Conocé Brasil en modo yogui

Crédito: Constanza Coll
Diario de viaje de un retiro en un refugio al sur de Florianópolis, donde el plan incluye asanas, comida veggie y caminatas junto al mar .
Constanza Coll
(0)
7 de marzo de 2016  • 00:08

Venía coqueteando con la idea de hacer un retiro de yoga desde hacía varios meses, pero había algo que no me cerraba. Porque, si bien practico regularmente, no me animaba a pasar varios días dedicada 100% a eso. Fue entonces cuando mi novio me propuso pasar las Fiestas en Florianópolis. Como él no tenía vacaciones, solo podía tomarse el combo de feriados para ir, brindar y volver. Pero yo quería aprovechar el viaje para agregar algunos días más por mi cuenta. Entonces, recordé un sitio que me había recomendado la amiga de una amiga (¡aguante el boca en boca!): Montanha Encantada, el lugar en el mundo para arrancar el año de un modo diferente.

Llegar

Montanha Encantada está en lo alto de un morro, escondida entre la mata silvestre, rodeada de cascadas naturales y repleta de flores. Los locales dicen que es un lugar muy energético; de hecho, en terrenos vecinos hay una aldea ecológica, un templo budista y una comunidad de artistas. Con la mochila a cuestas y un mat bajo el brazo, trepé la pendiente por un camino de adoquines hasta llegar al salón de reuniones y comidas. Ahí nos acompañaron: a conocer las salas de yoga y las habitaciones, tipo cabañitas de madera, muy simples pero con una hamaca paraguaya en el balcón y una vista increíble a la montaña y la ciudad de Garopaba a lo lejos.

Crédito: Constanza Coll

El dato: al estar ubicada a cien kilómetros al sur de la terminal de buses de Florianópolis, es algo complicado llegar por tus propios medios. Pero el paquete del retiro incluye los traslados en combi desde el aeropuerto o la terminal.

CAMBIAR EL CHIP

La cena de bienvenida fue a las 19. "¿No es muy temprano?", pensé. Pero los horarios son en función de las prácticas de yoga y una rutina saludable: la primera clase arranca a las seis de la mañana y el almuerzo es a las 12:30, después de un paseo diario a la playa. Por la tarde, la propuesta es asistir a distintos talleres –hay de meditación en movimiento, chakras, danzas circulares, cocina vegetariana y mandalas–. La primera sorpresa al adoptar esta nueva rutina es la cantidad de actividades que una puede hacer si amanece bien temprano.

Crédito: Constanza Coll

El dato: Internet hay solo en el comedor, pero lo cierto es que al tercer día ya ni sabés dónde dejaste el teléfono, porque no lo necesitás para nada.

COMER

Los desayunos, almuerzos y cenas siempre son bufet y vegetarianos, ricos, variados y súper energéticos. En la semana que duró el retiro, sentí un cambio progresivo y acumulativo en mi forma de alimentarme e incluso en las cosas que elegía servirme. Al principio, tenía miedo de quedarme con hambre así que comía rápido y me paraba varias veces para rellenar el plato. Incluso me llevaba frutas a la habitación, por las dudas. Con los días, aprendí a escuchar lo que mi cuerpo necesitaba de verdad: me pedía mucha agua y no extrañaba para nada las harinas. La propuesta de alimentación terminó de cobrar sentido con la clase de cocina ayurveda, en la que aprendí a cocinar con ingredientes nuevos y a incorporar nuevos hábitos a mi modo de comer.

Crédito: Constanza Coll

El dato: una de las recetas que me traje a mi vida porteña fue el jugo verde desintoxicante. Es muy fácil de hacer; se licúan un pepino, dos manzanas verdes, cinco hojas de repollo y cinco de espinaca. Se agrega el jugo de una lima o medio limón. Lo ideal es tomarlo todas las mañanas en ayunas, media hora antes de desayunar.

LA RUTINA

Muchos podrían decir que no está bueno tener una rutina en vacaciones. Pero con el paso de los días en Montanha Encantada, saber de antemano cómo venía la agenda era realmente tranquilizador. No había nada que programar, pensar, planear. Después de los saludos al sol al amanecer y un desayuno con cereales y frutas, cada día íbamos a una playa diferente. Una vez que tocábamos la arena, armábamos grupo para caminar hasta el final de la playa, ida y vuelta varias veces, casi en loop, y en la medida en que entrábamos en calor nos metíamos a nadar en el mar. Después, un ratito más al sol (del bueno) y pegábamos la vuelta para la montaña. Otra revelación de este viaje para mí fue aprender que dos horas y media de playa por día –ni más ni menos– es el timing perfecto para relajarse sin llegar a aburrirse y tomar color sin arrebatarse.

