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Una sub 20 que juega en primera

Florencia Bertotti da que hablar con su papel de lesbiana en Culpables. El mes próximo se la verá en la nueva película de Alberto Lecchi, Déjala correr .
Fabiana Scherer
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14 de septiembre de 2001  

"No me miren que me da vergüenza", dice sorpresivamente Florencia Bertotti mientras el fotógrafo comienza a disparar su cámara. Créase o no, es vergonzosa.

La misma actriz que en la piel de Sofía, meses atrás en Culpables, hizo frente a la difícil situación de confesar a su madre en la ficción, Susú Pecoraro, y defender su amor por Gloria Carrá, no le gusta que la observen demasiado.

"Me pone nerviosa -asegura-. Todavía no me acostumbro a esto de las fotos."

Sencilla, directa, risueña y, por sobre todo transparente, la actriz de 18 años que emprendió su camino en un comercial de mermeladas y que tiempo más tarde sorprendió con su debut en el cine en El faro, de Eduardo Mignogna, supo cómo ganarse un espacio entre las jóvenes promesas.

"Me siento bien con lo que hago, disfruto de mi trabajo", dice con sumo placer. Es que para Florencia formar parte de Culpables, el unitario que sale todos los martes, a las 23, por Canal 13, es como jugar en primera. "El equipo es increíble, siento que todo el tiempo estoy aprendiendo -confiesa-. Al principio me inhibía, no podía compararme, pero fueron ellos los que me apoyaron y me hicieron jugar de igual a igual."

Regreso al formato grande

Como buena integrante de la escudería Pol-ka, Florencia trabaja para la productora de Adrián Suar por partida doble, por un lado, el unitario de TV, y por el otro, la nueva película de Alberto Lecchi, Déjala correr, que hace poco terminó de rodar y que está basada en el film Rewind, del español Nicolás Muñoz. "La hicimos rapidísimo, en un mes", dice orgullosa. En el nuevo largo de Lecchi ( Apariencias y Nueces para el amor ) que tiene fecha tentativa de estreno para el jueves 4 octubre próximo, comparte cartel con Nicolás Cabré, Julieta Díaz, Fabián Vena y Pablo Rago. "Fue una experiencia bárbara, ahí encarno a Belén, una estudiante de Bellas Artes que está de novia con René (Rago) -apunta-, y que tratará de ayudar a su amigo Diego (Cabré) a seducir a Mónica (Díaz). Es una comedia muy entretenida".

Como se trata de la misma productora, Florencia no tuvo problemas a la hora de manejar el tiempo y su color de cabello. "Se decidió que mi personaje en Culpables desapareciera por un tiempieto mientras filmaba. Pero ya estoy de vuelta -se ríe la ex rubia que antes de calzerse el papel de Sofía tuvo que pasar por una peluquería-. En la peli tengo un look similar, por suerte, porque ya me acostumbré." Decidida por naturaleza, esta chica de Barrio Norte sabía desde niña que lo suyo era la actuación. "Los actos del colegio fueron siempre un buen termómetro. Estaba en todos -recuerda-. Así que no fue difícil darme cuenta de qué era lo que quería." Fue así como convenció a su mamá para largarse a hacer castings. "Y llegó a los 12 años el comercial de la mermerlada". De ahí en adelante Bertotti no paró. Participó en telenovelas como Dulce Ana, Luna salvaje y la tira juvenil Verano del 98. La serie de Telefé, que en sus comienzos mantenía ciertos puntos de contacto con Dawson´s Creek, significó para la actriz un buen medio de exposición y aprendizaje. Es que con el tiempo Florencia, como Lola, junto a Guido Kaczka (Octavio) se convirtieron en una de las parejas centrales de Costa Esperanza. Al igual que los otros chicos, Lola y Octavio atravesaron bien al estilo Verano... por enfermedades incurables, infidelidades, ceguera... "Pero terminamos felices", dice entre risas.

Hiperactiva, a Bertotti le costó un poco adaptarse al tiempo libre que le vino de yapa cuando pasó de una tira ( Verano del 98 ) a un unitario (Culpables ). "Al comienzo no sabía bien qué hacer con tantas horas libres. Estoy a costumbrada a estar ocupada todo el tiempo -dice-, por lo que decidí anotarme en el CBC para estudiar Psicología y retomar mis clases de actuación (se formó con Hugo Midón y pronto las tendrá con Luis Romero.)" Se considera autocrítica y, por lo tanto, cada una de sus decisiones las consulta con los suyos. Tanto le importa la opinión de su familia que, por ejemplo, antes de aceptar el desafío que le planteaba Sofía -de encarar una relación con otra mujer- lo charló antes con su madre y su hermana. "Son mis referentes más importantes. Sabía que era un papel comprometido. Desde el vamos estaba segura de que lo tenía que hacer -asegura Florencia-, pero necesitaba charlarlo, como hago siempre. Para ellas lo más importante es que yo esté preparada".

Y lista estaba, a pesar de los temores y de la mezcla de sensaciones como aquella vez en la que dio su primer beso en la ficción (a Mariano Martínez, en El faro ). "Las cosas resultaron más fáciles de lo que esperaba -dispara-. Una de las razones es porque el tema se trató muy bien; otra, porque mi pareja es Gloria." Es que Carrá, ahora pelirroja, fue hasta el pasado año la hermana mayor de Florencia en Verano... " Lo hablamos muchísimo y ella me ayudó a encarar esas escenas".

Fanática de Mafalda y lectoracompulsiva de libros relacionados con la psicología, Florencia reconoce ser un poco inconsciente con todo lo que le pasa. "Me toma de sorpresa que la gente por la calle me reconozca o que me felicite por mi trabajo", dice sinceramente.

Ya probó suerte en el cine y en la tele, sabe que ahora el gran paso es hacer teatro. "Me encantaría hacer algo, pero no sé si estoy preparada. Subirte a un escenario es más jugado, estás más expuesto. No me quiero apurar, pero la idea me encanta".

Cuando encuentra un bache en su ajustada agenda, no tiene dudas sobre adónde ir. "Me encanta el cine y me gusta ser espectadora -agrega-. La última película que vi y me impactó fue La virgen de los sicarios, de Barbet Schroeder, y me emocioné con El hijo de la novia , de Juan José Campanella." Al largo que protagoniza Ricardo Darín fue a verlo tres veces y no le da vergüenza decir que es una de esas chicas capaz de ver la misma película una y otra vez.

Perfil del personaje

  • Su primera aparición en la televisión la hizo a los 12 años, probando mermeladas para un comercial.
  • El gran salto lo dio con El faro, la película de Eduardo Mignogna. Entonces llegó su primer beso de ficción, con Mariano Martínez. Por ese papel se alzó con una nominación como revelación femenina para los premios Cóndor de Plata.
  • Con 18 años, la estudiante de psicología ya se convirtió en una actriz a la que toman en serio. Su papel en Culpables y el protagónico en el film de Lecchi dan cuenta de que tiene cuerda para rato.
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