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Facundo Manes: "A veces nuestro país parece padecer miopía de futuro"

Facundo Manes, neurocientífico y neurólogo argentino
Facundo Manes, neurocientífico y neurólogo argentino Crédito: Facebook
En el Día del Ahorro el neurólogo y neurocientífico explica por qué los argentinos "derrochamos" y habla de la importancia de planificar a largo plazo
Milagros Moreni Nimer
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31 de octubre de 2015  • 00:30

Desde 1924 se celebra todos los 31 de octubre el Día del Ahorro. Guardar algo de lo que se genera en el presente pensando en el futuro va más allá de lo económico. También se aplica a energía y recursos naturales y tiene que ver con la habilidad de pensar a largo plazo y anticipar imprevistos.

"Poder ahorrar se vincula con la capacidad de decidir postergar una recompensa inmediata en pos de un beneficio mayor que vendrá más adelante", señaló el neurólogo y neurocientífico argentino Facundo Manes en una entrevista a LA NACION.

-¿Cómo se relaciona la capacidad de ahorrar con los procesos de toma de decisiones?

-La toma de decisiones en los seres humanos es un proceso complejo que, generalmente, está facilitado por las emociones. Tomamos decisiones de forma no consciente, a partir de nuestras experiencias y emociones previas dentro de un contexto que cambia permanentemente. Poder ahorrar se vincula con la capacidad de decidir postergar una recompensa inmediata en pos de un beneficio mayor en el futuro. Se ha demostrado en diversas investigaciones científicas que los niños tempranamente, ya desde la edad preescolar, son capaces de tomar este tipo de decisiones. El psicólogo Walter Mischel estudió la habilidad para demorar recompensas inmediatas en un ya famoso experimento: les mostraba una golosina a niños de esa edad y les comentaba que podrían tener esa golosina en ese mismo momento o que podían esperar y más tarde recibir dos. También observó que esta habilidad en los niños se correlacionaba con el éxito y la habilidad social en la adolescencia. ¿Qué significa esto? Que muchas veces la capacidad de restringir lo que inmediatamente nos puede traer satisfacción es lo que nos permite un mayor satisfacción o bienestar en el futuro. ¿Y qué es el ahorro si no eso?

-¿Qué áreas cerebrales están involucradas en estas decisiones de largo plazo?

-El lóbulo frontal es un área clave en el proceso de toma de decisiones. Es un área destinada a funciones complejas como la planificación de las acciones. Cuando se produce un daño en las áreas frontales se ve afectada la personalidad. Un caso paradigmático en torno a esta enfermedad es el de Phineas Gage. Era un obrero norteamericano común, tímido, riguroso, pero que ante una lesión en el lóbulo frontal comenzó a actuar en forma desinhibida y comenzó a tomar decisiones inadecuadas y desventajosas: perdió el trabajo, a su familia y se fundió económicamente.

-¿Por qué muchas veces los seres humanos no entendemos la importancia de ahorrar?

-Hay una enfermedad neurológica que ocurre en pacientes que tienen una atrofia en el lóbulo frontal, como dije, la zona que tiene un rol central en la toma de decisiones. Se trata de lo que llamamos "miopía del futuro". Estos pacientes cuando toman decisiones privilegian la recompensa inmediata aunque, como vimos en Phineas Gage, esto tenga repercusiones negativas a mediano o largo plazo. Estas personas, por ejemplo, gastan mucho dinero en cosas superfluas y no tienen en cuenta que eso le imposibilitará el bienestar el día de mañana. Esto, como el ahorro, no solo involucra decisiones económicas y personales, sino también impacta en la interacción con el otro, en la cooperación, etcétera.

-¿Cuál es la importancia del ahorro a nivel sociedad?

-A veces nuestro país parece padecer "miopía de futuro". Tomamos determinadas decisiones aún sabiendo que socialmente producirán efectos negativos en el mediano o en el largo plazo. Muchas veces privilegiamos esas decisiones porque producen placer en lo inmediato, hipotecando en el mismo gesto nuestro destino común y el de las próximas generaciones. Cuando observamos la historia de nuestro país, nos damos cuenta de que aquellos proyectos más provechosos son los que fundaron nuevos paradigmas porque supieron ver más allá. Somos un país que no puede darse el lujo de echar por la borda tantos proyectos de tantos argentinos que no tuvieron "miopía del futuro". Por eso se vuelve fundamental la idea de "ahorro" pero no sólo de los recursos económicos, también de la energía y de los recursos naturales. Justamente lo que supone un elemento trascendental que no tiene miopía de futuro es la educación, porque se trata de un esfuerzo en el presente que mira más allá de la coyuntura, de la satisfacción inmediata y tiene su mirada puesta en el bienestar del futuro, propio y de la comunidad.

Tw: @milagrosmoreni

mmoreni@lanacion.com

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