El problema central de Boca: desde 2012 utilizó 18 zagueros, pero tuvo muy pocas soluciones

Fuente: FotoBAIRES
Después del flojo rendimiento de Magallán y Rolín contra Racing, llegará otro defensor; un puesto que le trajo muchos problemas en los últimos años
Christian Leblebidjian
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21 de enero de 2016  • 22:56

Boca tiene el plantel más numeroso y completo del fútbol argentino, pero (teniendo en cuenta sus exigencias y los problemas que le desnudó Racing) siente la necesidad de seguir reforzándose. Y no en cualquier puesto, sino en una posición que en los últimos años le trajo más de un dolor de cabeza: la zaga central. El conjunto xeneize viene de ser campeón con Rodolfo Arruabarrena tanto del certamen local como de la Copa Argentina 2015 con dos titulares afianzados allí: el experimentado Daniel Díaz, que ya festejó ocho campeonatos con la camiseta azul y otro, y Fernando Tobio, que llegó el año pasado y terminó como el mejor socio del Cata. Pero transcurrieron cuatro años desde que Boca había sido campeón en un torneo local para volver a festejar. Y, en ese lapso, pasaron 18 centrales, entre incorporaciones y productos de las divisiones inferiores.

El equipo dirigido por Julio César Falcioni fue campeón invicto en el Apertura 2011 y recibiendo apenas 6 tantos en 19 fechas. Y si bien los primeros defensores de ese equipo fueron Darío Cvitanich y Pablo Mouche, dos piezas clave de esa sólida estructura fueron los centrales Rolando Schiavi y Juan Manuel Insaurralde. Por eso ahora no es casualidad que, tras la derrota sufrida ante Racing 4-2, en Mar del Plata, los dirigentes vuelvan a pensar en Insaurralde como refuerzo. En cuatro años la rueda giró llena de presiones y flojos rendimientos, entre figuras que no cumplieron a las expectativas, apuestas que no respondieron a las proyecciones y futbolistas surgidos de las inferiores que no lograron consolidarse.

En el último rubro justamente están los que menos responsabilidades tuvieron, ya que a ningún juvenil se le dio el tiempo y rodaje suficiente para que se afiance en la primera. Quién más esperanzas parecía tener era Juan Cruz Komar, pero su mala presentación ante San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro (2014) pareció condicionarlo demasiado. En el último mercado se fue a Talleres de Córdoba. Desde 2012 a hoy llegaron a primera división Enzo Ruiz, Gastón Sauro, David Achucarro, Dino Castagno y el mencionado Komar, pero –por una cosa u otra– ninguno logró afianzarse ni siquiera como un recambio confiable.

De los jugadores con bastante continuidad y destacadas actuaciones en sus equipos, esas que despertaron el interés de entrenadores y dirigentes xeneizes aparecen Christian Cellay (Estudiantes), Matías Caruzzo (Argentinos), Guillermo Burdisso (Arsenal), por el que Boca hasta se peleó con River; Claudio Pérez (Belgrano), Mariano Echeverría (Tigre), Marco Torsiglieri (Metalist) y Fernando Tobio (Palmeiras). Ribair Rodríguez, que llegó de la mano de Bianchi como mediocampista, tuvo algunos partidos muy buenos como central, como ante Nacional, en Uruguay, por la Copa Libertadores 2013 (fue un recurso del Virrey ante la expulsión de Chiqui Pérez) y Vélez. Pero no se sostuvo.

También hubo apuestas de ojeadores que le recomendaron a los dirigentes incorporaciones a futuro, como Tiago Casasola, a quien Boca le compró a Huracán el 60% de los derechos económicos en 3.500.000 pesos en 2012, cuando el defensor tenía apenas 16 años; y unos meses antes había ocurrido lo mismo con Lisandro Magallán que llegó a los 18 años desde Gimnasia por sus rendimientos y las proyecciones que incluso ya lo ponían en las selecciones juveniles, a cambio de 1.400.000 dólares por el 80% del pase. Casasola no llegó a debutar en la primera xeneize y en 2014 fue vendido a Fulham, de Inglaterra. Magallán tuvo varias oportunidades y se rompió los ligamentos de la rodilla izquierda en octubre de 2014, cuando mejor estaba rindiendo; ahora fue uno de los más apuntados ante Racing.

En esta última etapa, los más regulares fueron justamente quienes ya habían tenido una experiencia positiva en Boca: el Cata Díaz y Juan Forlín, aunque dos ex Vélez (Marco Torsiglieri y Tobio) cumplieron. Tras otro golpe de Racing (por segundo año consecutivo los xeneizes recibieron cuatro goles y terminaron el amistoso con nueve jugadores), las flojísimas actuaciones de Magallán y Rolín le volvieron a abrir una puerta a un interés que ya tenía el Vasco Arruabarrena de sumar otro central. Insaurralde y Walter Kannemann aparecen como alternativas viables -luego de que Racing sellara la contratación de Sergio Vittor (podía ser central y N° 5)- para aportar soluciones en un puesto que, claramente, no es fácil de cubrir.

207 partidos jugó el Cata Díaz en Boca, entre amistosos y oficiales; convirtió 16 goles y ganó 8 campeonatos.

92 partidos jugó Juan Manuel Insaurralde en Boca, uno de los apuntados para volver ahora: anotó 7 tantos y conquistó dos títulos entre 2011 y 2012.

cl/jt

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