Gerardo Werthein: “Creo en un mínimo de seis medallas, con algún oro en equipo”

Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Gómez
El presidente del COA estima que se mejorarán los resultados de Londres 2012; los Juegos de la Juventud 2018, una gran vidriera
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3 de enero de 2016  • 22:18

  • Por Sebastián Fest, Pablo Vignone y Germán Leza

La Argentina está en "modo olímpico". Desde los inminentes Juegos de Río 2016 hasta los Juegos de la Juventud que en poco más de dos años y medio estarán en Buenos Aires, todo pasa por Gerardo Werthein, el presidente del Comité Olímpico Argentino (COA) que ya prepara su reelección mientras tiende puentes con el nuevo gobierno de Mauricio Macri y marca distancias con su amigo Daniel Scioli.

–Si Buenos Aires 2018 sale bien, ¿hay Buenos Aires 2028, 2032, o es prematuro?

–Yo creo que para poder pensar en un Juego Olímpico se requieren que se den muchas condiciones. En primera instancia, la situación del país. En segunda instancia, el compromiso de los habitantes. Y lo tercero, es tomar conciencia de que hacer un Juego no es un megaproyecto como los que se ven por el mundo, sino que la ciudad utiliza los Juegos como una excusa para desarrollar obras de infraestructura que le faltan. Los Juegos en sí mismo son superavitarios. Piensen que nosotros, en el COI, ponemos casi 2000 millones de dólares para el comité organizador. El COI cambió, tenemos una visión distinta. Si tenemos enfrente a un país que quiere organizar los Juegos, en vez de darle un manual y decirle todas las cosas que tienen que hacer, esto tiene que ser un trabajo muy interactivo, donde nosotros escuchemos qué ideas innovadoras nos puede traer un país para organizar los Juegos y ser flexibles. Y utilizar la infraestructura que tenemos. ¿Por qué no utilizar lo que tenemos en un mundo moderno donde todo se puede alquilar, armar y desarmar? ¿Qué necesidad de hacer obras faraónicas?

-Tras México 68, tras Río 2016..., ¿puede entonces llegar el turno de la Argentina?

–Creo que la Argentina lo va a considerar. Tenemos que ir paso a paso. Demostremos que somos capaces de hacer unos Juegos de la Juventud, que serán diferentes.

–¿Cómo ven a la Argentina en el COI?

–La Argentina tiene un lugar importante en el COI. Si nos ponemos en las funciones que tomamos en el COI, entre las cosas que manejamos, tenemos la responsabilidad de los derechos de televisión de toda América. Manejamos los proyectos sociales del COI, centros de alto rendimiento en países como Haití. Participamos de lo que tiene que ver con el marketing. Casi que no recuerdo entre todas las funciones que tiene la Argentina... Organizamos una asamblea histórica, con muchísimo éxito. Tenemos los Juegos. Creo que la Argentina logró un lugar muy importante. Tenemos un gran futuro para seguir haciendo cosas con el COI.

–Una muestra de prestigio que podría ayudar para esos Juegos de verano en un mediano plazo.

–Es un gran sueño. Los tuvimos muy cerca con el proyecto anterior. Faltó un buen marketing del proyecto argentino. Lo cierto es que con la mega crisis que ocurrió en la Argentina, hubiera sido un desastre. Haber pasado por el año 2000/2001 y a los tres años tener un Juego Olímpico hubiese sido una hecatombe.

–Los hubiésemos devuelto seguramente.

–Quién sabe… Los Juegos tienen algunos efectos impensados. El mundo te mira. A veces para bien, y a veces no tanto.

–Brasil lo está sufriendo ahora.

–Con la tremenda crisis que tiene Brasil desde lo político, lo institucional y lo económico, todos estamos poniendo un poco el hombro para que se puedan hacer los Juegos. Se van a hacer, no es lo ideal.

–¿Cuál es su expectativa para Río 2016? ¿La mide por medallas?

