Gustavo Santaolalla: "George Martin fue el maestro"

El músico y productor, recuerda al hombre que lo inspiró en su trabajo
El músico y productor, recuerda al hombre que lo inspiró en su trabajo
El multipremiado productor argentino habla de su admiración por el Quinto Beatle y la influencia que tuvo en su carrera
Gustavo Santaolalla
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11 de marzo de 2016  • 16:29

Desde muy chico mas allá de mi pasión por la música, tuve una gran fascinación por los discos. Mis padres eran ávidos compradores de estos y crecí escuchando todo tipo de música y de grabaciones de distintas partes del mundo. Luego de haber comprado infinidad de simples (discos pequeños de vinilo que contenían una canción de cada lado) mis primeros dos álbums fueron el primero de los Teen Tops, grupo mexicano de rock en español , y G.I. Blues de Elvis Presley.

Ese año, los Reyes Magos me trajeron mi primer guitarra eléctrica y mi entrada en el mundo del rock estaba marcada para siempre. Sin embargo y con todo lo fuerte e importante que fueron esos primeros pasos, nada puede compararse con el impacto que tuvo la llegada de los Beatles a mi vida y a la del planeta. Nunca antes ni después se vio, se escuchó y se vivió algo así. Absolutamente indescriptible. El poder, la energía y la calidad de su música fue algo que realmente transformó al mundo tal como lo conocíamos.

Si bien sus presentaciones en vivo eran buenísimas (aunque en muy poco tiempo, imposibles de apreciar por el griterío de sus fans) la forma con la que se conectaron con el mundo fue a partir de sus discos. Sus grabaciones –impecables desde sus comienzos– me llamaron muchísmo la atención. Era fanático no solo de las canciones y de la música, sino también del aspecto sónico del asunto. Estaba maravillado por cómo sonaba esa música. Como nada que había escuchado antes. Mirando la contratapa de los discos siempre se podia leer: producido por George Martin.Y es a partir de allí que mi interés por la producción comenzó a desarrollarse.

Entendí que no solo se trataba de tener una buena melodía, un buen estribillo, una intro: comprendí que tenía que ver con mucho más que un buen arreglo y con contar con excelentes intérpretes. Que la suma de todos los elementos, incluidos los sónicos, conformaban parte de algo único, de una experiencia en sí misma: la del arte de hacer discos. El arte de crear récords, archivos, grabaciones que proyectan la creatividad de un artista con su particular estética en su máxima y mejor representación. Capturar en el tiempo y el espacio momentos sonoros mágicos que conforman un todo. Una grabación, un disco. George Martin fué el maestro de eso.

Cómo orientar sin cambiar, cómo mejorar sin adulterar, cómo pulir sin perder frescura, cómo transferir el talento genial de los Beatles a un registro fonográfico insuperable. De él aprendí casi todo. Otros productores, por supuesto, han aportado valiosísimas contribuciones al mundo del disco, pero las de George Martin son incomparables por muchos motivos, entre ellos el haber sido responsable de crear las grabaciones de uno de los artistas más importantes de la historia. Eso fue posible únicamente porque él estaba al mismo nivel creativo que ellos.

El piropo más alucinante que recibí en mi vida de productor fue el de una publicación de rock alternativo de los 90 en México, donde un periodista, tratando de explicar quién era George Martin, escribió que era "una especie de Gustavo Santaolalla de los Beatles". Por eso y por todo lo que nos diste como el quinto Beatle, ¡gracias George Martin!

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