En Suiza ya se celebra el bicentenario de Frankenstein

En la villa Diodati, a orillas del lago de Ginebra, se puede recorrer la mansión en la que Mary Godwin, Percy Shelley, Lord Byron y John Polidori capearon el "año sin verano" creando algunos de los monstruos más famosos de la literatura
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10 de junio de 2016  • 12:03

Mary Shelley, tenía 18 años cuando creó a Frankenstein
Mary Shelley, tenía 18 años cuando creó a Frankenstein Fuente: AFP

GINEBRA.- Frankenstein, la historia de un científico que da vida a un monstruo creado a partir de restos humanos, ilustra desde hace dos siglos el temor del ser humano ante el poder creciente de la ciencia. Ahora su origen se expone en una muestra en Ginebra.

Para conmemorar los 200 años de esta novela concebida por la escritora británica Mary Shelley durante una estancia en Suiza, se preparó una exposición denominada Frankenstein, creado de las tinieblas.

En una sala débilmente iluminada en el subsuelo de la fundación Martin Bodmer se exponen las amarillentas páginas manuscritas sacadas de un cuaderno en el que Shelley escribió en 1816 la primera versión de esta obra maestra de la literatura romántica.

Una página del manuscrito de Mary Shelley de Frankenstein, exhibido en Ginebra
Una página del manuscrito de Mary Shelley de Frankenstein, exhibido en Ginebra Fuente: AFP

La idea del "monstruo desgraciado" le vino a la mente cuando solo tenía 18 años y veraneaba con su prometido, el poeta británico Percy Bysshe Shelley, en la villa Diodati, cerca de Ginebra, alquilada para el periodo estival al ilustre Lord Byron.

Los actuales propietarios de esa pintoresca mansión que se asoma al lago de Ginebra abrieron las puertas de su parque privado para visitas guiadas durante la exposición, que durará hasta el 9 de octubre.

La villa Diodati en un grabado de la época, conservado en la Biblioteca de Ginebra
La villa Diodati en un grabado de la época, conservado en la Biblioteca de Ginebra

Concurso de fantasmas

A mediados de 1816, la meteorología era particularmente mala en Ginebra por la erupción masiva del volcán indonesio Tambora (fue conocido como "el año sin verano") y para pasar el tiempo, el poeta Lord Byron pidió a cada uno de los escritores reunidos en la Villa Diodati que imaginara una historia de fantasmas. El inglés John Polidori escribió El vampiro, que fue publicado tres años después y es considerada la primera novela del género vampiresco.

En esta exposición en Ginebra, la obra se encuentra junto a otras primeras ediciones, entre ellas, tres de la novela de Mary Shelley Frankenstein o el moderno Prometeo, la novela más famosa surgida del concurso lanzado por Lord Byron.

Cuando la obra fue publicada por primera vez en 1818, no llevaba el nombre de Shelley, solo el apellido. Uno de los ejemplares de la exposición, presentado como regalo al hombre que animó su redacción, lleva como única mención un sucinto "para Lord Byron, de parte de su autor".

"Su nombre era desconocido, no habría aportado nada a las ventas del libro, especialmente un nombre femenino", explica David Spurr, profesor de literatura inglesa en la universidad de Ginebra y curador de la exposición.

Shelley, hija del filósofo político William Godwin y de la feminista Mary Wollstoncraft, buscó su inspiración en el temor generado en la sociedad de la época hacia la ciencia y la tecnología. "Las cuestiones fundamentales sobre la ciencia y la capacidad de crear vida humana, modificarla o intervenir en el proceso de creación de la vida, todavía hoy siguen siendo muy actuales", consideró Spurr.

Nicolas Ducimetiere, subdirector de la Fundación Martin-Bodmer, comparte su punto de vista: "¿Dónde están los límites del creador científico? ¿Hasta donde podemos llegar sin tomarnos por Dios y sin crear algo que sea una catástrofe para la humanidad?"

Agencia AFP

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