Todos los días del retiro, a media mañana, se hace un paseo a una playa y a un pueblito diferentes. ¿los más lindos? Praia do rosa, Garopaba, fFerrugem, Barra y Siriú.
Todos los días del retiro, a media mañana, se hace un paseo a una playa y a un pueblito diferentes. ¿los más lindos? Praia do rosa, Garopaba, fFerrugem, Barra y Siriú. Crédito: Constanza Coll

El dato: las mejores playas de la zona –tanto para hacer prácticas de yoga como para meterse al mar– son Gaporaba, Ferrugem, Praia do Rosa, Siriú, Barra y Barrinha. Todas son lindas, surferas, algunas más populares, y otras totalmente desiertas.

APRENDER

A la tarde, era el momento de los talleres, que en general estaban a cargo de André Prunes de Oliveira (34), yogui desde los 16, nacido en la ciudad de Porto Alegre y mudado a Montanha Encantada desde que abrió sus puertas, hace doce años. Por mi parte, reconozco que no soy buena para la meditación tradicional; no tengo paciencia, enseguida me aburro y quiero salir corriendo. Por eso, uno de los talleres que más disfruté fue el de meditación en movimiento. André tocaba el tambor y nos daba las consignas para lograr la técnica: caminar con los ojos cerrados, girar en el lugar, correr, armar una ronda y dar pasos hacia los lados al ritmo de los golpes de tambor. Una experiencia similar fue la de las danzas circulares, que hicimos la última noche del retiro, después de cenar, a modo de despedida.

En Montanha Encantada hay senderos que llevan a cascadas y piscinas naturales. Junto a uno de ellos, este Buda hace de perchero para las toallas y recibe algunas flores que la gente recolecta en los senderos. Der.: vista de la Lagoa do Garopaba y el mar desde Montanha Encantada.
En Montanha Encantada hay senderos que llevan a cascadas y piscinas naturales. Junto a uno de ellos, este Buda hace de perchero para las toallas y recibe algunas flores que la gente recolecta en los senderos. Der.: vista de la Lagoa do Garopaba y el mar desde Montanha Encantada. Crédito: Constanza Coll (izq.) y Gentileza Archivo Revista Lugares (der.)

La propuesta de este tipo de meditación es vaciar la mente de pensamientos, ocuparse solo de cumplir con las indicaciones y dejarse llevar por la música. "No hay errores acá, la única condición es no parar de bailar hasta que termine la canción", había dicho André. Y bailamos, sin parar, hasta la medianoche.

Al otro día, me volví para Buenos Aires, no sé si "transformada", pero con algunas herramientas nuevas, la cabeza bien liviana y el cuerpo más despierto que nunca.

El dato: en Montanha no sólo podés aprender a practicar yoga, sino que todos los días hay diversos talleres de diferentes disciplinas que complementan la estadía, por ejemplo, meditación en movimiento, chakras, danzas circulares, cocina vegetariana, reiki, o mandalas.

Además del descanso, el grupo con el que compartís el retiro es un plus: una nueva forma de hacer amigos con gustos y hábitos saludables
Además del descanso, el grupo con el que compartís el retiro es un plus: una nueva forma de hacer amigos con gustos y hábitos saludables Crédito: Constanza Coll

Datos útiles

Cómo viajar: de Buenos Aires a Florianópolis, hay vuelos de Aerolíneas Argentinas (con escala) desde $4852. Desde el aeropuerto, combinás con Montanha y te van a buscar en combi. Más info: www.almundo.com.ar.

Crédito: Constanza Coll

Armá tu retiro:hay programas de vacaciones de siete días en diciembre, enero y febrero. Incluso, en ocasiones, los grupos están coordinados por profesores argentinos, en español. Todos los paquetes incluyen traslados in/out desde el aeropuerto o la terminal de buses de Florianópolis, todas las comidas, bebidas, las clases, los talleres y paseos.

Según la habitación (individual, doble, triple o cuádruple), cuesta desde R$ 1350. Consultá por fechas y vacantes por mail a programas@yogaencantada.org o por Facebook: CentroYogaMontanhaEncantada. Más info: www.yogaencantada.org •

¿Te gustaría viajar y hacer un retiro espiritual? ¿Lo hiciste alguna vez? Leé también: El encanto de Bolivia y Perú en combi: paradas obligatorias y tips de viaje

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.