House of Cards: lo que tenés que recordar antes del debut de la cuarta temporada

Kevin Spacey es Frank Underwood en House of Cards
Kevin Spacey es Frank Underwood en House of Cards
Repasamos los momentos clave de los capítulos previos; ¡HAY SPOILERS!
Silvina Ajmat
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3 de marzo de 2016  • 15:04

Frank Underwood inauguró su presidencia y la tercera temporada de House of Cards con una acción que valió más que mil palabras: haciendo pis sobre la tumba de su papá. A esta altura de la evolución de la serie que atrapó hasta al verdadero presidente de los Estados Unidos, Barack Obama , este acto no nos sorprende. El personaje encarnado por Kevin Spacey carece de los condicionamientos morales que suelen regir a los seres humanos, y aunque conoce el cuarto mandamiento de memoria -"Honrar padre y madre"-, siente un enorme placer en ultrajarlo. La mirada artera a la cámara, la satisfacción de la venganza y la imagen de la tumba regada por su tirria. Es Frank Underwood dispuesto a todo.

Si las primeras dos temporadas se habían concentrado en retratar el camino al poder contra todo lo que se cruzara -lo que incluyó dos icónicas muertes como la de la periodista Zoe Barnes (Kate Mara) y el senador Peter Russo (Corey Stoll) -, la tercera temporada, ya habiendo tomado la presidencia, circuló por los complejos senderos del matrimonio Underwood, y lo que antes era una sociedad con un objetivo en común se torna una lucha implícita descarnada: desde que Frank se convierte en el hombre más poderoso del mundo, Claire ( Robin Wright ) se vuelve su principal amenaza. Cuando ella advierte que él no la ayudará a cumplir con sus metas de poder, entiende por fin que la traicionó. Y dicen los que saben que no hay nada más peligroso que una mujer despechada. Mientras esta relación se altera en su dinámica y accede a puntos oscuros de ambas personalidades, aparecen nuevos conflictos para la permanencia de Underwood en el poder.

Los adelantos de la cuarta temporada hablan de que esta lucha cuerpo a cuerpo Frank-Claire será sangrienta, pero también anticipan que sus métodos para conservar el poder dieron algunos frutos. Los afiches de Frank Underwood 2016 comienzan a poblar los Estados Unidos y las palabras del presidente ya nos retumban a todos en la cabeza: "Dicen que tenemos los líderes que nos merecemos. Yo creo que América se merece a Frank Underwood".

Repasemos los momentos clave de la temporada anterior que plantearon el escenario que se expondrá hoy en el esperadísimo capítulo 40 de la serie.

El viaje a Rusia

Frank y Claire viajan a Rusia para mediar por la liberación de un preso político, que se suicida en su celda en presencia de la primera dama. A la hora de anunciar públicamente lo ocurrido, Claire toma inesperadamente la palabra y le rinde un homenaje al activista que causa un quiebre en la relación entre Rusia y los Estados Unidos, algo que Frank le reprochará con dureza. Durante el viaje de regreso, en el avión, Underwood la increpa y le dice que debió quedarse callada. Claire, en cambio, se muestra sensible, vulnerable, hay algo de humanidad en su discurso, hay culpa. "Somos asesinos, Francis", le dice. "No, somos sobrevivientes", le responde él. Este diálogo es el comienzo de una ruptura profunda en el corazón de esta relación.

La muerte de Rachel

El último cabo suelto de la primera temporada se sepultó, literalmente, hacia el final de la tercera: Rachel Posner (Rachel Broshanan). La única persona que sabía que a Peter Russo lo mató Frank Underwood estaba viva gracias a la obsesión que Doug Stamper (Michael Kelly), mano derecha del presidente, tenía con ella. A lo largo de las tres temporadas Rachel fue el símbolo de la debilidad de una lealtad que parecía inquebrantable, la del fiel ladero del presidente. La única orden que no cumplió casi le cuesta la vida en la segunda temporada -recordemos que termina y no se sabe si Doug está vivo o muerto-, y podría haber puesto en riesgo todo el plan de Underwood. Le llegó la hora. Doug la asesina a sangre fría, pese al amor-obsesión que lo ataba a ella y la entierra en el campo cumpliendo por fin la misión que le encargó su líder.

El debate

Los escollos para mantener el poder son muchos: Heather Dunbar lo tiene en la mira y en poquísimo tiempo logró instalarse como la principal precandidata demócrata a presidente. Tiene todo para ganarle y Frank se juega una carta inesperada: convence a Jackie Sharp que se presente como precandidata y los tres participan en un debate. Todo estaba estudiado para que Sharp destrozara a Dunbar y luego se bajara de la precandidatura apoyando a Underwood. Sharp cumplió con lo prometido pero en el medio del debate recibió una estocada fuera de libreto de parte de Frank que la desarmó por completo y lo puso a él como claro vencedor de la contienda. Es así como el presidente pierde el único apoyo fuerte que le quedaba en el Congreso y en su partido. Después de este episodio, Sharp se suma a las filas de Dunbar. Underwood se hace acreedor de una enemiga peligrosa.

"Te dejo"

La discusión que pone cierre a la tercera temporada es vital. La decepción de la que es presa Claire tras su fracaso en Rusia, y cuando debe abandonar su puesto como embajadora de la ONU, se manifiesta en esta escena donde se para de igual a igual ante Frank y le exige poder. Frank decide que es tiempo de poner las cartas sobre la mesa y la enfrenta con una violencia hasta entonces reprimida o solapada detrás de su retórica manipuladora. "Cuando perdamos por tu culpa no va a haber nada. No va a haber plan. Solo seremos esposos", sentencia. "Sin mi no sos nada", escupe. Luego, la toma del cuello y le ordena: "Vas a sonreír y vas a estar conmigo en el escenario y vas a ser la primera dama". A la mañana siguiente, con su bolso en la mano le dice que no lo acompañará. El no le cree y pretende obligarla. "Te dejo", responde Claire con su típica suavidad inquebrantable y luego sale de la escena.

La temporada 3 termina así con un Frank Underwood solo y debilitado, enfrentando su más profunda crisis. ¿Existe el poder sin Claire? ¿Existe Claire sin Underwood? Todo está por verse.

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