–La gente piensa en cuántas medallas ganás. Mi trabajo es un poco más analítico y mirar: los deportistas, la edad que tienen, si es su primer Juego, si pudieron llegar a una segunda vuelta, cuartos, semi o final. Yendo a lo que podemos decir, las efectividades conducentes, creo que nosotros tenemos clasificados algo así como 159 deportistas, cifra récord, de los cuales tenemos 114 en deporte de equipo y 45 en deportes individuales. Casualmente, la misma cifra de hombres y mujeres. Tenemos siete deportes de conjunto y un octavo, porque quizás el voleibol femenino pueda clasificarse. Creo que vamos a mejorar el número de medallas de Londres.

–Si tuviera que jugarse, ¿cuál es el mínimo de medallas?

–Creo que seis.

–¿Y ahí incluye cuántos oros?

–Si supiera eso, compraría el billete de lotería. Si tenemos suerte, podemos buscar algún oro en algún deporte de conjunto. Me encantó lo que hicieron las Leonas el otro día. Una primera vuelta que no me gustó nada, pero una final que me encantó. Lo que me emocionó es ver a las jóvenes jugando como están jugando. Una renovación muy buena. Y se habla poco de los chicos, pero cuidado que llegaron entre los cuatro mejores del mundo.

–¿Pueden ser los Juegos de Río los del fin de las excusas para los deportistas? El dinero del Enard debería tener su recompensa en estos Juegos, ¿o todavía es muy pronto?

–Ya lo tuvo. Si mirás cómo crecimos en la participación de todos los deportes. Nunca me olvido cuando Paulita [Pareto] tuvo el segundo combate en Beijing, y le tocó con esta chica que tiene cuatro campeonatos del mundo y tres medallas olímpicas. Y a la otra le tocó una más fácil. Ella se pudo recuperar y finalmente gana la medalla. A veces te ayuda la llave. Como cuando jugás un campeonato de fútbol y te toca la zona de la muerte.

–Una frase histórica en el deporte argentino es "no nos apoyan lo suficiente".

–Los deportistas nuestros, aún con recursos exiguos como tenemos, están preparados igual que los demás. Con lo cual, si no ganan, es porque los otros eran mejores.

–¿Conoce al nuevo Secretario de Deporte?

–Lo conocí el otro día. Me parece que vamos a poder trabajar manteniendo una muy buen interacción y potenciar la labor de los profesionales. Yo no creo en los proyectos personalistas, creo en los equipos de trabajo. Yo creo que con Mac Allister vamos a poder trabajar muy bien. El coincide conceptualmente en cómo tenemos que gestionar el deporte, que la mayor cantidad de recursos llegue a los atletas. Yo voy a estar siempre a favor, excepto que alguien me toque a un atleta. Todos pensamos que en la Argentina tenemos una bonanza deportiva, pero deberíamos comparar nuestro presupuesto, por ejemplo, con el de Colombia, a quien queremos competirle de igual a igual. En el deporte federado, en el año 2015, nosotros hemos invertido 440 millones de pesos. De los cuales, hemos gastado algo menos del 7% para poder administrar. Sin embargo, cuando dolarizamos esa cifra, y la comparamos con el presupuesto deportivo de Colombia o el de Venezuela, trabajamos con menos del 10%. Si bien les hemos dado un montón de apoyo a los deportistas de alto rendimiento, acá falta una pata central de la inversión, que son los chicos. Los Juegos de la Juventud son parte de una inversión social para cambiar una cultura. Que los chicos tomen contactos con otros como ellos, que quizás sean sus héroes. Eso tiene más valor que el ingreso que tendremos por los tickets. Necesitamos movilizar la juventud hacia el deporte. Hace años, hemos hablado de la importancia de volver a incluir al deporte o a la educación física calificada en la currícula escolar. Conversamos con el ministro Bullrich, me parece un gran ministro. Se quiere volver a traer la educación física calificada en los colegios con un concepto más innovador, más moderno. Los clubes están vacíos durante las mañanas. Entonces, llevemos a los chicos a los clubes que hagan deporte administrado. Él lo va a empujar muy fuerte, lo que para nosotros es una noticia espectacular.

