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La carta destinada a Cristina Kirchner para pedirle por la Casa de la Cultura de la villa 31

Fuente: LA NACION
Ruth Torrico, la esposa de Adams Ledesma, el periodista de Mundo Villa asesinado en 2010, intentó llegar a la presidenta por la paralización de las obras anunciadas en abril de 2014
Mauricio Giambartolomei
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28 de noviembre de 2015  • 14:16

Desde que se paralizaron las obras, en diciembre del año pasado, la casa, cuenta Ruth, se inunda cada vez que llueve. "Así vivo, así, con mis seis hijos", dice en un video que acompaña el texto que forma parte de la carta enviada a la presidenta, Cristina Kirchner, para pedirle por la reactivación del proyecto que contaba con un presupuesto inicial de 40 millones de pesos.

La Casa de la Cultura, según el proyecto presentado en abril de 2014, se instalaría en la vivienda de Ruth, donde también vivió Adams Ledesma, el periodista de Mundo Villa, hasta que fue asesinado el 4 de septiembre de 2010. "Al igual que usted, quede viuda, con 6 hermosos hijos", dice la carta. El acuerdo fue firmado por el entonces secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia; el decano de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA, Luis Bruno; y el rector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche, Ernesto Villanueva.

"Pasaron algunos meses y la secretaría cambió a Ministerio, haciéndose cargo la señora Teresa Parodi. ¡Qué casualidad, todo se paralizó! En esos días, mis compañeros y yo fuimos despedidos del trabajo, sin una explicación, fuimos echados como si fuésemos peste", cuenta la viuda de Ledesma.

¿Qué pasó? El proyecto de la Casa de la Cultura en la Villa 31 quedó en el centro de una disputa entre La Cámpora, el Ministerio de Cultura y otras agrupaciones políticas que se debatían el control del territorio en las villas. Esa tensión derivó en la paralización de la obra, la protesta de los empleados despedidos de los centros culturales y talleres de las villas -que incluyó la ocupación por casi 24 horas del vestíbulo central del Ministerio-, la desmantelación de la estructura que ya estaba montada y la incertidumbre del destino que tuvieron los 40 millones de pesos.

Fuente: LA NACION

De acuerdo a lo que hoy sigue publicado en la página oficial del Ministerio de Cultura, la edificación en la villa 31 ocuparía un terreno de 1800 metros cuadrados. El proyecto incluía la construcción de un auditorio de 150 butacas con tecnología de avanzada, una cancha de fútbol y un espacio teatral público descubierto. Se había anunciado, también, la instalación de un hall de exposiciones, aulas para talleres, un bar, un espacio para la administración y lugares públicos para la interacción social. Además se iban a construir viviendas en dos niveles y el techo funcionaría como terraza con una huerta. Hoy ya no queda ni siquiera, el cartel que anunciaba su instalación, las pocas vigas de cementos y las paredes que se habían construido.

La carta completa

Ruth escribiendo la carta, de puño y letra
Ruth escribiendo la carta, de puño y letra Fuente: LA NACION

Quizás usted recordará que estuve en la Casa Rosada para pedirle su ayuda, para encontrar al asesino de mi esposo, Adams Ledesma, el cual fue asesinado el 4 de septiembre de 2010. Al igual que usted, quede viuda con 6 hermosos hijos.

Se firmó el 7 de abril de 2014 el convenio en la villa 21 para la construcción de la Casa de la Cultura en la Villa 31. Y empieza la obra.

Pasa algunos meses y justo en ese momento la Secretaría cambia a Ministerio, se hace cargo la señora Teresa Parodi. ¡Qué casualidad, todo se paralizó! En esos días después, mis compañeros y yo fuimos despedidos del trabajo, sin una explicación, somos echados como si fuésemos peste.

El lugar donde se iba a construir la Casa de la Cultura es mi casa; empezaron a demolerla y la dejaron así, todo así, yo vivo así, con mis seis hijos. Me entra agua cuando llueve, me inundo, prácticamente la mitad de mi casa está destruida.

Le pedí hablar a la señora ministra, Teresa Parodi, me dé una explicación porqué se paró la obra, pero tampoco me atendió. Hace un mes tomamos el ministerio junto con mis compañeros que fuimos despedidos. Estuvimos con nuestros hijos, pacíficamente, era un reclamo justo, pero tampoco quiso salir para atendernos.

Ya siendo las 2 de la mañana, justo en ese momento, entran todos los de seguridad, nos empiezan a golpear, queriéndonos sacar a golpes. A mi me lastimaron, hasta el punto de hacerme escupir sangre.

Entonces, ¿qué más queda por hacer? Solo quiero pedirle que se cumpla lo que en una reunión prometieron. Nos dijeron que nos iban a dar nuestros trabajos y que mi casa se iba a construir.

Con la mano en el corazón, se lo pido, de una madre a otra, que por favor nos ayude.

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