Un cumple acuático

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20 de enero de 2016  • 10:51

¡Hola, mi cielo!

¡Seis años, no puedo creerlo! Ya pasaron seis años.

Este año me propuse escribirte una carta, un texto, cosa que solía hacer el día del cumple a tu hermana.

Ah, sí, en general a ella le escribía una carta y cuando a los dos meses llegaba tu cumple, optaba por la tercera persona, por hablar de vos, y no a vos... (si mal no recuerdo).

Aquella diferencia tenía que ver exclusivamente con mi necesidad de cambio, con sentir que si había elegido un formato de texto en noviembre, lo mejor era elegir otra forma, otra manera para enero.

El contenido del texto, sin ser idéntico, iba por el mismo camino.

¿Conte... qué? ¡Que palabras difíciles, mamá! Voy a tener que explicártelas todas. Te gusta que mamá te explique los significados de las palabras, y a mí me gustan tus ganas de entenderlos.

El caso es que, si alguna vez hice alguna diferencia, no tuvo que ver con querer más a una hija que a otra.

Así como a veces me han dicho: "hacés mucha alharaca por el cumple de China, poca por el de Lupe", el otro día Lalá, tu abuela, me tiró: "vos tenés preferencia por Lupe, ¿no?"

Querer más a un hijo que a otro, tener preferencia, para mí esas ideas son tonteras.

Sí acepto que cada relación -única e irrepetible- tiene su propia dinámica, sus tiempos, sus metejones, sus crisis, sus desencuentros, sus reencuentros... y así.

Y que, después de dos años y un poquito más de Grandes Berrinches, el 2015 te reveló serena, una nena muy serena, adaptable, fácil, dulce, dulcísima.

Fue una luna de miel. Me gustó descubrir la suavidad que abunda detrás de esa firmeza de carácter.

(Estoy escribiendo difícil, lo sé, princesa. Perdoname, prometo que voy a traducirte).

¿Firmeza de carácter? Y capacidad de obstinarte. De encapricharte.

Ah sí, m´hija, batiste todos los récords.

Lalá, mi mamá, se relamía un poco cuando le contaba que me habías hecho una. Llegó a decir: "es mi revancha" y me convenció de que, teniéndote como hija, estaba saldando alguna deuda kármica por todas las que yo le hice.

Pero vayamos al grano, ir al grano significa significa ir al punto, ir a lo nuestro, dejar de dar vueltas y concentrarnos en el motivo de este texto.

Tu cumple, tus seis años.

Seis años, hijita...

Me pedís un gran cumple en pelotero, voy a proponerte ahorrar lo necesario para poder hacértelo en marzo cuando empiecen las clases, con tus compañeros presentes.

Ahora nos toca un cumple acuático.

Con Bombuchas, con árboles de la vida para pintar.

Con Isa, con Clara, con Matilda, con tu hermana.

Con la pileta.

Con el flota flota y quizás unos bracitos.

Y lo más importante:

¿Sabés qué me propuse también regalarte para tu cumple?

No sé si vas a considerarlo regalo, yo sí lo considero tal (que lo considero tal significa que lo considero un regalo. Tal. T-A-L).

Voy a proponerme dos cosas:

Una, enseñarte a nadar.

La segunda, que estás tan cerca de terminar de aprenderla, enseñarte a leer.

Quiero dedicarte tiempo, horas, días, para que puedas nadar sola (y yo quedarme tranquila si otro adulto te lleva a una pileta. Madre nunca se relaja en esas ocasiones)...

Y para que puedas empezar a leer tus primeras palabras, tus primeras oraciones.

Qué lindo sería que puedas leer la página de un cuento.

Paso a paso, nadie nos apura.

"Dejala sola", alguien me dijo días atrás, pensando que la idea nacía de mi deseo.

"¡Pero ella me lo pide!" ¿Cómo desoír ese pedido?

¡Seis años, Lupe!

¡Seis añitos hermosos!

"Si yo fuera varón y tuviera su edad, cómo me enamoraría", el otro día dije. Después me corregí, si ya estoy enamorada de vos, como también de China.

Enamorada como los novios... Ohhh, jajaja.

Me río de solo pensar en tus caras cuando te lea esto.

Que te amo, eso.

Que te quiero MUCHO.

Que estoy contentísima, felicísima de ser tu mamá.

De las dos.

Que sos una loca, una loca maravillosa... de maravilla... increíble... que casi me muero, que casi me matás, como vos decís, cuando te escucho, cuando te veo.

Que soy tu fan.

Fan significa admiradora.

Que te admiro.

(Seguramente sea un cliché estar diciéndole a un hijo que un@ lo admira pero ma sí, no puedo, no hay manera de salir de ese cliché, es lo que profundamente siento).

Que que que...

Que voy a dejar de declamar afecto para poner manos a la obra.

mamá

Este es su look de cumple acuático:

Ya todo listo. Flota flota, espuma para tirarse y bracitos por las dudas:

También compré esos arbolitos para que pinten con acrílicos. Tigre está en todas.

PD: Que tengan un hermoso día miércoles. Como siempre, para contactarme por privado o por taller "Un cuerpo que dicta", me encuentran en FB.

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