Megaoperativo policial contra manteros en Caballito

En los alrededores de Acoyte y Rivadavia cientos de efectivos impiden la venta ambulante
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29 de enero de 2016  • 09:39

Un gran operativo de las policías Federal y Metropolitana fue desplegado esta mañana en el barrio porteño de Caballito para impedir la instalación de vendedores ambulantes en la calle. El procedimiento contra los llamados manteros tiene epicentro en el cruce de las avenidas Acoyte y Rivadavia.

Apostados cada dos metros a lo largo de la avenida Rivadavia desde avenida La Plata hasta Del Barco Centenera, los efectivos están asignados al procedimiento, desde las 5 de la mañana, para mantener despejadas las veredas de los manteros, informaron a la agencia Télam fuentes de las fuerzas.

Un detenido

Según pudo saber LA NACION, ya se secuestraron 100 bultos con mercaderia destinada a la venta ilegal. Además, se identificó y detuvo a una persona que tenía pedido de captura por robo y homicidio. Según fuentes del gobierno de la Ciudad, lo efectivos permanecerán allí todo el día y seguirán allí durante varios días más.

Ayer, los vendedores ambulantes que tenían instalados sus puestos en la vereda de la terminal ferroviaria de la línea Mitre, en la zona de Retiro, fueron desalojados por la Policía Metropolitana en un procedimiento donde un vendedor fue detenido al resistirse a desarmar uno de sus locales.

El 22 de enero pasado hubo un procedimiento similar de requisa de depósitos y levantamiento de puestos callejeros en los barrios de Flores, Caballito y Once, acción que fue repudiada por los integrantes de la asociación de Vendedores Libres de la ciudad de Buenos Aires.

En Caballito también hubo operativos a comienzos de esta semana en los que la Metropolitana secuestró mercaderías, entre las cuales había ropa y anteojos falsificados.

Qué dicen los comerciantes

Sandra Mabel González tiene una zapatería sobre la avenida Rivadavia. "Ojalá esto dure para siempre. Caballito se ha convertido en un pequeño Once con los manteros, y la gente no quiere venir a la zona como antes a comprar. Tienen miedo de que les roben. Hay días que no se puede caminar por las veredas", dijo a LA NACION. Aclara que no le afecta tanto a las ventas por la mercadería, dado que quienes están sobre su vereda venden otros productos, pero sí le afecta la inseguridad para ella y sus clientes.

Por su parte, Dante Bañon Alenda, dueño de una juguetería en una galería de la zona,asegura que en la entrada de la galería se ponen tres o cuatro puestos de juguetes truchos. "Venden Barbies, Legos y muñecos. Los Legos cuestan entre $300 y $400; ellos los venden a $100. Lo peor es que la gente les compra, y no se dan cuenta de que son truchos y están hechos con elementos tóxicos. Tienen peluches tirados en el piso, y les compran. Yo tengo los míos archivados porque ya no los puedo vender. No puedo competir. Lo que más duele es que pago mis impuestos y los sueldos en blanco, ellos no pagan nada", se quejó.

Por último, una florista que no se quiso identificar, contó que en el barrio hay locales, y hasta edificios de departamentos, donde por $800 se alquilan espacios para que los manteroslos usen de depósito. "Hay muchos que tienen su capital y su coche, no son todos gente pobre que vende para sobrevivir", señaló.

Informe: María Eugenia D'Alessio

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