Del delantero desertor al goleador "de una noche", las 5 curiosidades de la Copa América

Marvezzi, de goleador del seleccionado al ostracismo
Marvezzi, de goleador del seleccionado al ostracismo Fuente: Archivo
El primer torneo continental en 1910, la sequía de Chile en 1917, el argentino que casi no juega en 1920 porque no había hecho la colimba; medallas de oro al segundo; Juan Marvezzi, de goleador argentino al ostracismo
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3 de junio de 2016  • 09:23

Torneo prehistórico

Si bien la primera edición oficial de la Copa América se produjo en 1916, como parte de la celebración del primer centenario de la independencia argentina, seis años antes se desarrolló en Buenos Aires un certamen que bien podría haber sido incluido en el historial de la competencia sudamericana. En 1910, Argentina celebró otro centenario, el de la Revolución de Mayo; y el programa de festejos incluyó un torneo de fútbol, la Copa Centenario Revolución de Mayo, que contó con tres participantes y se extendió entre el 29 de mayo y el 12 de junio. En el partido inaugural, Uruguay se impuso a Chile por 3 a 0. Luego, Argentina goleó a su rival trasandino por 5 a 1 y al representativo oriental por 4 a 1. Con este doblete, la nación anfitriona se consagró campeona de la primera experiencia entre selecciones, madre de la Copa América. Esta contienda deportiva no fue incluida en el historial del certamen sudamericano por no haber sido reconocida oficialmente por la CONMEBOL. ¿Por qué? Simplemente porque esta entidad todavía no había sido fundada. Recién sería constituida seis años más tarde.

Confianza

Para la Copa América de Uruguay 1917, se decidió que cada vez que un seleccionado marcara un gol, en una de las cabeceras del estadio montevideano de Parque Pereira, sede de todos los partidos, se colocara un banderín con sus colores representativos, como una especie de rudimentario "tablero electrónico". Para el match inaugural, entre la escuadra local y la de Chile, sólo se prepararon banderines celestes, en un claro gesto de excesiva confianza. De todos modos, los distintivos con colores chilenos no fueron necesarios en ese encuentro, porque Uruguay se impuso por 4 a 0. Tampoco se utilizaron en los juegos siguientes de los trasandinos, que cayeron 1 a 0con Argentina y 5 a 0 con Brasil.

El desertor

Antonio de Miguel, delantero de Newell’s Old Boys estaba feliz: sus buenas actuaciones en el equipo rosarino lo habían catapultado a la selección argentina que debía participar de la Copa América de Chile 1920. Contento con la convocatoria, el jugador se dirigió una mañana al Departamento de Policía de Rosario para tramitar el documento que le permitiera trasladarse al país vecino. Sin embargo, apenas se presentó en la delegación para cumplir con la diligencia, fue detenido. ¿Cuál había sido su delito? De Miguel figuraba en la lista de ciudadanos que no habían cumplido con el servicio militar obligatorio vigente en esa época. Gracias a la intervención de un par de dirigentes de su equipo, el delantero fue liberado y autorizado a viajar a Chile para vestir la camiseta albiceleste. Eso sí: a la vuelta, apenas puso un pie en su país, el futbolista fue llevado de inmediato a una dependencia militar para cumplir con la conscripción. De Miguel ingresó al cuartel con una sonrisa por el deber cumplido.

Medallas

El partido que Perú le ganó a Uruguay por 2 a 1 fue el último de la Copa América disputada en Lima en 1939 y, en los hechos, una verdadera final, ya que ambos equipos habían arribado al match culminante con la misma cantidad de puntos, producto de cuatro victorias, sin empates ni derrotas. Terminado el encuentro, los organizadores se permitieron un ligero cambio de planes y entregaron medallas de plata a los campeones, y de oro a quienes habían terminado en segundo lugar. ¿Por qué? Porque los dirigentes de la federación local quisieron rendirles un genuino y espontáneo homenaje a los jugadores orientales por considerarlos "nuestros maestros en el fútbol".

Goleador de una noche

La Copa América de Chile 1941 tuvo un extraño héroe: el delantero argentino Juan Marvezzi. El atacante, que en ese momento representaba al club Tigre, se consagró goleador del campeonato con cinco conquistas. Lo curioso de su performance fue que consiguió todos los tantos en un solo encuentro, la victoria argentina sobre Ecuador por 6 a 1. En este torneo, Marvezzi actuó también frente a Perú y Uruguay, pero no logró nuevos gritos. Terminado el certamen, el artillero no volvió a ser convocado para vestir con la camiseta celeste y blanca.

(*) Las historias reunidas para esta nota forman parte del libro Historias Insólitas de la Copa América, escrito por Luciano Wernicke y editado por LibroFútbol.com

pl/gs

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