Obras eco-friendly: hacia un teatro sustentable

Aulas y salas con pisos de madera, terraza con pasto natural, paredes hechas con ladrillos especiales, recolección de agua de lluvia e iluminación led en todo el edificio son algunas características de Border, una iniciativa grupal próxima a levantar el telón de una oferta cultural sostenible
Constanza Coll
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27 de febrero de 2016  

Diego Mariani, Roberto Peloni, Marina Lamarca y Alejandro Germaná: los mentores
Diego Mariani, Roberto Peloni, Marina Lamarca y Alejandro Germaná: los mentores Crédito: Nacho Lunadei

Tener un teatro, con camarines amplios y butacas cómodas de color violeta. Que sea sustentable desde los cimientos hasta las luces del escenario y la terraza verde, con pasto de verdad, donde se pueda tomar mate y practicar yoga al aire libre. Además, tener aulas y salas con pisos de madera para dar clases de teatro, danza y canto, y así poder abrir una nueva escuela de actuación integral. Todo esto, y más, fue lo que se animaron a soñar hace tres años Marina Lamarca y Alejandro Germaná, una pareja de actores que trabajaba de 9 a 18 en oficinas, y por las noches y los fines de semana, en teatros independientes y centros culturales. Se la jugaron. Vendieron todo lo que tenían, se endeudaron un poco más y compraron el terreno donde alguna vez funcionó un centro de salud mental, casi en la esquina de Godoy Cruz y Honduras, en Palermo.

"Eso motivó el nombre, Border, y en algún sentido nos dio el empujón que necesitábamos para animarnos, para teñir este lugar con otra energía, iluminarlo con un espacio de arte", cuenta Diego Mariani, que junto a Roberto Peloni completan la lista de los cuatro directores generales del teatro escuela. Según Marina, "ellos nos presentaron el proyecto que nosotros teníamos, era obvio que teníamos que asociarnos". Hoy, tres años después de esa idea casi utópica, faltan apenas diez días para abrir las puertas de Border, el primer teatro sustentable de la Argentina.

Sabían que querían crear un espacio que respetara el medio ambiente y que aprovechara al máximo los recursos naturales, aunque fuera en un terreno de 250 metros cuadrados en plena ciudad de Buenos Aires. "Lo sentíamos así, no había opción -recuerda Marina-. Y no sólo por Border, sino que también la idea era, es, contagiar esta conciencia a todos los que se acercaran a ver los espectáculos y a los alumnos, que dijeran: «yo también quiero tener ese jardín vertical en mi casa, o esa huerta, o mirá qué buenas esas paredes hechas con tapitas de gaseosa»".

Con esto en mente, convocaron a una arquitecta especialista en sustentabilidad, Guadalupe Cuello, y empezaron a construir conciencia desde los cimientos. A través de las redes sociales, hicieron una campaña para que los vecinos acercaran todas esas pilas viejas que nadie sabe dónde meter, guardar o tirar. Con ellas, y la ayuda de la ONG Ecovolta, hicieron unos ladrillos llamados Dobleblocks, que inhiben toda la potencia contaminadora de las pilas en contenedores herméticos y certificados por el Senasa. Esto, en las bases del edificio, y de ahí para arriba, el proyecto de Cuello incluía: ventanas y una orientación que aprovechara la luz del sol todo el día; ventilaciones cruzadas en todos los pisos; un tanque de recolección de agua de lluvia para aprovechar en descargas de inodoros y riego; un techo verde que reduce en un 40 por ciento el uso del aire acondicionado; iluminación led en todo el edificio, y, por primera vez en la Argentina, en el escenario.

"Una de nuestras referencias eran las casas de Earth Ships o Naves Tierra, que son 100 por ciento autosustentables y se construyen a base de barro y basura reciclada, con neumáticos viejos, botellas, latas, recortes de vidrios... Salvando las distancias, porque acá tenemos que ajustarnos a la ciudad que nos rodea, hicimos el edificio más sustentable que podíamos hacer", asegura Marina desde las gradas de Border, mientras recorre con la mirada la obra realizada, a pocos días de la avant première.

