Marcela Kloosterboer: "Traigo un hijo al mundo para hacer del mundo algo mejor"

Vestido(Jazmín Chebar, $3250), aros (India Style, $90), zuecos (Klooster´s, $1590)
Vestido(Jazmín Chebar, $3250), aros (India Style, $90), zuecos (Klooster´s, $1590) Crédito: Juampi Bonino
Embarazada de cuatro meses, la actriz aprovecha un año relajado para lanzar su marca de accesorios cruelty free y armar nido con su marido lejos de la ciudad.
Soledad Simond
María Eugenia Castagnino
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14 de noviembre de 2015  • 19:30

A diferencia de la última vez que charlamos con ella en un alto de la grabación de la tira Vecinos en guerra, ahora la encontramos en un modo slow, regalándose un año para frenar un poco y descubrir nuevas habilidades. Se da el lujo de probarse como diseñadora de la marca de zapatos y carteras de cuero sintético que lleva su nombre, despuntando su proactividad, y, al mismo tiempo, con su marido, Fernando, crean un mundito propio, lejos de la ciudad, para recibir a su primer hijo. Con cuatro meses de embarazo, Marcela confía en que su misión es ponerse al servicio de un mundo mejor.

¿Qué sentís que hay que tener para emprender?

La clave es no ver el proyecto tan lejano, sino empezar por lo más chico. A mí me cargan porque soy de hacer listas, de todo te hago una lista: "A ver, ¿por dónde hay que empezar para hacer un zapato?". Es la solución para no quedarse en el "ay, me gustaría poner un bar en la playa". ¿Cuántos dicen eso y cuántos lo hacen? También hay que tener ganas de hacerlo. En mi caso, surgió de una necesidad propia, de ir a X marca y decir: "Qué lindas botitas, me encantan..., pero no las puedo comprar porque son de cuero". Entonces, arranqué por hacer cosas que me gustaran a mí y las pudiera usar, que tuvieran diseño y calidad sin usar cuero.

¿Y no te abruman los trámites y la burocracia que implican una marca propia?

Yo lo hago, no me enrosco. Obvio que trabajamos con contadores, con gente que nos ayuda, pero es algo muy innato, yo hago. Tengo compañeras actrices que me dicen: "¿Cómo hacés?, yo no sabría ni por dónde empezar"... Todo empieza por una lista: ¿qué es lo primero y qué es lo último? Por ejemplo, abrir el local sería lo último.

¿Creés que es un valor agregado que sea moda vegana?

Sí, es una tendencia mundial ser más conscientes de lo que comemos, de lo que vestimos. Al haber más información, me parece que es este el camino. Por algo hay tanta gente vegetariana ahora, nada que ver con hace veinte años, cuando yo dejé de comer carne.

¿No creés que hubo una vuelta a comer carne ahora? Como que muchos se sumaron a una moda y ahora están volviendo...

Sí, es cierto. Es natural, tomás una decisión y podés cambiar de idea, sobre todo cuando no hay una convicción real. No es que todos tienen que tomar conciencia de la pobre vaca. A mí me pegó así, eso es lo que me sensibiliza.

Pero no sos una evangelizadora...

No, obviamente llevo mi mensaje y trato de concientizar, pero tampoco soy de "ah, vos te estás comiendo un bife". La otra vez iba con mi mamá – que no es vegetariana – por la Panamericana y vimos un camión con vacas. Y ella me dijo: "Qué feo, debe ser el único país en el que las ves así". Ahí salté: "¡Tendrían que ser de vidrio los camiones!, no seamos hipócritas, el que está pagando por eso, que las mire a los ojos".

Fernando, tu marido, ¿sigue comiendo carne?

En mi casa comemos mucho vegetariano, obviamente, yo cocino y él también me cocina a mí, pero él sigue comiendo carne. No tiene sensibilidad para eso, sí para otras cosas, pero no se conmueve con eso, y bueno, también es respetable.

¿Y a tu hija/o le vas a inculcar esta misma conciencia?

Eso es TODO un tema...

Porque tu marido también opina ahí...

Claro, es de a dos... Yo sé que el día de mañana él o ella va a decidir, pero la primera decisión es de los padres. Yo no le pienso dar nada, pero por ahí el padre sí. Lo charlamos, pero no llegamos a un acuerdo todavía...

Vestido (Vitamina, $3598), aros (India Style, $120), zapatillas (Adidas, $1250)
Vestido (Vitamina, $3598), aros (India Style, $120), zapatillas (Adidas, $1250) Crédito: Juampi Bonino

Y casarse después de haber convivido... ¿Qué implicó el ritual de casamiento? ¿Les marcó un antes y un después o fue lo mismo?

