Destete respetuoso: cómo llevarlo adelante según tres puericultoras

Deborah Maniowicz
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12 de julio de 2016  • 00:00

Hace unas semanas navegando por Internet me encontré con este texto:

"Aún recuerdo la primera vez que te puse en mi pecho y hambrientos de amor y de piel supimos juntos este camino recorrer. Momentos sublimes, oscuros también. Nunca me imaginé que la maternidad me enfrentaría a tantos desafíos. Hoy llegó el momento de decir adiós, de dar paso a nuevas experiencias y encontrar otras maneras de demostrarnos cuanto nos amamos. Amamantarte fue para mi, amarte, darte, cuidarte, enamorarme. ¿Cómo te dormiré sin la teta?¿Cómo aliviaré tus dolores, llantos y frustraciones? ¿Cómo será no alimentarte con la leche de mi cuerpo? ¿Cómo? Transformar este vínculo, será para los dos, un desafío que iremos construyendo día a día, y aprenderemos que amar va más allá del verbo mamar. Soy inmensamente feliz de haberte amamantado. Tu mamá." (Valeria Fernández)

Lo leí y no pude evitar llorar. Me acordé de los primeros días de lactancia, del dolor en las mamas, las grietas y el ardor. De esa sensación de "no voy a poder" y esa admiración por las mujeres que lograban prender a su hijo al pecho en cualquier lugar y circunstancia y sin el almohadón de amamantar. Me acordé de la tortuosa y angustiante rutina de ir cada día al pediatra y ver como Julieta había bajado 30, 40, 60 gramos más. Del despertador sonando cada tres horas y tener que masajearle las manos para que no se duerma. Un poquito más mi amor. Te prometo que después dormimos. Necesito que comas. Leí el texto y me acordé de la decisión que tomó el pediatra de agregar complemento por unos días y de mi llanto desconsolado por ese camino tan distinto al que me imaginaba. "Necesitamos cortar la bajada de peso, van 9 días de descenso. Le vas a dar 40g, siempre después de cada toma. Te prometo que es por unos días. Vas a ver que después tiramos la mamadera a la mierda. No te angusties". Del apoyo incondicional de mi marido y de Silvia Solá, la voz al otro lado del teléfono, dándome fuerzas, acompañando la decisión del pediatra y prometiéndome que íbamos a poder, que Julieta iba a subir de peso y que todo iba a mejorar, que íbamos a tener una lactancia exitosa.

Y así fue. Fueron 20 días de mamadera. Al día 29 de vida la rechazó y nunca más aceptó tomar leche de un lugar que no fueran mis tetas. Desde ahí fueron cinco meses de lactancia exclusiva, introducción de alimentos y seguimos. Un año y tres meses del más puro amor, de fusión y unidad. De alimentarla con mi cuerpo; porque nunca me sentí tan productiva y me fue tan fácil expresar amor.

Hace unas semanas empecé a regular las tomas, ordenarlas y limitarlas un poco. Para el destete todavía falta mucho, ni siquiera está en los planes cercanos. Pero qué necesario se me hizo escribir e investigar sobre el tema para cuando llegue el día, que cada vez falta menos.

Para arrancar con este especial de destete entrevisté a tres de mis puericultoras preferidas. Silvia Solá, la mia, la que me acompañó en cada etapa de la lactancia y me contuvo cuando sentí que no iba a poder. Paola de los Santos, a quien les presenté en Padres Primerizos, cuando escribí sobre la previa a la lactancia. Y Valeria Fernández, la autora de ese texto que me resultó tan cercano e inspirador. ¡Espero que les sea útil!

SILVIA SOLA

"La paciencia es la mejor amiga en este proceso"

–¿Qué entendés por destete respetuoso y cuáles son los beneficios para mamá y bebé?

–Doy por sentado que el respeto es un valor incorporado socialmente por lo que evitaría la diferencia entre destete a secas y destete respetuoso. El destete es ese proceso en el que el bebé va egresando a niño, entre otras cosas, porque deja de necesitar la succión o bien puede prescindir de ella. No sólo se remite a lactancia ni tiene un encuadre específico de edad.

