Traspaso tenso: Cristina atacó a Macri, que confirmó el protocolo

En las redes sociales, la Presidenta acusó a su sucesor de haberle gritado cuando hablaron por teléfono; Michetti lo desmintió y advirtió que será la Corte la que entregue la banda y el bastón en la Casa Rosada
Mariana Verón
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7 de diciembre de 2015  

Continúa la pelea por el lugar del traspaso de mando presidencial
Continúa la pelea por el lugar del traspaso de mando presidencial

En un nuevo capítulo de la interminable novela sobre el lugar en el que Cristina Kirchner le entregará a Mauricio Macri los atributos de mando, la Presidenta acusó ayer a su sucesor de gritarle y maltratarla cuando hablaron por teléfono y postuló que estaba en marcha una operación política en su contra ante la idea de que el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, se hiciera cargo de reemplazarla en la ceremonia.

Con final aún irresuelto, el cruce de acusaciones no hizo más que enrarecer el clima de tensión que opacó la fiesta democrática y los dos se mantuvieron en sus posturas: Macri ratificó que el acto se hará en la Casa Rosada y Cristina, en el Congreso.

La encargada de contestarle a la Presidenta fue Gabriela Michetti, que rechazó que su jefe pudiera haber levantado la voz y confirmó que el acto de entrega de banda y bastón se hará en Balcarce 50. Si Cristina no va, dijo, el momento que debía ser histórico quedará en manos de los integrantes de la Corte (ver aparte).

La disputa sin fin comenzó la semana pasada, cuando el macrismo anunció que trasladaba la parte del acto del que debía participar Cristina ante la convocatoria que había hecho el kirchnerismo para marchar al Congreso.

Ayer, en un inesperado giro que hizo elevar la tensión, Cristina directamente culpó a Macri de haberle gritado y dijo que ella estaba colaborando con la transición en un extenso texto que publicó en su blog y que replicó en su cuenta en Twitter.

En paralelo, el Gobierno ratificó que la Presidenta irá al Congreso. Su cronograma de movimientos indica que el miércoles pasará su última noche en la quinta de Olivos, irá en helicóptero hasta el helipuerto presidencial sin detenerse en la Casa Rosada y de ahí se trasladará en auto al recinto legislativo. Ya no volverá a su despacho, que verá por última vez el día anterior.

En su defensa, la Presidenta sostuvo que su sucesor la maltrató cuando la llamó por teléfono para "exigirle", fue la palabra que usó, que la celebración se hiciera en la Casa Rosada y contó que debió "recordarle" que estaba hablando con una mujer.

Según Cristina, le aclaró a Macri que no podría estar a las 13.30 en Balcarce 50, como él quiere, porque debe tomar un vuelo de Aerolíneas Argentinas que la llevará a Río Gallegos, que sale a las 15. Y relató que le había hecho cambiar el horario de asunción como gobernadora a su cuñada, Alicia Kirchner, justamente para poder entregarle a Macri la banda y el bastón.

Otra vez, citó la Constitución para ratificar al Congreso como el lugar de la ceremonia. No obstante, el reglamento de ceremonial de la Presidencia sostiene que el traspaso de mando debe ser en la Casa Rosada (ver aparte). La Presidenta también cuestionó que Macri le impusiera el lugar porque consideraba que era sólo "su ceremonia".

"Mauricio Macri no es un hombre que falte el respeto a nadie. Es una persona muy educada a quien nunca hemos escuchado subiendo su tono de voz", contestó Michetti.

La reacción de Cristina, que hasta ahora no había hablado del tema, se dio tras la advertencia del macrismo de que si Cristina no accedía a su pedido para hacer la ceremonia en la Casa Rosada sería Lorenzetti quien se haría cargo de reemplazarla. De hecho, ya había tenido diálogo con el titular del máximo tribunal para que se preparara, lo que hizo sospechar a la Presidenta de una maniobra en su contra.

Cristina insistió ayer en contar que Macri le siguió gritando cuando ella le explicaba cómo debía hacerse el traspaso y pareció cerrar la puerta a cualquier acuerdo. "Hasta acá llegó mi amor", escribió, mientras advertía que "no" piensa "seguir tolerando en silencio, como hasta ahora, el maltrato personal y público" de Macri.

La Presidenta abundó en detalles de la reunión que mantuvo en la quinta de Olivos con su sucesor, en la que le había garantizado que respetaría la línea de sucesión a pesar de que el Frente para la Victoria era la primera minoría en ambas cámaras legislativas "como una clara señal de gobernabilidad democrática". Sin inocencia, confesó que ella le sugirió que Federico Pinedo fuera el presidente provisional del Senado por ser un hombre de "diálogo y un caballero" que debía "ayudar a la vicepresidenta electa a superar la dificultad objetiva de su salud para estar al frente de sesiones maratónicas", en referencia a Michetti. De paso, se quejó de que Macri dijera primero que aquel encuentro había sido "cordial" y que iban a tener una "ceremonia muy linda" para después hablar de una reunión "improductiva". Como si faltaran hechos a la eterna disputa, lo acusó de mentir por sostener que el Gobierno no prestaba colaboración para la transición cuando se hicieron "innumerables reuniones" entre los ministros.

Y para rematar esta larga historia poco feliz, contó que "como un gesto de cordialidad" había sembrado flores amarillas -color preferido del macrismo- alrededor del chalet presidencial de Olivos: "Quedaron muy lindas, y en unas semanas más van a lucir aún mejor", dijo.

El enojo de la Presidenta en Twitter y Facebook

Textuales de la Presidenta

@CFKArgentina: Cuando logré hablar -debe parecerles raro, pero quien hablaba parecía otra persona a la que aparece en los medios e inclusive con la que he tenido algunas charlas- tuve que recordarle

@CFKArgentina: que él era un hombre y yo una mujer, y que no merecía que me tratara de esa forma

@CFKArgentina: La autoridad, no su imagen, no se logra en una ceremonia de trasmisión de mando y mucho menos gritándole a una mujer

@CFKArgentina: Una mujer que además de estar sola quiere entregar el mando a quien ha tenido el honor de ser elegido presidente de todos los argentinos

@CFKArgentina: Me pasan el celu y el presidente electo comenzó con un elevado tono de voz a exigirme que debía entregarle Bastón y banda presidenciales en la Casa Rosada, porque era "su ceremonia"

@CFKArgentina: Me sorprendió la exaltada -eufemismo de gritos- verborragia del presidente electo

@CFKArgentina: Cuando logré hablar -debe parecerles raro, pero quien hablaba parecía otra persona a la que aparece en los medios e inclusive con la que he tenido algunas charlas- tuve que recordarle

@CFKArgentina: que él era un hombre y yo una mujer, y que no merecía que me tratara de esa forma

@CFKArgentina: La autoridad, no su imagen, no se logra en una ceremonia de trasmisión de mando y mucho menos gritándole a una mujer

@CFKArgentina: Una mujer que además de estar sola quiere entregar el mando a quien ha tenido el honor de ser elegido presidente de todos los argentinos

Flores amarillas

En su carta, Cristina Kirchner contó que "para recibir" a Macri ordenó plantar flores amarillas en la quinta de Olivos y envió una foto. "El color preferido del presidente electo", dijo

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