Scooby Doo, 22 años muerto de miedo

Iwao Takamoto, el creador de Scooby Doo - el perro que será el protagonista del mes en Cartoon Network-, repasa su carrera, analiza el mundo de la animación actual y revela los secretos del sabueso más famoso de la televisión
Fabiana Scherer
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21 de septiembre de 2001  

Clásico de clásicos. No hay duda de que Scooby Doo lo es. El gran danés que supo mantenerse desde 1969 en la pantalla será la estrella de Cartoon Network durante octubre. Las razones: la primera es que es el mes de Halloween. La segunda, quién no quiere ver a Scooby una y otra vez.

Ante tal acontecimiento no quedó otra opción -la mejor, por supuesto- que hablar con Iwao Takamoto. El hombre, que nada tiene que ver con el animé, es el padre de la mascota de Mystery Inc., el sabueso asustadizo que se transformó en el cartoon más prolífero de la historia de la TV y en el protagonista de la próxima película de Raja Gosnell ( Mi pobre angelito 3, Jamás besada y Mi abuela es un peligro ) que protagonizan Sarah Michelle Gellar ( Buffy, la cazavampiros, como Daphne), Freddie Prinze Jr. (Fred Jones), Matthew Lillard (Shaggy) y Linda Cardellini (Velma).

Para Takamoto - creador de Penélope Glamour, de la arquitectura de la era del espacio y los vehículos de Los supersónicos y, además, diseñador principal de los personajes de Jonny Quest , entre otros emblemas de esa generación-, que Scooby siga siendo hoy, uno de los dibujos favoritos por chicos y grandes se debe, nada menos, a la esencia de la historia. "El contenido, esa relación con la experiencia del hombre, es la característica que continúa atrayendo a la gente", asegura. De hecho, el animador reconoce que no hay muchos dibujos en la actualidad que lo seduzcan. "Me parece que hay demasiadas similitudes entre unos y otros -apunta-.Y las historias, lamentablemente, carecen de riqueza." La que sí se salva es la serie de Matt Groening, Los Simpson . "Es uno de los pocos shows que sigo desde hace años -asegura-. Me gusta porque la historia es sustanciosa y le presta atención a lo que le pasa a la gente. Es una apuesta a la simplicidad visual, pero con una gran historia detrás."

Es que este maestro de 76 años (nació en Los Angeles, California, en 1925) que influyó a las nuevas generaciones y por el que han pasado casi todos los personajes de la Hanna-Barbera, compañía pionera en la animación televisiva, reconoce que una de las características principales de aquellos viejos dibujos, al igual que Los Simpson , es su simpleza. "Como son producciones hechas para la televisión no es necesario caer en los detalles. Lo importante es aportarle al personaje ciertos aspectos que definan su personalidad. "Por ejemplo, al Oso Yoguile pusimos sombrero y corbata para que no estuviese desnudo, y una mirada soberbia que le diera personalidad."

Una vida de historieta

Desde chico, Iwao Takamoto supo que lo suyo era la animación. Su carrera comenzó cuando sólo tenía quince años. "Sin entrenamiento formal llamé a los estudios Disney y pedí una cita -recuerda su hazaña con orgullo-. Por supueso, ellos me pidieron que llevara un portfolio -que no tenía- con todos mis trabajos. Pasé todo el fin de semana llenando un cuaderno con los dibujos que podía imaginar y me presenté." Lo que Iwao nunca imaginó era que el hombre que lo había entrevistado pronunciaría -tan sólo 15 minutos después de haber salido de la oficina- la codiciada frase: ¿Puede empezar el lunes? El padre de Scooby no deja de reconocer que la suerte estuvo de su lado. "De hecho tuve mucha suerte", dispara. Y no es para menos, si el joven dibujante se formó con los Nine Old Men (Ollie Johnston, Marc Davis, Ward Kimball, Frank Thomas, Eric Larson y Milt Kahl) responsables de los personajes más famosos de la meca del ratón, como la Cenicienta, Peter Pan y La Bella Durmiente. "Ellos son los que me inspiraron. Yo podía dar unas vueltas y hablarles cuanto podía. Ellos me enseñaban cosas y me inspiraban con su trabajo".

