Debía organizar el contrabando desde el puerto de Buenos Aires de un millonario embarque de cocaína a Europa.

Y para esa misión que le había encomendado Radislav Radovic, presunto jefe de la banda, debía recurrir al apoyo local, que se lo garantizaban eslabones de la banda colombiana liderada por los hermanos Triana Peña, organización que hace dos semanas fue desarticulada en la llamada causa del "narcoarroz". El alerta de la presencia de esta banda de los Balcanes llegó al Departamento de Narcotráfico de la Aduana en noviembre de 2011 por medio de la agencia de inteligencia británica Serious Organized Crime Agency (SOCA).

La Aduana hizo una denuncia en la Justicia que dio origen a una causa que estuvo a cargo del juez en lo penal económico Ezequiel Berón de Astrada. Según la información a la que tuvo acceso LA NACION, los espías británicos seguían los pasos de los serbios y montenegrinos en el marco de la operación Overall, en el que se investigaba a grupos de Europa del Este involucrados en el transporte de cocaína desde América latina. Los serbios, según estos informes, pretendían abrir una ruta desde la Argentina a España y luego a Holanda.

El contacto en Buenos Aires

Primero llegó a la Argentina Neshovanovich y le siguió Miroslav Paravinja, quien entró en el país con el nombre falso de Bozic Marijan. Se alojaron en hoteles diferentes y durante aquel enero se reunieron en distintos bares porteños junto con un colombiano, identificado en el expediente como Leonardo Borbón. Este joven era el contacto que necesitaban, que se los había dado otro miembro de la banda en España.

La sospecha, según la información aportada por la SOCA, era que la droga iba a salir del país vía marítima en un barco de una empresa naviera internacional, con la ayuda de tripulantes serbios.

No se sabe si los serbios sospechaban que alguien los observaba, pero -según describen los informes en el expediente- cada vez que se trasladaban en los autos que habían alquilado hacían maniobras rápidas y temerarias para evitar que les siguieran el rastro.

Después de cada reunión que mantenían Neshovanovich y Paravinja con Borbón, los serbios iban a algún locutorio para informar por mail a Belgrado sobre cómo iba el plan.

"El resultado de las tareas de investigación efectuadas por el Departamento de Narcotráfico de la Aduana, del que se desprende que las personas investigadas constituirían una organización manejada por ciudadanos colombianos establecidos en nuestro país, cuya máxima autoridad sería Carlos Yorelmy Duarte Díaz y en los mandos medios estarían Leonardo Borbón y Juan Carlos Salcedo, que conformaron diferentes empresas comerciales, y que se dedicarían a realizar compra y venta ilegal de moneda extranjera, la cual sería transportada en forma oculta -tanto al ingresar como al egresar del país- por dos argentinos, a cambio de una comisión predeterminada", se explicó en una resolución el juez Berón de Astrada.

Una de las "mulas" que llevaba el dinero fue descubierta por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) el 21 de agosto de 2012 cuando estaba a punto de subirse a un avión para volar a Panamá con 270.000 dólares ocultos en el equipaje.

Compañías sospechosas

Las empresas investigadas en ese expediente judicial son ahora el posible vínculo con la organización desbaratada por el juez federal Sergio Torres hace dos semanas, que estuvo a punto de traficar entre 30 y 40 kilos de cocaína ocultos en un cargamento de arroz. Esta banda sería liderada por los hermanos Erman y Williams Triana Peña: en 2012 Borbón era empleado de la firma International Trade and Commerce ITC SA, dedicada a la importación, exportación, comercialización y distribución de productos manufacturados. El presidente de la firma era Duarte Díaz.

En la causa se nombró a la empresa Connect Plus Panamá, que "sería una firma de giros cambiarios al exterior perteneciente a un ciudadano colombiano nacionalizado argentino". International Trade and Commerce ITC SA y Connect Plus Panamá son dos de las nueve empresas que, en la hipótesis del juez federal Torres, habrían sido utilizadas por la organización de los hermanos Triana Peña para lavar dinero del narcotráfico. En todas, figura Guillermo Heisinger, que está detenido en la causa del "narcoarroz" y que fuera subsecretario de Coordinación del Ministerio del Interior durante la primera gestión del presidente Carlos Menem.

Está acusado de ser un engranaje fundamental para lavar dinero en el país del cartel de Los Urabeños, presuntamente liderado por los hermanos Triana Peña.

Heisinger era accionista de nueve empresas con otros colombianos, que son parte de la organización y parientes de los jefes del cartel.

Como en su momento no se descubrió el cargamento con la droga y no se pudo dilucidar el lavado de activos, el juez Berón de Astrada archivó, en octubre de 2013, el expediente. En las últimas horas, su par Sergio Torres le solicitó la causa para analizar detenidamente las conexiones con el "narcoarroz".

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?