Probamos el Alcatel Onetouch Idol 3, el smartphone reversible

Un diseño simétrico y micrófonos en ambos extremos permiten usarlo "cabeza abajo"; el equipo tiene además una buena cámara de 13 megapixeles y está disponible en dos tamaños
Ricardo Sametband
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19 de noviembre de 2015  • 00:01

Por estos días estuve probando el Alcatel Onetouch Idol 3, un smartphone que la compañía china presentó en el país a principios de octubre último y que tiene un distintivo claro -aunque poco importante- y otro más sutil pero que tiene más peso a largo plazo.

El diferencial aparente del Idol 3 es que es "reversible": funciona igual de bien si está cabeza abajo, ya que cuenta con micrófonos y parlantes en ambos extremos, por lo que siempre que se saque del bolsillo la interfaz de usuario estará en la posición correcta (nunca puede estar "patas para abajo") y no habrá que girarlo para hablar por teléfono. Es una función útil, y cumple con la promoción del fabricante. Es, también, un detalle mínimo, y algo que dudo que sirva de motivo de compra. Pero es una opción bienvenida. A la vez, al girarlo los botones de bloqueo y de volumen (en los laterales del teléfono) quedan en una posición incómoda.

El diseño general

Más difícil de transmitir en una ficha técnica, pero más importante, es que este equipo apuesta a jugar en el segmento de gama media/alta con un precio competitivo, y en términos generales cumple: se nota el esfuerzo de la compañía por hacer un equipo en el que es muy importante el diseño, con un vidrio que protege la pantalla y que parece como montado sobre un rectángulo que completan, en el borde superior e inferior, los parlantes estéreo certificados por JBL, uno de ellos acompañado por una luz de notificación, la única marca que se desvía del diseño simétrico, muy atractivo.

Los parlantes, dicho sea de paso, tienen muy buen sonido; la compañía incluye, incluso, una aplicación para jugar al DJ, que permite hacer mezclas en vivo de dos canciones, etc., y auriculares JBL (que no probé).

Es delgado (7,5 mm), con un dorso plano hecho de un plástico muy suave y agradable al tacto, aunque se raya con bastante facilidad. A la vez, la cámara no sobresale, por lo que la lente debería estar más protegida. El borde tiene dos líneas de plástico metalizado que completan el diseño, sobrio y sencillo, pero muy agradable.

Dos tamaños: 4,7 o 5,5 pulgadas

Dependiendo del tamaño cambiará qué hay detrás de la pantalla. El modelo más modesto (en todo sentido) tiene una pantalla IPS de 4,7 pulgadas, con resolución de 1280 x 720 pixeles; un chip de cuatro núcleos Qualcomm Snapdragon 410; 1,5 GB de RAM y una batería de 2000 mAh (fija). El precio del equipo es de $ 6119 con un plan de $ 230 en Claro; de $ 7478 con un abono de $ 230 en Movistar; y de $ 4758 en Personal, que lo tiene en oferta por estos días, con un abono de $ 250; en los tres casos hay más alternativas de precios.

Como referencia para calcular el rendimiento general del equipo: tiene el mismo procesador que el más reciente Moto G ( el de tercera generación, que estuve probando en septiembre), pero con un poco más de RAM y una batería más chica; en general no encontré problemas de rendimiento con el equipo, en lo que refiere al uso cotidiano de aplicaciones, navegación Web, etcétera, aunque la batería es lo más flojo. A la vez, el tamaño de pantalla permite que sea un equipo muy compacto, lo que se agradece en estos días en los que muchos fabricantes van hacia tamaños más grandes.

La pantalla del equipo es muy buena, más allá de que no tenga la mayor resolución del mercado, con excelentes colores, brillo y ángulo de visión, tanto en el modelo de 4,7 pulgadas como en el más grande.

El modelo con pantalla de 5,5 pulgadas (de resolución Full HD) tiene un chip Snapdragon 615 de 8 núcleos, 2 GB de RAM y una batería de 2910 mAh; la única operadora que lo lista es Movistar, pero como agotado. Probé esta versión también, y más allá de las limitaciones lógicas del tamaño (es un equipo innegablemente grande, aunque sin ser incómodo) funcionó muy bien; es raro que un smartphone moderno con un hardware semejante tenga problemas para correr Android, y ninguno de los dos fue la excepción, aunque algunos otros modelos (sobre todo, los que menos modifican la interfaz de usuario) ofrecen un uso que se percibe más fluido que el que ofrece el Idol 3. Pero es algo muy sutil.

El otro beneficio del modelo con pantalla de 5,5 pulgadas, lógicamente, está en la batería, que le da una mayor autonomía para llegar a fin del día sin complicaciones.

Ambos equipos tienen conectividad 4G/3G, Wi-Fi, GPS, Bluetooth, radio FM y NFC, y una ranura para tarjetas micro SD para expandir la memoria.

Android 5 y cámara de 13 megapixeles

En lo que ambos coinciden también es en correr Android 5.0.2, con algunos agregados simpáticos: es posible desbloquear la pantalla con un doble toque en pantalla (al estilo de LG/Nokia), algo muy útil sobre todo cuando agarramos el teléfono boca abajo y el botón de desbloqueo no está donde debería. La pantalla de bloqueo permite sumar cinco accesos a acciones específicas (antes que a aplicaciones) aunque no con la ductilidad que uno querría. Otro agregado útil está en los widgets que se pueden agregar a las vistas del panel de inicio, o escritorio, ya que se despliegan al tocarse, por lo que tienen dos versiones al mismo tiempo: una compacta para una mirada veloz, otra ampliada para tener más información.

Atendiendo a lo que ha hecho la compañía hasta ahora, es poco probable que actualice este modelo a Marshmallow (Android 6.0).

La cámara principal es, en ambos casos, de 13 megapixeles, con un flash bastante decente. El sensor es un Sony IMX214, el mismo del Moto G de 3ra. generación, del Huawei Mate 7 y del Oneplus One, entre muchos otros equipos.

La cámara es capaz de grabar video en Full HD y ofrece, en general, bastantes buenos resultados, sobre todo para su rango de precio. Ofrece un estabilizador digital de imágenes que no aporta demasiado, salvo cortar los bordes de las imágenes para anular el temblor natural de la mano (el que vale es el estabilizador óptico). Pero las fotos son de buena calidad, gracias al uso de HDR, aunque el foco es, a veces, un tanto indeciso, y el resultado final de las imágenes no tiene la calidad de otros equipos más caros. El modelo de 4,7 pulgadas tiene una cámara frontal de 5 megapixeles; el de 5,5 pulgadas, de 8 megapixeles con gran angular, para ser más gentil con el grupo al sacar una autofoto y no dejar nadie fuera de cuadro.

Desafiar al líder

Con este modelo la compañía apunta a un segmento muy disputado, que tiene un líder indiscutido (el Moto G de 3ra. generación); pero a diferencia de otras ocasiones, esta vez tiene un contendiente capaz de jugarle de igual a igual; en la versión más pequeña lo aventaja en diseño y en algún elemento puntual (los parlantes), aunque no tanto en las prestaciones generales, donde Motorola hace un mejor trabajo con el software; sin embargo, la diferencia es menor.

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