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Bronceado cero: la moda que las mujeres ahora llevan con orgullo

Tener la piel blanca en pleno verano es la tendencia que hoy cautiva a las menores de 40
Laura Reina
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6 de febrero de 2016  

Guillermina Valdéz, la persona más blanca del verano
Guillermina Valdéz, la persona más blanca del verano

"Debo ser la persona más blanca del verano." La frase, soltada en Instagram con la correspondiente foto que no deja dudas acerca de la palidez de la piel, la dijo alguien que disfruta del mar y sol esteño desde fines de diciembre. Porque si hay algo que no le falta a Guillermina Valdés, la mujer de Marcelo Tinelli, son horas de playa. Sin embargo, en su cuerpo el bronceado brilla por su ausencia. Y a mucha honra.

Cada vez son más las personas que se enorgullecen de su tez pálida al regresar de vacaciones. Contrariamente a lo que sucedía antes, cuando el bronceado no sólo era sinónimo de belleza sino también de salud, hoy las pieles blancas, que casi no han sido alcanzadas por los rayos del sol, son vistas no sólo como algo atractivo, sino también como una prueba irrefutable de conductas saludables.

El posteo de la modelo y empresaria consiguió miles de likes en minutos y rápidamente abrió la puerta a un debate sobre los cánones de belleza actuales.

"El bronceado no es saludable. Eso de que una piel bronceada es salud por suerte pertenece al pasado, ya no se usa", confirma la dermatóloga Rosi Flom, miembro titular de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD). En realidad, esta máxima de belleza la enarbolan las más jóvenes, pero no tanto las mayores de 40 que convivieron durante años con otro paradigma. "Las mujeres más grandes tienen por costumbre tomar más sol, porque pertenecen a una época en que exponerse era casi inevitable por moda y cuestiones estéticas -dice Flom-. Hoy las más jovencitas, de 20 o 30 años, un poco por moda y otro por que crecieron junto a las campañas de concientización, son mucho más recatadas a la hora de exponerse. Tanto es así que muchas de ellas optan directmante por la moda blanca", sostiene la especialista.

Una de las cultoras de la blancura es Paz Guzmán, una publicista de 27 años que se ufana de no exponer su piel al sol desde hace ya varios años. Sombreros de ala ancha, protectores de graduación 50 para arriba y "horas prohibidas" son el cóctel perfecto para lucir su "bronceado cero" en pleno verano. Además, asegura, cuida su piel con tratamientos y cremas durante todo el año con su dermatóloga de cabecera.

"Acabo de volver de la playa y es como si no me hubiera ido -reconoce-. Mis amigas se ríen de mi palidez pero no me importa: a mí me interesa estar saludable. Además, me gusta de verdad cómo me queda", dice Paz, orgullosa de "resaltar" entre sus amigas por su blancura inmaculada.

Lo cierto es que, en la playa, exponerse al sol en horas prohibidas y utilizando una mínima protección es un acto repudiado por los cultores de la piel blanca (y no sólo por ellos). "Vi a una mujer untarse un bronceador de esos que son como aceites. Me quedé impresionada, iba a freírse sin ningún problema. No lo podía creer", cuenta Paz, casi escandalizada.

El cuidado, ante todo

Claro que no todas las mujeres quieren lucir una piel pálida en verano. Pero no por eso se resignan a exponerse al sol. "Hay muchas que me dicen que quieren lucir bronceadas porque les gusta más cómo les queda -dice Flom-. Si es así, se puede considerar el uso de autobronceantes y protector solar cuando se exponen al sol. El autobronceante es un buen recurso para no tomar sol o tomar mucho menos. No genera ningún daño a la piel y permite un color agradable sin sufrir los efectos dañinos de los rayos UV."

Lo que sí está plenamente desa-consejado son las camas solares: "Son muy nocivas. En ellas se recibe más intensidad de rayos UVA que durante un baño de sol y se además se corre el riesgo de producir daños oculares", advierte la cirujana plástica María Rolandi Ortíz, directora de Ro Medical Art.

Lorena Raffo es una de las que lucen con orgullo su bronceado... artificial. Con 46 años, la licenciada en Marketing sostiene que no se puede permitir ni una arruga más. "A mí me encanta estar bronceada, pero hace un tiempo tomé conciencia de que tomar sol no hace bien por una cuestión de salud y también por una cuestión estética. Este año descubrí un protector con factor 50 que, además, da color. Fue el hit entre mis amigas", confiesa Lorena.

¿Y los hombres? Ellos todavía están lejos de subirse a la moda de las pieles pálidas. Los especialistas coinciden en que, sin lugar a dudas, son los más reacios a cuidarse de los rayos del sol. "Los hombres son la población de mayor riesgo -afirma Vanina De Marco, directora de ND Skin-. Por el tipo de trabajo, porque hacen más deporte al aire libre o simplemente porque son más reticentes a usar protectores solares, ellos están más lejos de la prevención."

Pero incluso cuando el sol parece no gozar por estos días de muy buena prensa, los especialistas insisten en que una exposición responsable puede resultar tan beneficiosa como recomendable. "Potencia la síntesis de vitamina D, mejora el estado de ánimo y la respuesta inmunológica", asegura Ortíz.

Cuestiones que, tal vez, conviene que pongan en la balanza los cultores de las pieles blancas.

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