Fue una fiesta increíble de amigos, así que me acuerdo del casamiento y digo: "Qué divertido, qué buena fiesta"... Y había mucho amor en el aire. Yo había dicho: "No me voy a casar", pero cuando mirás para todos lados y están todos queriendo que seas feliz esa noche, circula una energía muy fuerte. Y me parece que también cambia tu cabeza, no creo que sea casarnos "por un papel", sino que hay otro compromiso, celebrar el amor.

¿Te agarró un poco el vértigo del "para toda la vida"?

Me acuerdo de cuando se casó mi hermano en Hawái, en una ceremonia en la playa, y llegó el momento del "para toda la vida", yo después le dije: "Che, ¿qué onda esto?, es fuerte"... Es algo que puede ser o no. Ojalá que sea así, pero es un proyecto de todos los días.

Un hijo quizá condensa todavía más el "para toda la vida", porque no vas a poder cortar con esa persona así nomás...

Por eso también es importante elegir a la persona con la que querés estar desde el amor, pero también desde la inteligencia. Te podés separar el día de mañana, y una tiene que seguir eligiendo a esa persona por los valores que tiene más allá de que se haya acabado el amor de pareja.

¿Y cuáles son esos valores que te unen hoy?

Creo que el valor de la familia, de la verdad, del respeto, él es una persona con muchos valores muy humanos. Es una linda persona.

De buena madera...

Sí, totalmente... Y tiene esas cosas simples de la vida que están buenísimas y que para mí, para mi trabajo, son como...

Te baja un poco, ¿no?

Sí, absolutamente.

¿Y no extrañás nada de vivir en la ciudad?

Estuve cinco años y nunca me adapté a vivir en el centro. Me gusta estar más alejada, más en el verde, amo mi jardín, con las plantitas, mirando a ver qué salió, qué no, regando, sacando los yuyos... Todo eso me encanta.

¿Te va a visitar la gente?, porque es un tema cuando te mudás lejos.

Al principio era..."¿qué onda? ¡no viene nadie!", pero ahora sí, porque es cerca, en Garín, a 18 km. Igual, ¡en julio se ven los verdaderos amigos! A los que no vienen en invierno, después no los invitamos a la pileta.

Izquiera: top (Ayres, $1148). 
Derecha: kimono (Sathya, $4500),  top (Ayres, $1148), aros (India Style, $210), falda (Clara, $940)
Izquiera: top (Ayres, $1148). Derecha: kimono (Sathya, $4500), top (Ayres, $1148), aros (India Style, $210), falda (Clara, $940) Crédito: Juampi Bonino

¿Te sentís conectada con el bebé?, porque los primeros meses no te cae mucho la ficha.

Y, no. Fer me dice: "Bajá un cambio", porque yo sigo haciendo miles de cosas. Pero creo que mientras tu cuerpo te deje hacer, se puede, porque el cuerpo es sabio, y llega un momento en que tenés que parar.

¿Activás alguna fantasía, empezás a pensar cómo va a ser...?

No sé, creo que por algo son nueve meses, como para que vayas tomando contacto y conectándote desde distintos lugares, dejo que vaya fluyendo, soy muy maternal, soy de Cáncer.

¿Te cuesta la idea de frenar o de perder independencia?

Me llegó el momento, antes veía a un nene y decía: "Que no llore". En cambio, ahora se me despertó ese sentimiento de decir: "Quiero", como que ya me siento preparada y quiero ser mamá. Es totalmente instintivo y natural, y con la independencia, no sé, veré, pero... obvio que hay que bajar un cambio con un bebé. Supongo que no seré de las que se quedan en su casa recluidas, iré equilibrando un poco.

También seguramente tengas una red de apoyo, ¿tu mamá es perfil abuela o no?

No, dice: "No me veo abuela", pero ahora todos los días me llama: "¿Cómo durmieron?", en plural me lo dice.

Es lindo ver cómo nuestras mamás se transforman con un nieto.

Las mamás y la gente. El otro día estaba filmando un comercial, éramos todas mujeres, y llegó un bebé y se transformó la energía, baja un manto de amor a todo el mundo. También con una embarazada, tengo dos amigas que están embarazadas ahora y descubro que la embarazada genera una energía linda alrededor.

Está bueno que puedas compartir el embarazo con amigas, ¿ya tienen su grupito de WhatsApp?

Sí, donde podés preguntar: "Che, ¿y las mamaderas...?". Somos ocho o nueve amigas de toda la vida y, en este último año, cinco estamos por ser mamás, incluso mi mejor amiga.

