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El triple crimen pasó a la justicia federal

La medida es considerada clave para saber si hubo funcionarios involucrados
Gustavo Carabajal
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4 de febrero de 2016  

Para la Justicia, hay elementos que vinculan el triple crimen de General Rodríguez con el expediente en el que son investigados varios ex funcionarios de la administración kirchnerista por el desvío de más de 40.000 kilos de efedrina, destinados a carteles de narcotraficantes mexicanos dedicados a la producción de drogas sintéticas.

Por eso, el juez de Garantías de Mercedes, Facundo Oliva, resolvió que los asesinatos de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, ocurridos en agosto de 2008 y por los cuales fueron condenados Cristian y Martín Lanatta y Víctor y Marcelo Schillaci, sean investigados por la justicia federal, que instruye un sumario por tráfico de efedrina.

Esta resolución podría complicar la situación del ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández, a quien Martín Lanatta, una semana antes de las elecciones de octubre, acusó de controlar el desvío de la efedrina y lo vinculó con el triple crimen.

En diciembre, la jueza federal María Servini de Cubría, que quedará ahora a cargo del caso, expuso indicios de la presunta relación de ex funcionarios de la Casa Rosada con Lanatta.

A partir del hallazgo de los tres cuerpos en un zanjón de General Rodríguez, se fue develando que, entre 1999 y 2010, se habían importado 55.945 kilos de efedrina, un precursor químico que se utiliza para la elaboración de descongestivos.

Era una exageración evidente. Excepto porque la efedrina es un elemento clave en la elaboración de metanfetaminas. De aquel total, unos 40.000 kilos fueron importados en tan sólo dos años. Lo llamativo del caso fue que la industria farmacéutica argentina necesitaba de no más de cien kilos de efedrina por año para elaborar los antigripales, que llevan microdosis de esa sustancia.

Durante la investigación del triple crimen encarada por el fiscal de Mercedes Juan Ignacio Bidone se determinó que las otras decenas de miles de kilos de efedrina eran desviadas a carteles narcos mexicanos, que compraban en la Argentina el precursor químico, cuya importación estaba prohibida en México.

Bidone estableció vínculos entre Forza, una de las víctimas del triple asesinato, y los integrantes del cartel de Sinaloa, que instalaron un laboratorio en una casaquinta de Ingeniero Maschwitz para elaborar metanfetaminas con efedrina comprada en el mercado argentino.

Uno de los testigos que declararon en el juicio que terminó con la condena a los Lanatta y los Schillaci explicó la magnitud del negocio: "El tema del laboratorio de Maschwitz fue muy importante, marcó un quiebre en la fabricación de drogas sintéticas. Allí se encontraron dos o tres cuñetes de efedrina parecidos a tarros de dulce de leche de 25 o 50 kilos. La ganancia que se obtenía con la efedrina en 2008 era muy importante. Se importaba a US$ 90 o 120 el kilo y en México los carteles de la droga la pagaban US$ 10.000 el kilo".

Todos los datos que se obtuvieron a partir de la investigación encarada por Bidone fueron incorporados a otras causas que la justicia federal inició por el tráfico de efedrina.

Uno de esos expedientes tuvo como acusado a Mario Segovia, conocido como el "Rey de la Efedrina", quien a través de una red de testaferros importó ese precursor químico gracias a los permisos de importación que otorgaba la Sedronar.

Al declarar como testigo ante la jueza Servini, Martín Lanatta sostuvo que en una charla con Forza le contó que "a Mario Segovia le vendían efedrina los hermanos Zacarías. Lo que se comentaba era que los hermanos Zacarías eran fuertes en la Sedronar. Ellos eran los que tenían línea para conseguir la efedrina. Sabíamos que no podíamos arrimarnos ahí porque había dos tipos que tenían su negocio. Son dos tipos que eran asesores o tenían un vínculo estrecho con la Casa Rosada".

El testimonio de Lanatta fue utilizado por la jueza Servini para procesar a los hermanos Máximo y Miguel Ángel Zacarías, quienes se desempeñaban en la Casa Rosada, por presunto tráfico de efedrina. José Ramón Granero, otro ex funcionario kirchnerista, que estaba a cargo de la Sedronar, quedó a un paso de ser sometido a juicio oral en el mismo expediente, el 17512/08.

Durante el juicio oral por el triple homicidio ningún testigo vinculó a Aníbal Fernández con los condenados. No obstante, el año pasado, Martín Lanatta, en una entrevista a difundida por el programa Periodismo para todos, describió detalles de su relación con el ex jefe de Gabinete.

Al condenar a los hermanos Lanatta y Schillaci, el tribunal de Mercedes sostuvo que Forza, Ferrón y Bina fueron asesinados porque habían molestado a un grupo de sospechosos que se dedicaba al tráfico de efedrina y que los acusados "contaron con apoyo institucional y con una importante capacidad económica para cometer los homicidios".

Ibar Esteban Pérez Corradi, un ex socio de Martín Lanatta en una de las droguerías beneficiadas con los permisos para importar efedrina, fue acusado de ser el presunto instigador y sigue prófugo.

Servini de Cubría

Jueza federal porteña

Procesó a varios ex funcionarios kirchneristas por el desvío de más de 40.000 kilos de efedrina a carteles mexicanos que producían drogas sintéticas

Martín Lanatta, condenado por el triple homicidio ocurrido en General Rodríguez en 2008, le dijo a la jueza que dos ex funcionarios de la Casa Rosada habilitaban los permisos para importar efedrina

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