Lollapalooza 2016: Eminem dio cátedra de hip hop

Fuente: LA NACION
El rapero conquistó al público local, que se rindió ante su música
Gabriel Plaza
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19 de marzo de 2016  • 00:35

Estilo. Un arranque aplastante. Así se sintió la primera metralleta de rimas poderosas de Eminem . Al grito de "Argentina" entró saltando al escenario principal del Lollapalooza cubierto con su capucha y con una remera estampada con la tapa del disco de Nas. Su voz parece que estuviera haciendo acrobacias en el aire, girando como los b-boys y deteniéndose abruptamente como el dueño del ritmo que es. El flow de Eminem es sorprendente y tiene la talla de los grandes del género. A veces acelera los beats de su fraseo o zigzaguea con sus rimas como si fueran trabalenguas. Su compañero MC, lo complementa perfectamente, en el contrapunto de rimas o cuando tiene que arengar al público porteño.

La frase. "Es la primera vez aquí y ahora, no queremos volver a casa. Les hablo del corazón, motherfuckers".

Visuales. Primero una imagen gigante de un grabador con sus bajos explotando y, después, la de una bandera que reza América blanca. La escenografía urbana de una ciudad opresiva aparece en varias ocasiones, en canciones explosivas y versos de redención como el de "Not afraid", donde Eminem acaba con el viejo Eminem autodestructivo.

Intenso. Eminem sube y sube, va escalando en intensidad, con un hip hop bien duro, que se alimenta de pianos repetitivos, samplers de sirenas, solos de guitarra, un bajo y una batería que tracciona desde atrás sus versos y que encuentran el climax en clásicos como "My Name Is", "The Real Slim Shady" y "Without Me".

Himnos pop. El rapero evoca la voz de Rihanna en "Love the way you lie" y de Dido en "Stan", tema con el que se hizo popular en el mundo a fines de la década del noventa. Con esa dupla levanta la temperatura pop del show y las manos del público se mueven de arriba hacia abajo al ritmo de la música.

Fuente: LA NACION

Aplastante. Eminem debería haber venido hace diez años cuando su voz era una explosión de odio y rencor del sueño americano hecho pedazos. Sin embargo, parece el momento justo para un público argentino que en términos masivos tiene poca cultura hip hop. Frente a otros monstruos del género como Kanye West o Kendrick Lamar, el hip hop de Eminem es de la vieja escuela, aggiornado a los tiempos de la industria musical y con un flow que rompe las dicotomías raciales del género. Sus transgresiones no están en su música sino en su habilidad para aplastarte con su ritmo y sus versos. En este primer concierto Eminem, más allá de su estrellato y sus provocaciones, demostró por que es una de las figuras del género, en un olimpo de maestros.

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