Un artista argentino en la Nuit Blanche

Nathalie Kantt
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10 de octubre de 2015  

PARIS.- Mientras los porteños amanecían el domingo pasado con la punta del Obelisco nuevamente en su lugar, los parisienses veían cómo una casa de estilo haussmaniano se derretía en la explanada de la Gare du Nord, la estación de trenes y subtes del norte de la ciudad. Esta nueva obra del artista argentino Leandro Erlich fue creada en el marco de la 13º edición de la Nuit Blanche (noche blanca), la manifestación cultural parisina por excelencia: una noche, desde el ocaso y hasta las 7 de la mañana, en la que los parisinos serpentean las calles de la ciudad y descubren las decenas de instalaciones creadas en los espacios públicos. Algunos museos e instituciones culturales también están abiertos durante toda la noche.

La obra del argentino fue la primera visitada por la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, y ese momento marcó el comienzo de esta denominada "fiesta del arte", abierta y gratuita para todos, ya instalada como un rendez-vous ineludible para quien vive en París. Delante de cámaras y de cientos de curiosos, Erlich y la alcaldesa hablaron entre ellos en español. Hija de españoles que escaparon de Franco, Hidalgo llegó a Francia con dos años.

Financiada por la municipalidad y por mecenas privados, con un presupuesto total de 1,6 millones de euros y un trabajo que se extiende sobre seis meses, la programación de la Nuit Blanche incluyó este año 23 instalaciones en el circuito in y 105 en el off, 31 artistas y más de un millón y medio de visitantes que durante horas pasearon por la ciudad. Para esta edición, se apostó por instalar las obras en barrios más populares del norte de París, con la intención de unir a unos y otros a través del arte y también de descentralizar el circuito habitual de la oferta artística, generalmente concentrada en el centro, en la rive gauche y en el Marais. La iniciativa es interesante porque, a diferencia de lugares cerrados como las grandes ferias internaciones, las galerías y las exposiciones, las obras expuestas en el espacio público se enfrentan a todo tipo de miradas: la del erudito, pero también la de aquel que se topa con ellas de casualidad, en su camino.

Como dijo el director artístico de la Nuit Blanche, José-Manuel Gonçalvès, también a la cabeza del centro cultural Le 104, la de Erlich será la instalación "más vista de Europa" por la gran cantidad de gente que pasa por allí. Además de los trayectos locales, la estación de trenes Gare du Nord une París con el norte de Europa. "Maison Fond", que fonéticamente en francés suena como Mes enfants (mis hijos), reflexiona sobre lo que legaremos a nuestros hijos en el futuro. Como el resto de las obras presentadas, se vincula sutilmente con la COP21, la conferencia mundial sobre cambio climático que a fin de año tendrá lugar aquí en París y que acapara todas las iniciativas municipales. Construida en sólo 4 meses, esta instalación es de las pocas del programa creada para mantenerse en forma permanente en la ciudad. Todavía se está viendo si en los próximos meses se muda a la estación Gare de l'Est, a pocas cuadras. Ahora que los porteños recuperaron su punta del Obelisco, es el turno de los parisienses de jugar con esta casa que se derrite. El mago Erlich lo hizo de nuevo. Esta vez, en París.

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