–¿Puede realizarse a cualquier edad (6 meses, 1 año, 2, 4...)? ¿Quién decide cuándo es el momento (es una decisión unilateral, de la díada, familiar)?

–Puede realizarse espontáneamente o ser inducido. La edad está siempre ligada a un contexto por lo que no arrojaría números. Las decisiones parten de los adultos, los bebés pueden proponer pero creo que la decisión final es del mundo de los adultos. A veces se les transfiere el protagonismo a los bebés, y si bien es una relación que involucra a más de una persona, pienso que el bebé no puede tener el alcance de tomar este tipo de decisiones.

–¿Cómo sabemos si estamos preparadas para destetar?

–Aparecen malestares o incomodidades en relación al tema. Ese es el primer signo. Luego aparece la curiosidad por saber más acerca de la toma de la decisión y sus consecuencias. Más tarde aparece algún argumento tranquilizador o de complicidad.

–¿Cómo llevar adelante el destete? ¿Me podés contar algunos tips?

–Creo que si se da espontáneamente no es necesario implementar recetas ajenas. Si es una situación difícil de abordar más que tips o "consejitos" como dicen, hay que hacer una consulta con un especialista en el tema.

–¿Cuánto tiempo lleva destetar a un bebé? ¿Días, semanas, meses?

– Siempre digo que armar y desarmar lleva tiempos similares y proporcionales para que sean bien tolerados. Creo que la paciencia es la mejor amiga en este proceso. No hay tiempos fijos establecidos. No me gusta ponerle un número porque promueve ansiedades y es necesario cuidar a las madres de las ansiedades porque ya esta sociedad se encarga de llenarlas de preocupaciones.

–¿Es mejor empezar haciendo un destete de día y luego pasar a la noche o se puede destetar de noche y continuar la lactancia de día?

–No hay posibilidad de encasillar tan estructuradamente un proceso que involucra lo físico, lo emocional y la dinámica de una familia, creo que en cada casa y con cada hijo puede adoptar una forma distinta. Lo importante es embarcarse sin expectativas muy rígidas para tolerar mejor los tiempos de cambios y las noches de sueño.

*Les recomiendo muchísimo el libro Postparto de Silvia, que empieza con el embarazo y termina con el ciclo de la vida misma pasando por todas las etapas. A Silvia la pueden seguir en su web acá o en Facebook .

PAOLA DE LOS SANTOS

"Nadie debería intervenir a no ser que sea solicitada su opinión"

–¿Qué entendés por destete respetuoso y cuáles son los beneficios para mamá y bebé?

–El concepto que hoy utilizamos como destete respetuoso hace referencia a lo que por suerte muchas madres han venido haciendo durante la crianza de sus hijos e hijas cuando deciden ponerle fin a la etapa de la lactancia. Hoy se hace hincapié en el término "respetuoso" para tener en cuenta los estadios y las necesidades de cada equipo mamá-bebé; y esto es un buen augurio ya que, a pesar de que todo cierre de etapas genera sentimientos movilizantes, el hacerlo cuando el bebé o el niño están listos, o bien prepararlos con amor hará que el proceso sea experimentado de modo más saludable.

–¿Puede realizarse a cualquier edad (6 meses, 1 año, 2, 4...)? ¿Quién decide cuándo es el momento (es una decisión unilateral, de la díada, familiar)?

–Si bien la recomendación de los organismos internaciones (OMS, UNICEF, AAP) es lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida y con la alimentación complementaria oportuna hasta los dos años, son la mamá o el bebé quienes lo deciden y es por esto que existen tantas posibilidades como equipos de mamá-bebé y nadie debería intervenir a no ser que sea solicitada su opinión. Cuando es el bebé el que un día se desteta, la mamá suele quedar sorprendida y en ocasiones lo relaciona con rechazo por parte del bebé, lo que le genera angustia. En estos casos resulta conveniente que los profesionales de la salud que los asisten y su entorno no minimice esos sentimientos maternos con frases tales como "¿Pero por qué estás triste?", "Con fórmula crecen y se alimentan igual", etc, aunque sean dichas con buena intención. Lo más adecuado es acompañar a la madre, respetarla y darle entidad a sus sentimientos.

