Tomás Cubelli no será un jaguar, pero sí es un puma de ley

Crédito: Villarpress
El Nº 9 participa en el Super Rugby, pero no por la franquicia argentina, sino por los Brumbies australianos; su experiencia y los desafíos que afronta en su vuelta al seleccionado
Alejo Miranda
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17 de junio de 2016  • 00:31

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.– Albert Camus tituló "L’Étranger" a su obra cumbre. La traducción al español por "El Extranjero" sigue generando controversia. Para algunos eruditos, la acepción de "extraño" se ajustaba mejor. Tomás Cubelli bien puede considerarse el "extranjero" de los Pumas, pero ciertamente no es ningún extraño.

El medio-scrum es el único integrante de los Pumas que juega en el exterior y no es parte de los Jaguares. Luego del Mundial, eligió continuar su carrera en Brumbies, de Australia, que también participa en el Super Rugby, razón por la cual está habilitado para integrar el seleccionado nacional, al contrario de lo que sucede con los de Europa.

La partida no fue una decisión sencilla para quien se ha convertido en parte integral de los Pumas: desde el último partido del Rugby Championship 2013 (ante Australia en Rosario) jugó todos los encuentros de los Pumas (28 consecutivos), ya sea como titular o ingresando desde el banco. Seis meses, sin embargo, bastaron para probar que su elección fue acertada.

"Es bueno abrir la cabeza y en otro lugar del mundo, donde el foco se pone en otras cosas", justifica Cubelli. "Hay aspectos que acá se trabajaban igual, otros distinto. Es bueno para aprender, tener distintas variantes y herramientas."

Cubelli fue titular en 11 de los 12 encuentros de Brumbies, equipo de Canberra, líder de la Conferencia Australiana. Con tres compromisos por jugar, está en zona de playoffs. "Fue increíble. Pude jugar varios partidos seguidos, que es a lo que iba. Se hace difícil irte lejos de casa, a otra cultura, si no jugás", cuenta Cubo. "Ése era un poquito el miedo. Me habían dicho que me iban a tener en cuenta, pero después hay que confirmarlo en la cancha. Al principio el desafío te ponía a prueba y había que demostrar entrenamiento a entrenamiento y partido a partido que uno estaba para asumir esa responsabilidad."

Menos sencilla fue la adaptación a la vida cotidiana: "El último mes se me hizo duro; sabiendo que ya me volvía, estaba un poco ansioso. Viajás mucho, la semana se pasa rápido analizando el último partido, el próximo rival… De repente estaba mirando el calendario, habían pasado cinco meses y me empecé a poner un poquito loco".

Aunque viva solo y en el extremo opuesto del globo, se las ingenió para conservar algunas costumbres argentinas. "Hay unos chicos que están allá jugando al fútbol y otros que están jugando al rugby en clubes, y hacemos asados". ¿Qué cortes consiguen? "Matambre, que hacemos a la pizza; costillas, y podemos pedir que las corten a nuestro estilo; vacío... no está tan mal. No es lo mismo que acá, pero hay buena carne en Australia", responde.

El triunfo sobre Italia, aunque deslucido, sirvió para exorcizar la racha derrotista que arrastraban los Jaguares, algo de lo que Cubelli, que tuvo un buen ingreso el sábado, está exento. "Los horarios no eran los mejores para ver los partidos, pero cuando no podía verlos en vivo los grababa", recuerda el ex jugador de Belgrano. "No puedo opinar cuando no estuve en el equipo. Cuando uno afronta algo nuevo, el estrés es el doble. Además la expectativa era muy alta. Es algo difícil de manejar que con el tiempo se va a ir aprendiendo."

En lo que sí congenia Cubelli con los Pumas "locales" es el aprendizaje de un rugby mucho más dinámico, que imprimen tanto Brumbies como los Jaguares y que espera replicar en el seleccionado. "Si bien en los Pumas hay más presión por ganar, la propuesta es muy parecida. Tal vez por períodos cortos se busca tener un poco más de posesión, o cuando no están dadas las situaciones, no arriesgar de más. Pero creo que si estamos bien y realmente imponemos nuestro juego podemos hacer el mismo del Super Rugby en un test-match."

El próximo desafío es mayor: Francia. Los Pumas llegaron anoche a esta ciudad para enfrentarse con los galos en dos partidos, pasado mañana y el sábado 26. "Tiene jugadores impredecibles y creativos, pero si podemos jugar con el ritmo que venimos imponiendo en el Super Rugby deberíamos generarles problemas", desafía Cubelli.

Con el sorteo del Mundial a la vuelta de la esquina y compromisos aun más exigentes por delante, la presión por el resultado aumenta, ya que el ranking de diciembre determinará los preclasificados. "No nos tiene que volver locos y tampoco ponerlo como primer objetivo", advierte. "Es importante, no lo voy a negar. Siempre es más fácil formar equipos a partir de victorias, porque uno se suelta y empieza a animarse más."

No será un Jaguar, pero menos un extraño. Cubelli es un Puma más. ¡Qué duda cabe!

Francia, un rival diezmado para los tests en Tucumán

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.– El seleccionado de Francia fue el primero en llegar a esta ciudad. Los entrenamientos comenzaron la semana última con 17 jugadores, a los que se sumaron 11 el martes pasado, provenientes de los equipos que perdieron en los cuartos del Top 14, Castres y Toulouse. De los semifinalistas, el único a las órdenes de Guy Novès es el apertura François Trinh-Duc, de Montpellier. No hay jugadores de Toulon, Racing ni Clermont. En el plantel hay cuatro jugadores sin experiencia internacional: el 2a línea Fabrice Metz, el pilar derecho Lucas Pointud, el hooker Clément Maynadier y el 3a línea Kélian Galletier. Para peor, el fullback Geoffry Palis quedó al margen por una lesión. El capitán será el joven apertura Jules Plisson. Hoy, los entrenadores de ambos equipos darán a conocer las alineaciones titulares.

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