De Stravinky a Rufus Wainwright, en el festival de verano que propone el Colón

Hoy, con Mahagonny Songspiel, de Brecht y Weill, en la plaza Vaticano y con entrada libre y gratuita, comienza el encuentro, que se prolongará hasta fin de mes
Jorge Aráoz Badí
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14 de febrero de 2016  

Mahagonny Songspiel según Lombardero
Mahagonny Songspiel según Lombardero Fuente: LA NACION - Crédito: Gentileza Daniel Harper

Hoy, a las 20, las luces de la plaza Vaticano, junto al Teatro Colón, se encenderán por primera vez en el año con un propósito escénico, verdadera prolongación de la sala teatral, para celebrar un corto festival de un par de semanas, con la música como ingrediente privilegiado.

Proyectado con algunas obras que ya tuvieron el asentimiento del público durante la anterior temporada, este febrero musical se inicia con Mahagonny Songspiel, producto del binomio Bertolt Brecht-Kurt Weill destilado de Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny, memorable experiencia estética que se ha convertido en todo un capítulo de la literatura operística, como una de las sátiras más ácidas del siglo XX.

La escena de Mahagonny, que volverá a estar garantizada por Marcelo Lombardero, muestra una imagen operística atractivamente variada, que evoca los acentos del musical. Las canciones, ya tan familiares entre el público, estarán apoyadas por la orquesta, siempre gran motor de una puesta donde suena Weill. La dirección musical estará en manos de Pedro Pablo Prudencio. Firmarán la escenografía Noelia González Svoboda, el vestuario Luciana Gutman y la iluminación Horacio Efron. Integrarán el elenco María Victoria Gaeta, Cecilia Pastawsky, Pablo Pollitzer, Santiago Burgi, Mariano Fernández Bustinza y Juan Pablo Labourdette. Mahagonny Songspiel repetirá el martes y el miércoles. La entrada será libre y gratuita.

Los cinco programas restantes

El festival incluirá además La historia del soldado, de Igor Stravinsky, con la dirección de Martín Bauer y un texto narrado por Pompeyo Audivert con traducción de Beatriz Sarlo. El cuento popular ruso en que está basada la obra fue convertido por el suizo Charles Ramuz y por sugerencia de Stravinsky en una especie de protesta antibelicista. La puesta de este ballet camarístico tendrá dirección musical de Santiago Santero, coreografía de Eduardo Mercado, vestuario y escenografía de Minou Maguna e iluminación de Facundo Estol (las funciones serán del 18 al 21 de febrero, a las 20, en la plaza Vaticano, con entrada libre y gratuita).

Prima Donna se llama el concierto sinfónico-visual que evoca a la gran soprano María Callas y que presentará el particular músico Rufus Wainwright en la sala principal del Colón, el 19 y el 20, a las 21.30.

Matinée Fantomas es la opereta radiofónica con idea, dramaturgia y traducción de Ricardo Ibarlucía. La dirección y la puesta serán de Walter Jacob y Agustín Mendilaharzu, sobre una composición y dirección de Gabriel Chwojnik. Se realizará en la plaza Vaticano, el 23 y el 24, a las 20, con entrada libre y gratuita.

El festival llegará a su fin cuando concluya febrero, con Las cosas de Stiftyer, un estreno del alemán Heiner Goebbels, instalación performática de teatro musical. Las funciones, en la sala principal del Colón, serán el 25 y el 27, a las 21; el 26, a las 18, y el domingo 28, a las 17.

Así como los espectáculos que se realicen en la plaza Vaticano son de acceso libre y gratuito, los que tengan lugar en la sala del Colón serán con localidades pagas, que se pueden adquirir en las boleterías del teatro, o por Internet, www.teatrocolon.org.ar.

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