¿Tenés fantasías o miedos con la transformación de tu cuerpo en el embarazo? Eso de "nunca volvés a ser la misma"...

No creo, porque a mi mamá le volvió todo... Todavía no engordé nada, estoy en los primeros meses, cuando esté en el séptimo te digo. Igualmente, voy a entrenar, a mí me gusta mucho hacer deporte, ejercicio y salir a correr. De todas formas, no creo que a los dos meses esté posando para una revista, me parece que no está bueno el mensaje de la fotito en pleno posparto con los abdominales marcados.

Viste que muchas veces un hijo viene a aniquilarte un poco el ego, ¿sentís que estás preparada para dedicarte enteramente a otra persona, para "dejarte un poco de lado"?

Sí, totalmente. No me gusta ser el centro de atención de las reuniones o que me empiecen a preguntar por mi trabajo, digo solo: "Sí, todo bien". Debo tener mi ego en otros lados. Así que lo que me corra del centro de atención me encanta. Aparte, tu vida empieza a pasar por otro lado...

Suéter  (Ayres, $1648)
Suéter (Ayres, $1648) Crédito: Juampi Bonino

¿Sos una exploradora espiritual?, ¿cuál sentís que es tu misión?

Sí, soy espiritual, en su momento fui a hacer yoga, traté de meditar más de chica con un amigo mío que vivía en una montaña en Mendoza. Pero me costó cuando intenté hacerlo sola. Pero desde muy chica tengo mucha conciencia y empatía, por ejemplo, de que no maten animales y mantener la armonía de la naturaleza. Mi misión es concientizar, llevar esa información de cómo se mata un animal, de cómo se contamina con esto, de cómo reducir nuestra basura y difundirlo para que de pronto alguien lo reciba y diga: "Ah, no sabía esto".

En la última entrevista, decías que eras medio cabrona, ¿cómo descargás, cómo nivelás?

Soy de sacar para afuera, de putear: "Ahhhhhh", y listo... Mejor que todo salga.

Sos de expresarlo cuando algo te molesta.

Sí, soy de decir. Ya pasó el quedarme con un tema, enroscada, cargada por eso. Lo evito. Hay momentos en que me enrosco hasta que lo puedo sacar, pero quedarme enojada ya pasó, ya está...

A veces, no decís para no confrontar, pero se te viene en contra...

El conflicto lo tenés vos adentro. Hay como una concepción de que si decís algo que no te gusta o te molesta, ¡te tenés que pelear! ¿Por qué?, podés decir algo, el otro te puede decir otra cosa a vos, sin pelear. Todos vamos a pensar distinto o no, y en una sociedad, eso está todo el tiempo: "Che a mí me gusta esto", "yo pienso esto", "yo lo otro". ¿Cómo hacemos? Hay que ponerse de acuerdo, y también es poder decir las cosas sin enojarte y sin que el otro tenga por qué enojarse. Podemos ser distintos y respetarnos igual.

Respetar que el otro no piense como vos es un gran desafío en el mundo en que estamos viviendo.

Totalmente. Se crítica y en el otro lado están haciendo lo mismo, ninguno de los dos tiene tolerancia al que piensa distinto. En realidad, si lo ves desde afuera, es una locura, ¡¿por qué no se puede pensar diferente?!

¿Y te preocupó un poco la situación global cuando decidiste traer un hijo al mundo?, ¿lo vas a criar con una visión más optimista?

Sí, optimista siempre. Creo que el cambio de todo viene de uno, del granito de arena que cada uno sume. A mí no me gusta estar quejándome y no hacer nada, el que se queja es porque no hace. Yo soy de hacer, desde reciclar todo y no generar basura en mi casa hasta tener mi marca con conciencia. Por otro lado, está bueno traer una persona al mundo, para transmitirle este mensaje y que él o ella lo pueda transmitir también, de cuidar el planeta y de ayudar al que más lo necesita. Me parece que hay que darle la vuelta: traer un hijo al mundo no es algo negativo ¡que ese hijo venga a colaborar! Traigo un hijo al mundo para hacer del mundo algo mejor. Hay cosas que están mal y que siempre van a estarlo, pero también creo que el mundo tiene que evolucionar, y el mundo empieza por tu casa, por tu barrio, por tu país; así, desde lo más chiquito hasta lo más grande.

Producción de Cin Palacio.

Maquilló Fabiana Natalin Pereyra para Frumboli Estudio con productos Lancôme. Peinó Nacho López Fagalde para Shoot Management. Agradecemos a Chevrolet, www.eldoradoeventos.com.ar, Matías Antico y Federica Echenique por su colaboración en esta nota.

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