–Después de los Juegos Panamericanos, usted dijo que la Argentina necesita un ministerio de deporte con presupuesto propio. ¿Lo ve posible con este nuevo proceso político que arrancó?

–Creo que hemos dado un primer paso en educación y deporte. No tengo ninguna duda que un ministerio de deporte con presupuesto propio es lo que corresponde. Es lo que está ocurriendo en el mundo. Pero es un primer paso lo del deporte y la educación.

–En los últimos Juegos, se vio que el Enard ayudó a que se afiancen los mejores, como Chiaraviglio, Toledo o Lauro, pero hay una deficiencia en los más chicos. ¿Hay algún plan concreto del Enard para que la pirámide se ensanche?

–Creo que lo dijiste es verdad. Hay algunos deportes que hemos tenido la oportunidad de agarrar chicos desde Singapur, como las Leonas. Yo la miraba el otro día a Flor Habif con la final que jugó en la World League. Y yo decía: pensar que esta chica la teníamos en los Juegos, como una de las niñas y mirá dónde está. Tenemos un par de proyectos en carpeta. Siempre con el concepto de la gestión entre el COA y la secretaría de Deportes. La gran deuda que tiene la Argentina hoy es en infraestructura y fundamentalmente en el interior. Si miran la conformación de dónde vienen los deportistas, la Capital provee entre 7 y 8%, la provincia de Buenos Aires algo menos de 40%, y el resto el Interior. Sin embargo, fíjense que todo el deporte está concentrado en Buenos Aires. Eso significa muchas malas noticias. El desarraigo de los chicos y su necesidad de alejarse de la familia. Necesitamos generar una estructura parecida a la del Enard, que se aboque a infraestructura. Yo no quiero ver las competencias sólo en Buenos Aires. Fíjense lo que pasa con el hockey en Rosario. La gente los ve y empieza a desarrollarse.

Macri, Pichot y una reelección más

Werthein está convencido de que hay que darle margen al presidente Mauricio Macri en el inicio de su gobierno. "Hemos trabajado juntos cuando hicimos la candidatura [para los Juegos de la Juventud Buenos Aires 2018]. Me gustó trabajar con él y con su equipo, gente muy llana y muy pragmática. Ganó con los votos que ganó, pero hoy es el presidente de todos. Todos, sin excepción, debemos darle el respaldo porque si le va bien nos va bien a todos los argentinos. Intentar movidas o cosas que vayan en contra de él, es ir contra todos nosotros".

En ese contexto marca distancias con Daniel Scioli. "Yo soy amigo de Scioli de toda una vida, hemos coincidido en muchas cosas con él. No coincido con sus últimas apreciaciones respecto a lo que está haciendo Mauricio. Estoy seguro de que Daniel va a terminar apoyando y ayudando porque la Argentina necesita de todos, y especialmente de alguien como él, que ha sacado los votos que sacó".

El presidente del COA no hizo esfuerzos para negar el enfriamiento de su relación con Agustín Pichot . "El cementario está lleno de imprescindibles, así que ninguno de nosotros es imprescindible. Aportó mucho, y el rugby necesita seguir creciendo. Ojalá nos acompañe fortaleciendo el Seven. No me gustó lo de Toronto [por la derrota en la final de los Juegos Panamericanos]. Creo que estábamos para ser campeones. Me encantó lo del Mundial. Sería un sueño que el rugby argentino fortalezca su Seven. Ahí creo estaríamos para la discusión en los Juegos Olímpicos".

Werthein dijo alguna vez que estar más de dos períodos al frente del COA sería inconveniente. Ahora tiene otra opinión: "Me voy a quedar un período más, hasta los Juegos de Buenos Aires 2018. Porque me lo ha pedido el COI y porque cuando uno empieza un proyecto hay que terminarlo", explicó.

"Es un buen momento para mantenerse lejos del fútbol"

–Cuando se crea el Fútbol para Todos, la presidenta dijo que el excedente, en un 50% iría al deporte olímpico. El FPT se está reformulando, ¿tiene alguna expectativa?