De buen humor -una constante- Takamoto dice entre risas: "Comencé a dibujar de muy joven. Me mandaban memos internos a mi oficina, advirtiéndome que no podía tomar alcohol en los festejos de Navidad".

Después de 15 años de aprender y de entrenarse, decidió abandonar la Disney para ingresar en Hanna-Barbera, la compañía que apostó por la televisión cuando ésta recién empezaba a expandirse.

Sin haber sospechado jamás que el mundo de la animación iba a llegar a lo que es hoy, Takamoto está convencido de que la TV contribuyó a expandirla y difundirla. "Pongámoslo de este modo -explica-. La animación continúa desarrollándose año tras año. Es por ello que ahora podemos ver películas como Toy Story, Shrek y Final Fantasy - todos ejemplos de animación digital- ".

Como era de sospechar, a este amante del lápiz y el papel no le resulta demasiado fácil entender este nuevo mundo digital. "Es difícil para mí aceptar que hay una serie de técnicas, que no son el dibujo, que están creando las imágenes que se ven. Extraño el contacto humano con la animación. Va a llegar un día que la ausencia de esto no llamará la atención. Será el modo en que se harán todas las cosas en el futuro." No sólo los avances tecnológicos han modificado al mundo de los cartoons. El animé (los dibujos japoneses), que según Takamoto ha desarrollado una firma propia e historias de aventuras envidiables, cambió de alguna forma la totalidad del resto de las creaciones. "De hecho, hay muchos animadores que son grandes admiradores de los trabajos japoneses", agrega, a la vez que remata con un mensaje esperanzador: "Pero siempre habrá un lugar para un cachorro como Scooby Doo."

Una mascota en la manga

Scooby Doo le debe su nombre a Frank Sinatra

El show de media hora sobre misterios adolescentes estaba a punto de salir al aire, pero sabían que algo faltaba. "Era un poco aburrido -recuerda Iwao Takamoto-. Fue entonces cuando Joe Barbera sugirió que por qué no incluíamos una mascota. Enseguida pensamos que un perro sería una buena idea. Uno pequeño, inteligente y rápido para que los ayudara. Pero yo quería tener la oportunidad de diseñar uno grande -agrega-. Me inspiré en un gran danés que tenía una amiga, al que doté de las características totalmente contrarias a las de su naturaleza. Sólo faltaba el nombre -dice en un tono con suspenso-. Pero de pronto, en un show en vivo, Frank Sinatra después de cantar Extraños en la noche comenzó a hacer un juego gutural con el que aparecieron los sonidos de Scooby Dooby Doo. Y Así fue cómo lo bauticé."

La Hanna-Barbera, pionera en la TV

Por las manos de Takamoto pasaron casi todo los dibujos de la compañía

Durante las últimas tres décadas, Iwao Takamoto diseñó y creó a la mayoría de los personajes lanzados por la Hanna-Barbera. Además de haber sido el padre de Scooby Doo y su pandilla, el animador creó en menos de dos horas a Penélope Glamour .

"Durante una reunión con Joe Barbera, un cliente le dijo que el show de Los autos locos tenía un problema, no había personajes femeninos -cuenta Takamoto-. Sin perder tiempo, diseñé una mujer con grandes curvas, ojos saltones, pelo enrulado y volados en la ropa. A eso le sumé todos los clisés de la estética femenina y los combiné con un rosa furioso para dar vía libre a la dulce y atractiva Penélope." Tal fue su éxito, que no tardó mucho en tener su propia Los peligros de Penélope. Otros personajes de la compañía que pasaron por sus manos fueron Hong Kong Phooey, Josie y sus Gatimelódicas, Los osos montañeses, Jonny Quest, Banana Splits, El oso Yogui, las naves y la arquitectura de Los supersónicos y Great Gazoo, el personaje cósmico de Los Picapiedras .

Maratón en TV

De lunes a viernes, desde las 15. Los sábados desde las 15 se verán los episodios elegidos por la gente. Domingos, desde las 14 se pasarán las películas Scooby Doo y la escuela fantasma (el 7), Scooby.. y los hermanos Boo (14), Scooby.. y la carrera de los monstruos (21) y Scooby... en la isla de los Zombis (28). Durante octubre, por Cartoon Network.

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