Los Simpson, esa eterna debilidad argentina

Crédito: Fox
Pablo Planovsky
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1 de junio de 2016  • 16:08

Cuando Gustavo Yankelevich, gerente artístico de Telefé, vio un screening de The Simpsons en Los Ángeles, le parecieron unos «muñequitos simpáticos». El director artístico del canal, Claudio Villarruel, heredó la serie animada tras su partida: tenía que programar unos dibujos animados que medían 25 puntos de rating en el prime time. "Me pareció simpático poner la serie toda la tarde (los sábados) como una maratón: por lo que generan Los Simpson, que podés ver el mismo capítulo tres o cuatro veces". Villarruel, que en 2010 admitió nunca haber visto un capítulo entero de la serie, se queda corto.

Los seguidores de la familia amarilla de Springfield no solo ven un capítulo detrás de otro (el famoso binge watching) sino que ven los mismos capítulos mucho más que tres o cuatro veces. Prueba contundente: cuando Telefé decidió levantar Los Simpson de la programación de los domingos, en mayo último, la página de Facebook del canal se llenó de comentarios-memes que pedían el regreso de Homero y compañía a su horario habitual: hasta llegaron a organizar una marcha al Obelisco para quejarse.

El enojo fue tanto que el canal debió anunciar el regreso, también, con un meme. Fox no se quedó atrás: además de un post que capitalizaba la polémica con la leyenda "Fox nunca te va a dejar sin tu programa favorito" con una imagen de Homero en pose Los diez mandamientos, preparó para esta semana una maratón "La vuelta a Springfield en 25 días" con algunos de los mejores capítulos urbanos de la ficción, que el 19 de este mes emitirá el capítulo final de la temporada ¡número 27!, con una 28a. ya confirmada.

El clamor de los fanáticos trascendió más de una generación (empezaron a transmitirse en Argentina durante los primeros años 90): uno puede encontrar las frases más populares utilizadas para situaciones de contexto local: ya sean memes de fútbol o política. Lo llamativo es que aún siendo la serie más longeva en la historia de la televisión norteamericana (596 capítulos, por ahora) la mayor parte de sus seguidores tenga predilección por las temporadas más viejas como prueban las calificaciones de usuarios de IMDb, donde el puntaje desciende de manera considerable si uno compara los capítulos de las 10 primeras temporadas con cualquiera de las últimas. Decir que el programa que hace un pastiche paródico, con cinefilia voraz, de las costumbres de la clase media norteamericana como una sátira, no comprende que la serie transcendió fronteras y no fue un éxito solo en el país de origen. Funciona como una suerte de I Ching para la sociedad del espectáculo en todo el mundo, aunque la mayoría prefiera ver los episodios en el idioma local y no el original.

Desde el señor Burns haciendo campaña por el candidato republicano Mitt Romney en 2008, pasando por George Bush padre luchando contra Homero (una suerte de venganza por un dicho del entonces presidente de Estados Unidos, en la vida real, que quería "menos niños como Bart Simpson" en su país) hasta la introducción armada por el artista callejero Banksy, Los Simpson se han convertido en el zeitgeist que reconforta incluso a quienes ya conocen las frases de memoria.

Aquí, un repaso por algunos de los capítulos más recordados de su larga historia:

  • Marge vs. The Monorail

El humorista Conan O’Brien confiesa que, aún cuando fue el anfitrión de algunos de los late-shows más populares de Estados Unidos en los últimos 21 años, siempre alguien se le acerca y le dice: "monorriel". O’Brien fue uno de los guionistas que trabajó en la creación de Matt Groening. La escritura de un capítulo (de unos 20 minutos de duración, aproximadamente) puede llevar entre dos y tres meses. En este episodio, la ciudad de Springfield debe decidir si invierte el dinero en arreglar las calles o invertir en el proyecto que les acerca un extranjero para la creación de un monorriel. El proyecto, por supuesto, es un fraude, que dispara algunos de los mejores diálogos ("¡Batman es un científico!") y la mejor canción de la serie, una combinación -en palabras del propio comediante- de "malas ideas para transporte público en el futuro, malas películas de Irwin Allen de los 70, y mi musical favorito de todos los tiempos, The Music Man". Otras menciones de honor: el tema a lo Shirley Bassey que está en los créditos de Sólo se vive dos veces, la parodia a las películas de 007 y El planeta de los simios con el ritmo de "Rock me, Amadeus", cantado por Troy McClure.

  • Treehouse of Horror V

Los especiales de Noche de Brujas son un clásico dentro de la serie. Ya desde la alterada secuencia de títulos, cualquier cosa puede pasar. Guillermo del Toro ayudó en el diseño de una las secuencias de introducción más memorables, donde se repasan todos los íconos del cine y la literatura de terror. El más memorable de los tres cortos del quinto especial, es aquel donde Homero acepta cuidar una de las mansiones de su jefe, el señor Burns, y todo se convierte en una parodia a El resplandor, la película de Stanley Kubrick. "Sin TV y sin cerveza Homero pierde la cabeza" reemplaza aquí al "All work and no play makes Jack a dull boy".

  • Rosebud

Un título que se explica por sí mismo: una remake en clave de comedia de El ciudadano, considerada la mejor película de todos los tiempos. El señor Burns interpreta el personaje de Charles Foster Kane de Orson Welles, sin las cualidades que hacían al megalómano Kane un personaje redimible. El cameo de The Ramones ("Smithers, mande a matar a los Rolling Stones") es uno de los mejores en una serie que supo tener a Michael Jackson (que cantó una canción especial para Lisa Simspon), Paul McCartney y Lady Gaga.

  • Last Exit to Springfield

"Plan dental. Lisa necesita frenos" es la frase que se repite mentalmente una y otra vez en la mente de Homero, que no siempre se comunica bien con el resto de su cuerpo. Encargado de representar a los trabajadores de la planta nuclear de Springfield, el delegado gremial Homero debe luchar por conseguir un plan dental para su hija. Las cosas, por supuesto, no marchan tan bien como se podía esperar.

  • Homer’s Enemy

Peculiaridades de la serie: cada episodio del ciclo animado está enfocado en algún personaje. Ya sea alguno de los cinco integrantes de la familia o en uno de los secundarios, siempre la atención está puesta sobre uno en particular. En este caso, Homero encuentra a su archienemigo. Un despliegue del talento con el que se construye el humor negro en la serie. Homero Simpson nunca deja de ser un glotón, amante de las donas, la cerveza Duff en la taberna de Duff, holgazán y bastante torpe. Pero es un personaje que, aún cuando el espectador tendría todos los elementos para "detestarlo" logra empatizar con él y tenerle afecto. No es el caso del nuevo trabajador de la planta nuclear, que no puede creer como nadie nota que "Homero Simpson es un idiota" y gradualmente pierde la cabeza por el resentimiento y la envidia que lleva el patriarca Simspon, que solo quiere ser su amigo. El chiste final logra hacer humor de la tragedia: mientras bajan el ataúd de Frank Grimes, Homero se queda dormido en pleno funeral y grita entre sueños, como si fuera la TV: "Cámbiale Marge".

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