Además de los aspectos estructurales, el final de obra y la decoración también responden a consignas eco: en los baños y vestuarios, las paredes están hechas con tapitas de gaseosa; el mueble de la recepción se hizo con restos de la madera de los pisos, y la barra del bar, con sobrantes de obra; algunas paredes fueron recubiertas con persianas viejas recicladas. El proyecto final incluye jardines verticales, huertas orgánicas y pasto en la terraza, pero hay que darles tiempo a las plantas para ocupar todo ese lugar.

Entre otros beneficios para el medio ambiente, estos espacios verdes constituyen una fuente generadora de oxígeno, mejoran la calidad del aire, amortiguan los sonidos, y regulan la temperatura y el consumo de energía. Y esto no se termina acá: a fin de año, a medida que el equipo se recupere financieramente, quieren invertir en paneles fotovoltaicos, que alimenten a Border con toda la energía eléctrica que necesita. No por nada, entre los apoyos y anunciantes, cuentan con el auspicio institucional del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

Border se define como una escuela de teatro integral, que según Diego Mariani tiene que ver con que no sólo busca formar actores, sino también personas, seres humanos comprometidos con el arte, el medio ambiente, lo social, la belleza en general y el poder transformador que tiene cada uno.

El programa de la escuela dura cuatro años e incluye desde prácticas de yoga y clases de canto particular hasta entrenamiento acrobático, danza, clown y mimo, pero siempre desde el teatro, con el acento puesto en la actuación. "Queremos actores que canten, que bailen, que hagan acrobacias, y no al revés. Que el actor tenga todas las herramientas para desempeñarse en cualquier género, que sean artistas completos", explica Diego, que es director, actor y coreógrafo.

La escuela propone hacer teatro en un teatro, y en este mismo sentido eligieron para dar las clases docentes artistas, es decir, que están en el escenario ahora, que están creando, que pueden transmitir desde la experiencia y no sólo desde lo que dicen los libros. En el cuarto año se cursa "la residencia, un paso antes de salir a la selva", según Diego, lo que implica producir y montar una obra de teatro y sostenerla en cartel durante toda una temporada.

Por las tardes, las salas de Border se ocupan con los talleres y seminarios más diversos y aptos para todo público. Hay teatro musical para chicos y adolescentes, talleres de improvisación teatral, coro, yoga, folklore, jazz y danza contemporánea, entrenamiento acrobático, tango y stand up, por mencionar algunas de las propuestas.

"A estas actividades pueden sumarse profesionales, abuelas, vecinos, quien quiera, hay para todos. Tenemos la premisa de no dejar a nadie afuera, por eso pusimos ascensores, aunque no suene tan sustentable; hay espacio para sillas de ruedas en el teatro, y aunque el bar tenga una impronta más bien vegetariana, con jugos naturales e ingredientes orgánicos, siempre vamos a ofrecer opciones para el que elija comer carne. Queremos convidar conciencia sin imponer nada", advierte Marina, que es actriz, cantante, bailarina, yogui y vegetariana. Si bien no hay una relación directa entre la estructura sustentable del teatro y la programación, los directores aseguran que van a aprovechar el espacio y la escuela como plataforma para difundir conceptos y claves para una vida sustentable. De hecho, según Marina ya hay propuestas de obras teatrales vinculadas a temas ecológicos, charlas sobre nutrición consciente y sobre arquitectura sustentable, y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable pidió el espacio para hacer un ciclo de cortos sobre temáticas ambientales. Los directores, llenos de orgullo, aseguraron que varios actores y futuros profesores compararon Border con el Malba. Un espacio pensado por artistas para artistas.

Border

Abre sus puertas el 1° de marzo, y a mediados de ese mes empieza la cursada en la escuela, que cuesta $ 3000 por mes y no cobra matrícula. La cartelera de espectáculos y otros talleres y seminarios arrancan en abril. Más información, inscripciones y localidades a la venta en: www.border.com.ar

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