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El e-commerce pide una apertura cautelosa

El sector local dialoga con el Gobierno para que el fin del tope de US$ 25 anuales en las compras online al exterior no derive en un aluvión de pedidos, como ocurrió con los sitios chinos
Luján Scarpinelli
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6 de marzo de 2016  

Shutterstock
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El comercio electrónico movió en la Argentina $ 68.486 millones en 2015, una cifra récord y casi 71% por encima de la alcanzada el año anterior, que reflejó de igual manera la extensión del hábito y la inflación. En un año de consumo deprimido, dos millones de usuarios se sumaron como compradores en el medio online, lo elevó la estadística: casi 8 de cada 10 usuarios de la Web adquirieron bienes o servicios por Internet, según datos del Estudio Anual de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE).

Este mercado de creciente expansión hacia adentro está regido desde enero de 2014 por las restricciones que introdujo entonces la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que hoy son parte de la herencia kirchnerista. El tope de 25 dólares de franquicia en las compras anuales al exterior y un tributo del 50% sobre lo que exceda el monto y la declaración jurada mantuvieron al e-commerce local virtualmente cerrado hacia afuera. Pero tras el cambio de gobierno, la nueva gestión se propuso normalizar la relación de intercambio de la Argentina con el resto del mundo, y surgieron preocupaciones entre los empresarios sobre las condiciones en que se llevará a cabo el levantamiento de las medidas del legado de Cristina Kirchner aún vigentes.

El recuerdo del aluvión de compras de argentinos a sitios chinos que motivó las limitaciones oficiales está latente. El afán por las gangas (incluso añadiendo el 20% que en el momento se sumaba al precio del dólar) fue tal que el gigante chino Alibaba entró en el top ten de los sitios de retail más visitados por los usuarios de Internet locales en 2013. En otra medición, Amazon ranqueó tercero. Y si bien el cálculo no fue preciso, encendió alarmas: más de un 7% de los compradores participó en la importación hormiga que totalizó entre $ 500 y $ 800 millones en el pico del boom, según estimaciones del momento de la consultora Prince Consulting.

Puesto el límite, los empresarios valoraron la experiencia como positiva, dado que motivó a muchos de los que aún no se animaban al e-commerce a hacer su primera compra de ropa, toda una extrañeza ajena a los hábitos locales.

"Los sitios chinos tuvieron un boom de demanda en categorías que tenían poca relevancia en Internet, como en el caso de indumentaria. Desde allí se derribó el mito de que los argentinos no compraban ropa por la Web; el precio hizo que las barreras se diluyeran", analiza Gustavo Sambucetti, presidente de la CACE.

Ahora, la pregunta en el sector es qué seguirá a las restricciones, sobre todo, en los rubros considerados más sensibles, como es el de indumentaria, dice Sambucetti. "Nuestra posición no es de proteccionismo -aclara el ejecutivo de CACE-, sino de buscar la forma de acelerar el desarrollo del mercado interno con equidad en términos impositivos, y con políticas antidumping, para que podamos competir en condiciones similares."

El nuevo escenario tiene otro ingrediente que podría aumentar el apetito por el shopping virtual hacia afuera. El 35% que se agregaba sobre el valor del dólar es cosa del pasado.

Desde la experiencia china, las marcas locales de moda se ocuparon de continuar la tendencia: el líder del e-commerce local, Mercado Libre, se movió rápido y comenzó a abrir "tiendas oficiales" en su plataforma, un negocio dirigido inicialmente a firmas de ropa que aún no tuvieran su espacio online. A las que ya lo tenían las nutrió de un público masivo, y el rubro se posicionó como uno de los de mayor crecimiento, tanto en demanda como en oferta. Aunque, en general, la mayoría de los compradores online considera una desventaja no poder ver el producto antes de adquirirlo, la venta de ropa fue en ascenso y en 2015 llegó a los $ 2743 millones, con un desembolso promedio por usuario mayor a los $ 1000. A eso se agrega parte de los $ 1006 registrados en el rubro de ropa y accesorios para bebes. En ambos casos, la marca rondó el 80% de alza en relación con 2014, y los empresarios no quieren perder el terreno ganado.

Como lo ha hecho en el caso de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) por un nuevo sistema de control de ingresos del exterior, el reemplazo del sistema por parte del Gobierno, según pudo saber LA NACION, sería a favor de una apertura moderada. Empresarios y funcionarios ya abrieron el diálogo en busca de la fórmula que preserve el avance del e-commerce local. Aunque el ritmo no es el de un tema prioritario.

"Tenemos buena comunicación para construir en forma conjunta. Queremos que la gente pueda comprar en el exterior, pero en los casos que afectan más que tengan como mínimo el mismo régimen que las importaciones mayoristas; el desafío es cómo se aplica a las compras minoristas", dice Sambucetti, titular de la entidad que agrupa a grandes y pequeños jugadores.

Otra de las preocupaciones son los artículos electrónicos, que incluye equipos y accesorios de telefonía, uno de los mercados más dinámicos en la Argentina, que la administración anterior impulsó desde Tierra del Fuego y mantuvo bajo resguardo. En las ventas online, la electrónica de consumo masivo es el segundo rubro en peso, con un 13% de la torta total del comercio electrónico. El monto alcanzado el año pasado fue de $ 8013 millones, un alza del 77% en relación con 2014. Los retailers mejoraron marcadamente sus propuestas y se lucieron en las fechas clave. Por caso, en la última edición del Cyber Monday llegó a venderse una tablet por minuto, y brillaron los smartphones y los smart TV. La expectativa de crecimiento del 65% de la CACE para 2016 dependerá de cómo se resuelva la herencia.

Normalizar sin perjuicio

El dilema de la herencia por resolver

25

Dólares

Es el monto anual de franquicia que el gobierno kirchnerista impuso como tope para las compras online de particulares en sitios del exterior. La medida aún vigente dispone para quien lo exceda, el pago de un tributo del 50% sobre lo que sobrepase el monto, y una declaración jurada

Diálogo abierto

La suma que al cambio actual -que se mantuvo en la semana en torno de los 15,45 pesos- equivale a apenas 386,25 pesos, es la que el Gobierno dejaría sin vigencia. Pero para evitar que eso dañe a las firmas locales, apostaría a una solución consensuada, que cuide a los rubros más sensibles como indumentaria y calzado, según la cámara de comercio electrónico. Esa entidad pide igualdad de condiciones para competir. Productos culturales y libros serían prioridad

64

Por ciento

Es la expectativa de crecimiento del e-commerce para este año, luego de un alza mayor al 70% en la facturación de 2015, alentada por el arraigo del hábito y la inflación. Pasajes y turismo fue lo que más movió, con un total de $ 17.309 millones

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