Una excepción: cayeron las visitas al Louvre, el museo que suele batir todos los récords

En el año de los atentados, también bajaron en la Torre Eiffel y el Museo d'Orsay
(0)
7 de enero de 2016  

Todos los años, el Louvre encabeza el ranking de los museos más visitados del mundo. Pero en 2015, según cifras oficiales, la institución recibió 8,7 millones de personas, un 7 por ciento menos que en 2014. La disminución de público también afectó al Museo d'Orsay y otras atracciones culturales de París visitadas por millones de turistas extranjeros y locales. Desde el 13 de noviembre, cuando se sucedieron los atentados terroristas en el teatro Bataclan, en restaurantes y en el estadio de Francia, no se ven las habituales largas filas de gente en espera para subir al piso más alto de la Torre Eiffel.

Las principales causas de la caída de público en sitios culturales y turísticos de París apuntan al terror causado por los ataques terroristas simultáneos en varios distritos de la capital francesa, que dejaron cientos de muertos y heridos. Los atentados han provocado un gran impacto en el turismo, de acuerdo con cifras oficiales. Es por eso que el gobierno de Francois Hollande y representantes de la industria turística se reunieron este mes para trazar un plan que limite el daño y mantenga el flujo de visitantes a la Ciudad Luz.

Menos estudiantes, también

Del total de visitantes del Louvre, que alberga en sus salas joyas artísticas como La Gioconda, de Leonardo, y La coronación de la Virgen, de Fra Angelico; piezas históricas, como el Código de Hammurabi, y esculturas griegas, como la Venus de Milo y la Victoria de Samotracia, un 78 por ciento fueron extranjeros, especialmente norteamericanos y chinos. La concurrencia de franceses disminuyó un 28 por ciento: durante 2015 asistieron 1.850.000 residentes. Y se dio también una caída abrupta entre los estudiantes: hubo un 26 por ciento menos de visitantes del sector educativo.

El Museo d'Orsay, donde se pueden contemplar obras maestras de Courbet, Degas, Pissarro, Renoir, Sisley y Manet, tuvo su primer balance negativo en los últimos cinco años: recibió 3,4 millones de personas, alrededor de 1 por ciento menos. En la Orangerie, que depende de ese museo, la concurrencia disminuyó un 4 por ciento.

"Está claro que desde los ataques terroristas de noviembre han visitado el museo muy pocos grupos escolares", explicó Amélie Hardivillier, vocera del Museo d'Orsay, a The New York Times. El temor de las autoridades francesas a que los chicos y los jóvenes concurran a esas instituciones, consideradas posibles blancos de atentados, es una de las principales causas de la merma de público. Los directivos confían en que, a partir de marzo, cuando se inaugure una muestra dedicada a Henri Rousseau, la cantidad de visitantes vuelva a alcanzar la cifra promedio de catorce mil personas por día.

Aunque todavía no se difundieron las cifras oficiales del Pompidou, trascendió que la venta de entradas para ingresar al principal museo de arte moderno de París ya se ha reducido a la mitad desde el fatídico 13 de noviembre.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?