–No puedo creer que el Estado tenga que financiar al fútbol, cuando es un negocio en todo el mundo que genera derechos de televisión fenomenales. No salgo de mi asombro que el Estado tenga que poner cuatro veces en Fútbol para Todos que lo que pone en todo el deporte olímpico. Esto es un tema de gestión. Hace falta gestionar la venta de los derechos del fútbol, en el mundo, en la Argentina, de una manera eficaz, y estoy seguro de que se puede recaudar mucho más dinero para los clubes. Y el Estado puede ser un financiador más. Pero no puede depender el fútbol de que el Estado lo tenga que financiar íntegramente. No quiero opinar mucho, pero sí conceptualmente. Es un deporte sustentable en todo el mundo, gana mucho dinero. Lo que hace falta es venderlo adecuadamente, con una buena gestión profesional, entendiendo lo que vale nuestro fútbol. Si en el último año, se gastó en FPT 1400 millones de pesos, a mí me parece que el fútbol en la Argentina tiene la capacidad de generar dos o tres veces eso.

–¿Coincide en que el fútbol sea gratuito por TV o no necesariamente?

–Coincido con que el fútbol básico sea gratuito, después puede haber algunos upgrades, donde uno pueda tener ocho cámaras, distintas prestaciones adicionales, que si alguien las quiere comprar, las puede comprar.

–Hay un proyecto para que Uruguay y la Argentina organicen el Mundial de 2030. A partir de Brasil 2014 y Río 2016, ¿se puede soñar con unos Juegos en 2028 o 2032?

—No quiero ser extremadamente ambicioso. Hay que ir paso a paso. Lo mío y lo de nuestro equipo son los Juegos. El fútbol siempre supimos que se manejó por un canal separado, independiente. Creo que es un buen momento para mantenerse lejos. Lo que pasa en el fútbol es precisamente lo que todos queremos que no pase.

–Quién le cierra más para relacionarse con la AFA: ¿Tinelli o Segura?

–Tengo una opinión formada, pero como está en el medio de un proceso eleccionario, me voy a abstener de dar un nombre. A mí lo que me cierra es un concepto. Una AFA moderna, bien administrada, con buena gestión de marketing, con holgura económica. Porque no te olvides que los clubes de fútbol también son grandes potenciadores de actividades olímpicas.

–¿De quién es la culpa a partir de la advertencia que la Agencia Mundial Antidoping le hizo a la Argentina?

–Vamos a caer de vuelta en la AFA. ¿Cuál fue el problema de la Argentina? La AMA mandó cinco comunicaciones a la persona responsable. Lo que se llama la NADO. No obtuvo ni una sola respuesta. Después, la FIFA le mandó una nota a la AFA. Y después la Conmebol. Porque la AFA tenía un convenio con el laboratorio del Cenard, mediante el cual sacaban una determinada cantidad de muestras diarias en cada uno de los partidos. Eso no tenía ningún sentido. Porque el concepto del antidoping es otra cosa. Acá lo que buscamos es proteger a los atletas y al juego limpio. Una manera de hacerlo es tener un sistema sin previo aviso. De qué sirve hacer 60 controles por semana si todo el mundo sabe que se van a hacer a tal hora. Hay que hacer muchos menos controles y enviar todas las muestras a los laboratorios acreditados del mundo. No hemos construido un laboratorio propio porque en ese momento eran seis millones de dólares. Teníamos que tener otras prioridades.

–¿Cuándo y cómo se enteró?

–Me enteré por Twitter. Le mandé una carta a la AMA, muy transparente, como soy yo. La verdad es que si soy el miembro COI de la Argentina, me podrían haber copiado alguna de las cinco cartas. Se va a solucionar en la próxima reunión de la AMA. Nos costó un dolor de cabeza. A mí en lo particular… Y me cayó muy mal, porque con todo el trabajo que hicimos en modificar dos leyes, adaptarnos al código mundial antidoping y que nos sancionen por esto... Fue un garrotazo en la cabeza que no esperaba.

–¿La Secretaría de Deporte estaba copiada?

–Estaba la Organización Nacional Antidoping. Las cartas fueron dirigidas a una persona.

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