–¿Cómo sabemos si estamos preparadas para destetar?

–En la clínica diaria observo que en el caso de los bebés suele ser bastante rápido o abrupto y no da mucho tiempo para preparase, en cambio en los pequeños van dando señales tales como una disminución en el interés al momento de las tomas, prefieren jugar que tomar el pecho, o sencillamente nos dicen con voz clara que no quieren más teta. En relación a la madre yo considero que si el proceso de amamantar ya no le está produciendo la satisfacción que le producía, o se le generan sentimientos contradictorios al momento de hacerlo, o le molesta que el niño le levante la ropa para prenderse, o directamente sufre al hacerlo, son todos indicadores de que es el momento para destetar. ¿Será el mejor momento?, ¿El más adecuado?, ¿El que soñamos?, ¿El que dicen los libros? No lo sabemos, pero en ningún lugar está escrito que una mujer tenga que pasarla mal o amamantar si no forma parte de su deseo.

–¿Cómo llevar adelante el destete? ¿Me podés contar algunos tips?

–En mi caso trabajo acompañando a la mamá a encontrar su mejor versión para hacerlo. Hay quienes prefieren comenzar por el famoso "no ofrecer, no negar" y de esta manera ir paulatinamente disminuyendo la cantidad de tomas pero hay otros equipos a los que se les complica esta modalidad y comienzan a quitar tomas. Cuando se trata de un niño pequeño muchas veces funciona el fijar una fecha o acontecimiento determinado para comenzar a quitar una toma o una tanda de tomas. Desde ya que evitar los lugares en donde se suele dar la teta es indispensable y al momento del pedido de la toma poder reemplazarlo por alguna otra actividad como juegos, cuentos, canciones, etc. La mayoría de las mamás intentan que la piel del pecho no esté tan expuesta en estos momentos y otras limitan las tomas a por ejemplo la casa y en determinados momentos que suelen ser para dormirse o al despertarse.

–¿Cuánto tiempo lleva destetar a un bebé? ¿Días, semanas, meses?

–De la manera en la que yo trabajo me resulta muy difícil responder esta pregunta porque cada situación es particular, pero estamos hablando por lo general de semanas o inclusive un mes. También existen las situaciones de fuerza mayor en las que por cuestiones de salud de la mamá los bebés de un momento para otro se quedan sin tomar teta.

–¿Es mejor empezar haciendo un destete de día y luego pasar a la noche o se puede destetar de noche y continuar la lactancia de día?

–Esto depende como siempre de cada situación, pero en líneas generales y teniendo en cuenta la importancia que suelen tener las tetas de dormir se suele comenzar por las tomas del día. Cuando ya se comienza con las tomas de la noche es importante que si hay un papá u otra mamá formando parte de esa familia, sean los que intervengan llevando consuelo o alimento.

*A Paola la encuentran en Instagram y Twitter: @PaolaLactancia, en Facebook o con el hashtag #YoDoyLaTeta .

VALERIA FERNÁNDEZ

"Las tomas irán siendo reemplazadas por otras formas de dar y recibir amor"

–¿Qué entendés por destete respetuoso y cuáles son los beneficios para mamá y bebé?

–Me gusta pensar el destete como un proceso, un camino a recorrer donde el respeto está dado por considerar tanto las necesidades del bebé/niño como las de la madre. Encontrar el equilibrio entre ambas es la clave de este recorrido. Los beneficios de pensar el destete como un proceso con un objetivo en el tiempo son muchos; entre ellos podemos mencionar el hecho de encontrar nuevas maneras de re-vincularnos sin la teta, donde las tomas irán siendo reemplazadas por otras formas de dar y recibir amor. Permitir que la producción de leche vaya mermando de manera paulatina, evitando así complicaciones que deriven de la congestión mamaria que se da en un destete abrupto. El tiempo y la flexibilidad, pilares fundamentales, harán que cada día sea una nueva oportunidad para repensar como nos sentimos y reajustar algunos aspectos en el caso de ser necesario.

