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Lollapalooza 2016: Noel Gallagher conquistó a todos con sus temas imbatibles

Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez
Después del impecable sideshow en el Luna Park, el ex Oasis se convirtió en el plato más fuerte del festival
Gabriel Hernando
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19 de marzo de 2016  • 21:40

Un concierto de alto vuelo. Tras ofrecer un impecable sideshow en el Luna Park el último miércoles, Noel Gallagher junto a sus High Flying Birds se erigía como uno de los platos fuertes del Lollapalooza 2016. Y en ese sentido, el ex Oasis no defraudó y superó todas las expectativas. Pendulando entre su carrera solista y clásicos de la banda que supo compartir con su hermano Liam, el set tuvo un arranque a todo trapo de la mano de "Everybody’s on the Run", "Lock all the Doors" e "In the Heat of the Moment". Aunque la intensidad jamás decayó.

Una banda de lujo. A la altura de lo esperado, el cuarteto que lo secunda, los High Flying Birds, sonó ajustado, contundente y a la vez versátil, adaptándose a los distintos climas que proponen los temas de Noel, pasando por la psicodelia, algunos pasajes más bailables y otros más rockeros y abrasivos como en "The Mexican" y "AKA… What a Life!".

Por siempre Oasis. Más allá de su auspicioso presente en solitario, Gallagher no dejó de lado las gemas que él mismo compuso e hicieron grande a su ex banda. Así fue como sonaron y despertaron ovaciones varias "Champagne Supernova", "Live Forever" y la inmortal "Wonderwall".

Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez

¿Irónico yo? Desde el mismo momento en que Oasis dejó de existir, con Noel iniciando el camino solista y Liam armando Beady Eye, los rumores sobre el regreso de la banda comenzaron a fluir y continúan hasta nuestros días. Sin embargo, y como una manera de "cortar por lo sano" con esa cuestión, el guitarrista interpretó durante su set en el Lolla "You Know We Can´t Go Back" ("Sabés que no podemos volver"). ¿Será quizás su modo irónico y habitualmente ácido de referirse al tema? El tiempo dirá…

Emocionante despedida. En un set vibrante y sin altibajos resulta difícil destacar un momento en particular, pero es muy probable que el cierre con una canción tan perfecta como "Don’t Look Back in Anger", y con todo el público coreándola a viva voz, sobresalga del resto y merezca un párrafo aparte. Pura emoción con un dejo de nostalgia.

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