El petróleo no deja de caer y toca su menor valor en 12 años

El precio del barril cerró en niveles que no mostraba desde 2003 y bajaría aun más; pese a que el país importa, no impacta en el mercado local.
Javier Blanco
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12 de enero de 2016  

Los precios del petróleo volvieron a hundirse del 5,3 al 6% ayer para alcanzar niveles que no tenían desde hace al menos 12 años, en un mercado cada vez más preocupado por el desbalance entre una oferta que se muestra sostendida y una demanda que se prevé cada vez más debilitada por la desaceleración de la economía china. El valor del barril de crudo liviano (WTI) o su versión Brent cerró en torno a 31,5 dólares, precio que no se registraba desde diciembre de 2003 o abril de 2004, según cada variante.

La caída libre no tiene impacto en el mercado local, que mantiene un valor del barril regulado, que llega a duplicar en algunos casos el que tiene en el mercado mundial, lo que deja a los consumidores locales fuera de los beneficios que tienen otros al acceder a precios del combustible cada vez más bajos (ver aparte).

Ese proceso es contracara de una política que por largos años optó por mantener el barril localmente depreciado, también en contraposición a lo que ocurría en el exterior, lo que impulsó la demanda a la vez que ayudó a retacear la oferta, produciendo una fuerte caída en exploración y explotación. Un broche para una historia de contradicciones que incluyó en los '90 la privatización de YPF (cuando el valor del crudo promediaba los US$ 20) y su reestatización en mayo de 2012 (cuando cotizaba a US$ 110).

Para el ex secretario de Energía y flamante director en Enarsa, Jorge Lapeña, "la política local de precios no debe ignorar lo que pasa en el mundo". "Alinear hoy los precios que se pagan a los productores locales con los internacionales provocaría cierre de yacimientos y desempleo. Pero podría pensarse en un régimen especial de promoción para no quedar tan desalineados", añadió.

La baja del crudo encontró un nuevo disparador en los temores que generan las turbulencias que enfrenta China. Las operaciones bursátiles en ese país fueron suspendidas de emergencia en dos ocasiones la semana pasada, y la Bolsa volvió ayer a caer más de 5%, por tercera vez en lo que va del año. China es el segundo entre los mayores consumidores mundiales (12%) y ocupa ese mismo lugar como importador después de Estados Unidos (20%). De allí la inquietud que provoca la posibilidad de que reduzca sus compras, ya sea por menor actividad o por una merma de su poder adquisitivo, si llegara a aplicar otra devaluación al yuan.

A esto se suma una sostenida oferta de los países productores y la existencia de stocks que no dejan de incrementarse. Un sondeo de Reuters entre analistas anticipó ayer que los inventarios comerciales de crudo, destilados y gasolina en Estados Unidos habrían subido en 2,5 millones de barriles la semana pasada. Si el dato se confirma oficialmente, la presión bajista podría crecer.

Desde que comenzaron el declive a mediados de 2014, los precios del crudo cayeron más de 70%. Pero la novedad es que los mercados comienzan a validar que este fenómeno se extendería por algunos años.

Los contratos a dos o tres años registraron bajas del 10% en lo que va del año; los futuros hasta fines de 2019 ya cotizan bajo los US$ 50, nivel al que la mayoría de los productores está en problemas, y entre los que se extienden hasta 2024 no hay ninguno que se pacte por encima de US$ 54. Hasta hace poco se esperaba un rebote que llevara los precios a la zona de los US$ 60 en poco tiempo.

Incluso ahora se comienza a prestar atención al pronóstico que había lanzado en septiembre el banco Goldman Sachs, al alertar que el barril podría caer a US$ 20 si no hay un acuerdo para retraer la oferta. "Tenemos una situación de sobreoferta muy grave", dijo Michael Wittner, jefe de investigación de Société Générale. "Llevará largo tiempo resolverla". Los analistas creen que la ruptura diplomática entre Arabia Saudita e Irán, dos de los mayores socios en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), aleja la chance de un acuerdo para recortar la producción.

Guía para entender el desfasaje

US$ 31,5

Cotización actual

Fue el precio promedio al que se negoció tanto el barril de WTI como el de Brent para entrega en febrero, tras registrar caídas del 5,3 al 6% en la rueda

US$ 20

Valor "piso"

El que podría llegar a tocar si no hay un acuerdo para recortar la oferta por parte de los productores, según Goldman Sachs

US$ 63,5

Precio "local"

El mayor valor que el Estado le reconoce a las petroleras que producen en el país, hasta 114% por encima del valor internacional

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