–¿Puede realizarse a cualquier edad (6 meses, 1 año, 2, 4...)? ¿Quién decide cuándo es el momento (es una decisión unilateral, de la díada, familiar)?

–Nada impide que el destete se produzca en cualquier momento, pero, si tenemos en cuenta las recomendaciones de la OMS y de las principales academias de pediatría, sabemos que se sugieren seis meses de lactancia exclusiva, hasta el año como alimento principal y, mínimo, hasta los dos años. De allí en adelante, el tiempo que cada díada decida. La lactancia no tiene fecha de vencimiento. Si hablamos de un destete espontaneo, será el bebé/niño, el que decida cuando dejar de mamar (aunque en algún momento también puede haber tenido alguna intervención por parte de la madre, como ser, ordenar tomas, asignar momentos y lugares para mamar). Si hablamos de un destete dirigido, la iniciativa será tomada por la madre, este puede ser abrupto o paulatino. El conflicto surge cuando alguna de las dos partes siente que ha llegado el momento de destetar, generalmente la madre, producto del cansancio, despertares nocturnos, presión del entorno, indicaciones de profesionales, entre otras, o, simplemente porque considera que ya ha concluido una etapa y el bebé/niño quiere seguir mamando.

–¿Cómo sabemos si estamos preparadas para destetar?

–No existe una fórmula única para encarar el destete, ni nada que nos asegure que "es el momento". Es de suma importancia poder escucharnos y escuchar a nuestro hijo. En la escucha sincera y genuina podremos encontrar las respuestas.

–¿Cómo llevar adelante el destete? ¿Me podés contar algunos tips?

–Algunas herramientas: comenzar a ordenar tomas, no más libre demanda, pautar momentos y lugares (por ejemplo "solo en casa", "para dormir"). Es importante hablar con el bebé; poner en palabras lo que sentimos. Evitar los lugares donde el bebé/niño suele ser amamantado si nuestra intención es no darle la teta. La sustitución por otro alimento puede funcionar solo cuando tiene hambre, porque ya sabemos que la teta no es solo alimento. Reemplazar la toma por juegos, canciones, paseos. Para intentar reducir las tomas nocturnas, si ya son mayorcitos (más de dos años), se puede probar con frases del estilo "las tetas se van a dormir". Desde ya que estos tips a veces podrán funcionar y a veces será necesario hacer unos cuantos intentos. No existe la magia, y deberemos estar más disponibles que nunca. Yo no creo en el "no ofrecer – no negar". Si el objetivo es ordenar/quitar tomas, en algún momento deberemos negar. Lo esencial está en poder acompañar a nuestro hijo. Por supuesto que su reacción será nuestra guía para pensar si vamos muy rápido o necesitamos un poco más de tiempo. Consolar, contener, acompañar y contar con una red de apoyo es muy importante.

–¿Cuánto tiempo lleva destetar a un bebé? ¿Días, semanas, meses?

–El tiempo estará supeditado a qué tipo de destete queremos o necesitamos hacer.

–¿Es mejor empezar haciendo un destete de día y luego pasar a la noche o se puede destetar de noche y continuar la lactancia de día?

–En este punto también se deberá tener en cuenta las características únicas de cada diada, en un principio pensar qué tomas impactarán menos, cuáles podemos reemplazar. No hay un "manual de destete".

*A Valeria la encuentran en Oro Blanco Lactancia, en Facebook.

Nos encontramos el viernes, para compartir testimonios sobre destete. A quienes estén en este proceso va un consejo: hagan tribu!!! Junténse con otras mamás que hayan pasado por este proceso, compartan sus sentimientos con su pareja y hablen mucho con su bebé.

Me pueden escribir a crianzaentribuok@gmail.com. También me encuentras en Facebook o Instagram. ¡Buena semana!

Debbie

Notita aclaratoria: hablamos del destete respetuoso y no del fisiológico (que se produce entre los dos años y medio y los siete).

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